lunes, 12 de marzo de 2012

Presentan las primeras dataciones absolutas de los yacimientos de Orce

Un equipo de investigadores del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) presenta, a través del método de Resonancia Paramagnética Electrónica (ESR), las primeras dataciones absolutas de los yacimientos arqueo-paleontológicos de Fuente Nueva 3 y Barranco León, situados en la población granadina de Orce, donde se hallaron dientes fósiles del Pleistoceno inferior (hace entre 2,6 y 0,8 millones de años).

El trabajo, realizado por el investigador Mathieu Duval, que lidera el Grupo de Resonancia Paramagnética Electrónica, forma parte de un proyecto cuyo objetivo es desarrollar el método ESR y su fiabilidad para datar yacimientos del Pleistoceno Inferior utilizando el método combinando ESR y Series de Uranio. El método ha permitido obtener una fecha absoluta de unos 1,2 millones de años de antigüedad para el nivel arqueológico superior de Fuente Nueva-3, donde se encontraron herramientas líticas en asociación con restos faunísticos, incluyendo un esqueleto casi completo de mamut.

"Los datos obtenidos permiten también datar de manera indirecta el yacimiento de Barranco León, considerado como contemporáneo de Fuente Nueva-3 desde el punto de vista de la biocronología", explica Duval.

Además de este artículo, Duval ha publicado otros dos trabajos en el último año como parte de este proyecto en el que participan varias instituciones internacionales que han colaborado en sus investigaciones: un artículo sobre la aplicación del método ESR para datar el yacimiento de Venta Micena, también en Orce, y otro de metodología sobre la cartografía de la distribución espacial del Uranio dentro de un diente fósil de caballo procedente del yacimiento de Fuente Nueva-3.

Datación de Venta Micena

 El artículo, publicado en la revista Journal of Quaternary Science, presenta los resultados de la datación del yacimiento paleontológico de Venta Micena, utilizando también el método combinando ESR y Series de Urano aplicado a los dientes fósiles. Desde principios de los años '80, en dicho yacimiento se han encontrado más de 15.000 restos de animales fósiles de una fauna rica y diversificada, por lo que se ha convertido en un referente para las reconstrucciones biocronológicas y paleoecológicas de las faunas de mamíferos del Pleistoceno Inferior.

En su trabajo, el científico detalla el potencial y los límites del método aplicado a yacimientos de esa antigüedad para datar de manera directa la fauna de Venta Micena, cuya edad ronda los 1,4 millones de años. El resultado tiene repercusiones importantes en relación con los primeros poblamientos humanos en Europa, ya que permite también precisar indirectamente la cronología de algunos yacimientos europeos muy antiguos, "como el de Pirro Nord, en Italia, nunca datado hasta ahora mediante un método absoluto, y considerado biocronológicamente contemporáneo de Venta Micena", señala Duval.

Distribución espacial del uranio

La Resonancia Paramagnética Electrónica, ESR, se empezó a utilizar a mediados de la década de 1970 para determinar la antigüedad de espeleotemas hallados en cuevas japonesas, y es uno de los pocos métodos absolutos que hay en la actualidad para datar el Pleistoceno. Pero existen muchos factores que dificultan su aplicación para periodos muy antiguos, y en el caso de la datación de dientes fósiles, uno de los temas "más críticos" es determinar la incorporación y la migración del uranio dentro de los tejidos dentales, como queda reflejado en otro estudio publicado en la revista Quaternary Geochronology.

El trabajo pone en evidencia la dificultad de datar muestras del Pleistoceno inferior. Duval y colaboradores presentan algunas cartas de distribución espacial del Uranio dentro de un diente fósil procedente de Fuente Nueva-3, e incluyen por primera vez una visión en tres dimensiones de este proceso, "lo que ha permitido obtener información clave para el entendimiento de la migración del Uranio en dientes fósiles", concluye este experto en ESR.

CENIEH
Noticias SINC
Referencia bibliográfica:
Duval, M., Falguères, C., Bahain, J., Grün, R., Shao, Q., Aubert, M., Dolo, J. M., Agustí, J., Martínez-Navarro, B., Palmqvist, P. & Toro-Moyano, I. (2012). “On the limits of using combined U-series/ESR method to date fossil teeth from two Early Pleistocene archaeological sites of the Orce area (Guadix-Baza basin, Spain)”. Quaternary Research, (0) doi:10.1016/j.yqres.2012.01.003.

Los arqueólogos encuentran huellas de cuatro usos diferentes en los útiles neandertales de Cova Eirós

Los artefactos sirvieron para cazar, despiezar animales, tallar madera y preparar pieles secas

El estudio de las artefactos líticos del yacimiento neandertal de Cova Eirós (Triacastela) ha probado que estas herramientas sirvieron para cuatro usos diferentes. Los arqueólogos, por una parte, identificaron una serie de piezas que fueron utilizadas como armas de caza. Otros útiles se emplearon para trabajos de carnicería, es decir, para despiezar los animales que consumían estos homínidos. Otra parte del utillaje sirvió para cortar y tallar madera, posiblemente para fabricar los mangos de las armas de caza. Por último, otros artefactos se usaron para preparar pieles secas que supuestamente sirvieron para confeccionar vestimentas.

El estudio se realizó sobre una serie de artefactos encontrados en un nivel arqueológico de 84.000 años de antigüedad. Para averiguar el uso que tuvieron estas herramientas se realizaron exámenes con microscopio, se hicieron algunas pruebas experimentales con réplicas de los artefactos y se efectuaron comparaciones con otros yacimientos arqueológicos del Paleolítico Medio.

Francisco Albo La Voz de Galicia
Link 2: 13-03-12. Tecnología neandertal de usos múltiples en Cova Eirós

Foto: Punta de proyectil de tecnología Levallois descubiertas en el yacimiento neandertal de Triacastela.

El Hombre de Flores y su mundo

Entrega del podcast Zoo de Fósiles, a cargo de Germán Fernández Sánchez, en Ciencia para Escuchar.

El Hombre de Flores y su mundo

Los mamuts tenían sangre “anticongelante”

Los grandes mamuts del Pleistoceno tenían sangre “anticongelante” que les permitía mantener su cuerpo en perfectas condiciones aún cuando las temperaturas eran extremadamente bajas, según se desprende de un estudio publicado en Nature Genetics.

Para llegar a esta conclusión, los científicos han secuenciado los genes de la hemoglobina procedentes de tres mamuts siberianos, de hace diez mil años de antigüedad, que se conservaron en el permafrost, la capa de hielo permanente situada en los niveles superficiales del suelo en las regiones muy frías, como los polos.

La hemoglobina es una proteína que se encuentra en los glóbulos rojos sanguíneos y que se ocupa de la circulación del oxígeno a través de la sangre, recogiéndolo en los pulmones y transportándolos hasta los tejidos. El análisis mostró que en estos animales prehistóricos la hemoglobina había sufrido una serie de mutaciones que le permitía liberar el oxígeno incluso a muy bajas temperaturas, una capacidad que normalmente se ve inhibida cuando los termómetros descienden por debajo de cero grados.

“Ha sido como viajar atrás en el tiempo y tomar una muestra de sangre de un mamut” afirma Kevin Campbell, coautor del estudio e investigador de la Universidad de Manitoba (Canadá) Según su compañero Alan Cooper, director del Centro Australiano de ADN de la universidad de Adelaida, ha sido muy significativo poder “traer de vuelta una compleja proteína de una especie extinta de nuevo a la vida y descubrir importantes cambios bioquímicos que no se encuentran en ninguna especie viviente”

Gran Valparaíso