miércoles, 3 de agosto de 2011

Manual Práctico de Arqueología Experimental. Cómo sobrevivir con dos piedras y un cerebro



Libro: Como Sobrevivir Con Dos Piedras Y Un Cerebro Cómo sobrevivir con dos piedras y un cerebro.
J. CARLOS DÍEZ / JAVIER NASTRI.

Vídeo relacionado: Presentación del libro 'Cómo sobrevivir con dos piedras y un cerebro'.



Vídeo YouTube (museoevolucionhumana el 03/08/2011) añadido a Paleo Vídeos > Prehistoria de España y Portugal > L.R.1.3


Nota de prensa relacionada: 29-03-11. 'Cómo sobrevivir con dos piedras y un cerebro' busca el lado divertido de la Prehistoria.

El libro 'Manual Práctico de Arqueología Experimental. Cómo sobrevivir con dos piedras y un cerebro', coordinado por el investigador Carlos Díez Fernández-Lomana trata de ser, en palabras de este profesor de la Universidad de Burgos, un «recurso didáctico que ayude a conocer la Prehistoria y a amar el patrimonio». Fernández-Lomana, miembro del equipo investigador de Atapuerca, considera que «la mejor manera de amar el pasado es conocerlo» y que este libro «ayuda a conocerlo de forma lúdica, experimental y a través del autoaprendizaje». El libro, en el que colaboran Rodrigo Alonso, Marcos Terradillos y Miguel Ángel Pérez, ha sido desarrollado en la Universidad de Burgos, en el marco de un proyecto de colaboración con otras universidades latinoamericanas.

El volumen, que se presentó ayer en el Museo de la Evolución Humana, está pensado para todas las edades, «desde jóvenes de 14 ó 15 años en adelante» y contiene 27 actividades prácticas que se pueden realizar con medios sacados de la naturaleza. «Cómo hacer un arco y una flecha, un bastón de mando, una aguja en asta de ciervo», detalló Díez Fernández-Lomana. Se trata, según indicó, de un compendio de explicaciones sobre cómo hacer diferentes objetos con piedras, huesos, arcilla y al mismo tiempo, el libro realiza un repaso del registro arqueológico que hay en Europa y en América de esos objetos prácticos.

«Se ha pretendido poner en relación la inteligencia humana con medios naturales, al alcance de cualquiera, para generar objetos que nos ayudan a enfrentarnos al mundo», apuntó. En este sentido, el profesor de la Universidad de Burgos confía en que nuestra especie podría empezar de nuevo con la naturaleza como único medio para sobrevivir. «Hay gente que dominaría unas artes, otros dominarían otras, pero dentro de nuestro acervo cultural está nuestra capacidad tecnológica, la pondríamos a nuestro servicio», indicó. Según Díez Fernández-Lomana, «en el caso del fuego es probable que los homínidos vieran incendios y tuvieran la perspectiva curiosa de todos los primates de acercarse a contemplar cómo funcionaba ese fenómeno», aunque desde la observación al control «es evidente que pasó mucho tiempo». Según explicó, los primeros descubrimientos humanos se produjeron bien al azar, trabajando de forma sistemática o través de su capacidad de observación. Fuente: ROSALÍA SANTAOLALLA/Elnortedecastilla.es


Actualización: 'Cómo sobrevivir con dos piedras y un cerebro' busca el lado divertido de la Prehistoria.
Texto completo (Pdf)

Las cuevas malagueñas se exploraron con lámparas cargadas con cera de abeja



Los primeros humanos que fueron capaces de internarse en las grandes cuevas malagueñas (como la de Ardales, o las situadas en el Cantal de Rincón de la Victoria) portaban lámparas que consumían cera de abeja y no grasa animal, como se creía hasta ahora. Una investigación experimental confirma su eficacia en la exploración subterránea y sitúa a las cavidades paleolíticas malagueñas entre las primeras que fueron recorridas en Europa. Los resultados de estos análisis experimentales serán expuestos el día 10 de agosto en Cantabria (Puente Viesgo), dentro del marco de divulgación científica del XXI Ciclo de Conferencias sobre Prehistoria, organizadas por la Sociedad Prehistórica de Cantabria.

Los análisis experimentales, llevados a cabo por los investigadores de la Red Patrimonio Guadalteba Pedro Cantalejo y María del Mar Espejo en las cuevas de Ardales y Tesoro (en el Cantal de Rincón de la Victoria) confirman la eficacia del combustible sólido para la exploración espeleológica de las cavidades subterráneas y refuerza la propuesta científica del uso de la cera de abeja, muy por delante de la grasa animal, ya que los combustibles grasos son muy inestables y se derraman a lo largo de la difícil progresión en los ambientes subterráneos de las grandes cuevas malagueñas, poniendo en peligro a las personas que pudiesen formar parte de las exploraciones... Guadalteba.com

Texto completo reproducido en la edición 03-08-11 del Archivo del noticiario.

Fauna cazada, fauna representada en el Paleolítico Superior en el sur de la Península Ibérica

Fauna cazada, fauna representada en el Paleolítico Superior en el sur de la Península Ibérica. Descargar el artículo (Pdf). Cortesia de Pedro Cantalejo.

Referencia: José Ramos/Pedro Cantalejo en Homo Sympatheticus. El sentido de la naturaleza en la cultura del hombre, Díaz Gito, Manuel Antonio / Rubiales Bonilla, Lourdes (eds.), 2011.

Sinopsis del libro:

Esta obra propone una reflexión interdisciplinar sobre los márgenes entre Naturaleza y Cultura. Su objetivo es contribuir al conocimiento de la condición humana en su relación con lo animal y lo vegetal. Partiendo de la premisa de que el ser humano del nuevo milenio - nuestro homo sympatheticus - debe sentir como algo propio todo lo que concierne a la naturaleza, especialistas en muy diversas áreas de conocimiento tratan, desde un enfoque humanista, distintos aspectos de la dinámica naturaleza-cultura a lo largo de la historia.

Esta multiplicidad de perspectivas abarca desde la arqueología, la antropología o la filosofía a la biología o la etnobotánica, pasando por la literatura (francófona, clásica) y otras formas de expresión, como el cine documental o el marketing. Además, varios poetas aportan su especial sensibilidad en su análisis del tratamiento de la naturaleza en la poesía moderna. Una última sección de la obra afronta - también artísticamente - algunos aspectos de la relación entre dos conceptos tradicionalmente opuestos: naturaleza y ciudad.