martes, 14 de junio de 2011

La singularidad de la especie humana. De la hominización a la humanización

Libro: La singularidad de la especie humana. De la hominización a la humanización

Autor: Carlos Beorlegui
Publicaciones de la Universidad de Deusto
Serie Filosofía, volumen 38
Nº páginas: 542 pags
Encuadernación: Tapa blanda
Nº Edición:1ª
Año de edición:2011
Plaza edición: BILBAO

El darwinismo supuso un cambio definitivo en la compresión del ser humano, aunque como teoría científica no implica renunciar a una concepción singular de la especie humana. Somos animales, pero animales bio-culturales, dotados de autoconciencia y libertad, de la capacidad y necesidad de completar con nuestras decisiones lo que la naturaleza nos ha dado, y de poder plantearnos el sentido de nuestra existencia y abrirnos a la pregunta por el fundamento de todo lo que hay.

El propio Beorlegui reconoce que este estudio tan ambicioso no puede aspirar a ser ni totalmente original, ni contener hasta el último dato de cada una de las disciplinas antropológicas sobre las que reflexiona. “Hemos tratado únicamente de aportar los elementos fundamentales para realizar una síntesis suficiente sustentadora de la tesis filosófica que estamos defendiendo sobre la específica y singular constitución esencial de la especie humana” (página 29).

¿Qué es el ser humano?, se preguntaba Inmanuel Kant a finales del siglo XVIII. La pregunta sigue abierta: ¿en qué nos diferenciamos de los animales? ¿Cómo hemos llegado a ser humanos? Son muchos los modelos explicativos vigentes en la actualidad. El autor está abierto a cuantas matizaciones sean necesarias y a dar razón de sus conclusiones. El talante de estas páginas es un ejemplo de apertura al diálogo y a tender puentes con cualquier postura razonable sobre el ser humano.

Para Carlos Beorlegui, frente a quienes concluyen que las tesis darwinistas habrían demostrado que las tesis humanistas y autopocéntricas han quedado obsoletas, los datos científicos, si se interpretan adecuadamente, constituyen un apoyo necesario y suficiente para seguir manteniendo la diferencia cualitativa del ser humano frente al resto de seres vivos: no se trata de no ser animales sino de serlo de otra manera.