jueves, 21 de octubre de 2010

Cobre y oro. Minería y metalurgia en la Asturias prehistórica y antigua


Título del libro: Cobre y Oro. Minería y metalurgia en la Asturias prehistórica y antigua.
Oviedo, 2010.
J.A. Fernández-Tresguerres (coord.).
169 págs.; 28x20 cm.; fotografías blanco y negro y color.
D.L AS-4193/2010 - ISBN 978-84-87212-94-9
PVP 20 EUR

Miguel Ángel de Blas Cortina, Germán Delibes de Castro, Ángel Villa Valdés y Manuel Suárez Fernández son los autores del libro «Cobre y oro. Minería y metalurgia en la Asturias prehistórica y antigua» que se presenta hoy, a las siete y media de la tarde, en el Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA). En ese recorrido por la historia de los metales, Germán Delibes describe los inicios de la metalurgia poniendo el énfasis en la importancia que tuvo para la Humanidad el descubrimiento del metal.

Relata el cúmulo de circunstancias que tuvieron que darse para que la metalurgia acabara siendo realidad, un fenómeno en el que fue crucial el cobre, conocido desde mucho antes pero que se hizo popular con el descubrimiento de las aleaciones que lo endurecen permitiendo así la construcción de armas y herramientas. Delibes se adentra en el mundo de la metalurgia atendiendo a las distintas fases de la producción del bronce y su posterior extensión. Una de las conclusiones que extrae es que «hacia 1500 a. C. el bronce ya había sustituido en toda la península Ibérica a las coladas exclusivamente de cobre».

Miguel Ángel de Blas Cortina y Manuel Suárez Fernández se centran en la minería subterránea del cobre en Asturias, concretamente en las minas El Milagro y El Aramo, dos de las áreas del complejo que han venido estudiando en los últimos años. Dedican un apartado al utillaje lítico, muy diferente en lo que se refiere a los materiales de piedra en los dos complejos mineros. En ambos se encontraron astas y cuernas de animales con las que también se fabricaban los útiles de trabajo. Se trata de distintas piezas que son analizadas con meticulosidad en el libro. Ambos expertos avanzan que el laboreo «del cobre se extendió a lo largo de todo un milenio» dando lugar a los intercambios que se establecieron con otras regiones.

El oro fue punto y aparte en los inicios de la minería asturiana. En el capítulo elaborado por Ángel Villa Valdés queda de manifiesto la importancia de una actividad esencial en la vida de las comunidades indígenas astur-galaicas. Su estudio hace un repaso por los yacimientos, el laboreo minero, las técnicas y el instrumental, para adentrarse en la Antigüedad, la tecnología y la mano de obra en las minas. La orfebrería, tan de manifiesto en el ajuar de los castros, es otro de los apartados que se trata en el libro, que ofrece un repertorio de joyas y objetos realizados con oro. Finalmente, De Blas se refiere al expolio del subsuelo y a los ritos en la minería prehistórica.

M. S. MARQUÉS / La Nueva España.