domingo, 22 de enero de 2017

Los restos de león cavernario de Porrúa son los mejores hallados en Asturias



El ejemplar tiene entre 10.000 y 50.000 años de antigüedad y la especie prehistórica superaba en tamaño a los grandes felinos africanos

El león cavernario que reinaba en Asturias era un feroz y terrible depredador que cazaba en el territorio del actual Principado hasta hace unos 10.000 años. Los restos de este animal hallados en una torca (depresión circular con bordes escarpados en un terreno) de la localidad llanisca de Porrúa son los más completo de los encontrados en Asturias hasta la fecha, era más grande y robusto que los africanos actuales y tiene entre 10.000 y 50.000 años. Así lo explica el paleontólogo de la Universidad de Oviedo Diego Álvarez Lao, quien está estudiando el hallazgo que hace tres años realizó Pablo Solares, entonces presidente de la Federación Asturiana de Espeleología. Los restos del mamífero han sido rescatados de la sima vertical en la que se hallaban hace poco tiempo y Álvarez Lao prefiere ser cauto en su análisis, todavía en proceso.

Estos animales llegaron a Europa durante el Pleistoceno Medio y permanecieron desde hace unos 400.000 años hasta hace unos 10.000, aunque en este caso y por el contexto en el que aparecen los huesos, "lo más probable es que el ejemplar tenga entre 50.000 y 10.000", explica el paleontólogo antes de precisar que hay una "alta probabilidad" de que así sea, "pero hasta que no se date con carbono 14 no se puede decir con precisión", añade. [...] La Nueva España 

Descubierto un marcador solar en una pintura rupestre de Tarifa



La arqueóloga Mercedes Versaci localizó este hallazgo situado en un abrigo de la tarifeña Sierra de la Plata

Tamara García. "Al fin y al cabo, lo que estoy intentando averiguar es hasta donde llegaban los conocimientos astronómicos en la Prehistoria, porque si los tenían es algo que yo creo que ya está clarísimo". Fue este afán de continuar ampliando nuestras miras sobre la relación del hombre y la naturaleza en los albores de nuestra historia el que ha llevado a la arqueóloga Mercedes Versaci a descubrir un marcador solar agrícola en una pintura rupestre localizada en un abrigo de la tarifeña Sierra de la Plata. Un descubrimiento único en la Península Ibérica donde, hasta ahora, no hay registrado ningún fenómeno de este tipo. "Y en Europa habría que hacer un filtrado de artículos pero diría que tampoco hay un marcador así publicado", valora. 

La investigadora, que pertenece al Grupo PAID HUM-812 del departamento de Prehistoria de la Universidad de Cádiz, dio con las propiedades de esta figura soliforme cuando en diciembre de 2014 se encontraba realizando uno de sus trabajos de campo para la tesis que está preparando titulada El sol, símbolo de continuidad y permanencia: un estudio multidiscilpinar sobre la figura soliforme en el arte esquemático de la provincia de Cádiz.

"Aquí, en la laguna de La Janda, en el campo de Gibraltar, tenemos registrados aproximadamente unos 300 abrigos con pinturas rupestres .Yo me he centrado para mi estudio en 22, los abrigos en los que aparece la figura soliforme y, de ellos, para realizar las observaciones astronómicas elegí los que por su orientación pensé que podían ser candidatos a que tuvieran algo que ver con los conocimientos astronómicos en la Prehistoria", explica la argentina, que reside en Conil desde hace 30 años, que recuerda que al afrontar "un trabajo multicisciplinar" se implican otras disciplinas. 
 
Así, en una de aquellas observaciones astronómicas en un abrigo "de pequeñísimas dimensiones, con apenas 16 pinturas y situado muy cerquita de Baelo Claudia, llamado la Cueva del Sol", descubre "en el solsticio de invierno un clarísimo marcador solar, un marcador agrícola" perteneciente presumiblemente -a falta de hacer un estudio más profundo- "a la Prehistoria reciente, toda vez que el hombre ya conocía la agricultura".

Allí, en esa "covacha redondita y pequeñita colgada de un risco de dificilísimo acceso pero de una visibilidad enorme", Versaci encontró "una figura del sol de unos 24 centímetros más o menos, geométricamente casi perfecta, con 12 rayos y orientada hacia el ocaso". "El único repinte que la figura tiene es uno de sus rayos, junto donde llega apenas un dedo de luz del último rayo de sol del atardecer del solsticio de invierno, parece que está como marcando ese momento, como diciéndonos 'aquí tiene que dar el sol", detalla la arqueóloga que envió las fotografías al Instituto de Astrofísica de Canarias donde los expertos le confirmaron lo que ya sospechaba, "me felicitaron y me dijero que clarísimamente eraun marcador solar". 

La descubridora de este fenómeno baraja que "esto le serviría al hombre de aquel tiempo para marcar las temporadas, para empezar a sembrar, para saber cuándo los días se hacían más largos, como una especie de calendario, digamos". Pero, además, Versaci recuerda que "en aquel tiempo los mundos profano y sagrado eran una única cosa" y dado que las figuras soliformes "siempre aparecen en abrigos de todo el mundo relacionadas con otras figuras ramiformes (la que representa a las plantas) e ídolos" no es descabellado pensar "que estas pinturas y marcadores estuvieran relacionadas con ciertos rituales mágicos que tendrían la misión de que el ciclo -la salida del sol cada día, que las plantas crecieran, las cosechas- no dejara de cumplirse puesto que estas comunidades tenían una concepción del tiempo circular y no lineal como nosotros". 

El descubrimiento de Versaci viene a engordar la nómina del "increíble patrimonio" que tenemos en esta zona. Un patrimonio "abandonado y descuidado", protesta, que "la gente ni siquiera sabe que existe". "Sólo un ejemplo es el Tajo de las Figuras, 990 pinturas en siete metros cuadrados que no se puede visitar y eso que, recordemos está incluido en la Ruta del Arte Rupestre Europeo como visitable, una mentira y una vergüenza. Nuestro patrimonio prehistórico es importantísimo pero para él nunca hay dinero", clama. europasur.es

Más fotos (3) por Carlos Salas Jiménez el 28/12/16 

viernes, 20 de enero de 2017

Mysterious 5,000-year history of ancient Libyan rock art revealed


1/2. (Heiko Riemer)

Rock art and pottery reflect the rise and fall of cattle grazing in the Gilf Kebir region.

Archaeologists have established an "absolute chronology" of prehistoric rock art in the Gilf Kebir region for the first time, using data from rock art, carbon dating, stratigraphy and other archaeological methods.

The history of rock art in the Gilf Kebir region, which stretches across parts of Libya, Sudan and Egypt, has been the subject of much speculation until now. Archaeologists have now published a new timeline for art in the region according to three distinct phases in a paper published in the journal Antiquity.

The research uses three independent datasets on the history of the region: climate data recorded in the rocks, archaeological data from inside and around the caves analysed by carbon-dating, and analysis of the styles of rock art and their superimposition.

"All three confirmed the same chronology completely independently," study author Stefan Kröpelin of the University of Cologne told IBTimes UK.

Around 8500 BCE, groups of hunter-gatherers occupied the area. The climate of the region was different today: summer monsoons influenced the climate of the region leading to heavy rainfall in Gilf Kebir.

This first occupation of the area lasted for about 2,000 years, archaeologists say, using data from carbon-dating, stratigraphy and other natural environmental records. Humans in this epoch, known as Gilf A, did not dabble much in rock art, and there are few examples of rock paintings from this era.

After 6500 BCE, a new phase of human life in the Gilf Kebir region took hold: Gilf B. This period saw an explosion of art, including ceramics, engravings and a range of painting techniques.

"The start of this period coincided with the first major production of rock art, both engravings and paintings," the authors write in the paper... (Video) ibtimes.co.uk

Archaeologists discovered 7 thousand old years old house in Moldova


1/2. View of the excavation site where the house of the Linear Pottery culture was discovered, photo by M. Dębiec

More than twenty meters could be the length of the relics of a wooden house from approx. 7 thousand years ago, discovered by an international team of researchers near the city of Balti, about 100 km from Chisinau in Moldova. This is the first known so-called "long house" discovered in Moldova.

"This is an important discovery, because we finally have proof that representatives of the Linear Pottery culture, who inhabited huge areas in Europe - from Paris Basin in the west to Kiev in the east, built houses typical for this culture on the south-eastern frontiers" - said Dr. Maciej Dębiec from the Institute of Archaeology, University of Rzeszów and the University of Regensburg, who led the excavations in the town of Nicolaevca together with Stanislav Terna of the High Anthropological School University in Chisinau.

Only few similar relics of houses have been discovered in the neighbouring Ukraine, and none in Romania - which is why the discovery is very important for scientists.

From approx. 7 thousand. years BC, knowledge of breeding and cultivation began to spread from the Middle East to the territory of Europe; it was a huge cultural and social change. As a result, people abandoned their mobile lifestyle and settled down. [...] Scholarship in Poland

Caves in central China show history of natural flood patterns


Scanned image of a polished stalagmite showing growth layers... Credit: Becky Strauss (Minnesota Ph.D. 2016)

Researchers use cave structures to identify historical precipitation

Researchers at the University of Minnesota have found that major flooding and large amounts of precipitation occur on 500-year cycles in central China. These findings shed light on the forecasting of future floods and improve understanding of climate change over time and the potential mechanism of strong precipitation in monsoon regions.

The research is published in the published in the Proceedings of the U.S. National Academy of Sciences (PNAS).

"To predict how climate change will impact the future, it's important to know what has happened in the past," said Joshua Feinberg, a University of Minnesota associate professor of Earth Sciences and associate director of the Institute for Rock Magnetism, who supervised the research.

"As the variability and intensity of storms increase in the world, we need to reevaluate what the frequency of these major storms could be," Feinberg said. "We didn't have the potential to develop these kinds of precipitation records for most of the world, until now. These speleothems provide more than 8,000 years of data that led us to identify with strong confidence the presence of a 500-year cycle," he added [...] ScienceDaily