miércoles, 28 de marzo de 2012

"Lucy" Lived Among Close Cousins: Discovery of Foot Fossil Confirms Two Human Ancestor Species Co-Existed

Photo: The Burtele partial foot (BRT-VP-2/73). A laboratory photo after cleaning and preparation. It is shown here in its anatomically articulated form.

Cleveland . . . A team of scientists has announced the discovery of a 3.4 million-year-old partial foot from the Woranso-Mille area of the Afar region of Ethiopia. The fossil foot did not belong to a member of "Lucy's" species, Australopithecus afarensis, the famous early human ancestor. Research on this new specimen indicates that more than one species of early human ancestor existed between 3 and 4 million years ago with different methods of locomotion. The analysis will be published in the March 29, 2012 issue of the journal Nature.

The partial foot was found in February 2009 in an area locally known as Burtele.

"The Burtele partial foot clearly shows that at 3.4 million years ago, Lucy's species, which walked upright on two legs, was not the only hominin species living in this region of Ethiopia," said lead author and project leader Dr. Yohannes Haile-Selassie, curator of physical anthropology at The Cleveland Museum of Natural History. "Her species co-existed with close relatives who were more adept at climbing trees, like 'Ardi's' species, Ardipithecus ramidus, which lived 4.4 million years ago."

The partial foot is the first evidence for the presence of at least two pre-human species with different modes of locomotion contemporaneously living in eastern Africa around 3.4 million years ago. While the big toe of the foot in Lucy's species was aligned with the other four toes for human-like bipedal walking, the Burtele foot has an opposable big toe like the earlier Ardi.

"This discovery was quite shocking," said co-author and project co-leader Dr. Bruce Latimer of Case Western Reserve University. "These fossil elements represent bones we've never seen before. While the grasping big toe could move from side to side, there was no expansion on top of the joint that would allow for expanded range of movement required for pushing off the ground for upright walking. This individual would have likely had a somewhat awkward gait when on the ground.

The partial foot has not yet been assigned to a species due to the lack of associated skull and dental elements.

"Argon-argon radioactive dating showed the fossils were in a sandstone layer younger than about 3.46 million years old," said co- author Dr. Beverly Saylor of Case Western Reserve University. "Nearby fossils of fish, crocodiles and turtles, and physical and chemical characteristics of sediments show the environment was a mosaic of river and delta channels adjacent to an open woodland of trees and bushes," said Saylor. "This fits with the fossil, which strongly suggests a hominin adapted to living in trees, at the same time 'Lucy' was living on land."

... Cleveland Museum of Natural History

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One foot in the past. Vídeo YouTube (NatureVideoChannel el 28/03/2012) añadido a Paleo Vídeos > Prehistoria Universal > L.R.2.3


Discovery of 3.4-million-year-old partial foot in Ethiopia. Vídeo YouTube (TheCMNH el 28/03/2012) añadido a Paleo Vídeos > Prehistoria Universal > L.R.2.3

Un pie de hace 3,4 millones de años aclara el origen de la marcha bípeda
Ocho fósiles de un pie derecho descubiertos en sedimentos de 3,4 millones de años de antigüedad en Etiopía demuestran que los Australopithecus afarensis, la especie de Lucy, no eran los únicos homínidos que vivieron en la región en aquella época. Los huesos del pie de Burtele, que se presentan este miércoles en la revista Nature, corresponden a un homínido que se movía con soltura sobre los árboles, pero que era capaz de caminar erguido cuando bajaba al suelo... La Vanguardia

“Si no tuviéramos estos pies, no tendríamos este cerebro”
"La evolución de los pies, en particular, está muy estrechamente relacionada con la de las manos. Y gracias al bipedismo, los humanos pudimos adquirir después nuestro cerebro, nuestra tecnología y nuestra cognición", explica el paleontólogo español Salvador Moyà.

El pie de Burtele “es un hallazgo fascinante”, comenta entusiasmado Salvador Moyà, director del Institut Català de Paleontologia e investigador Icrea especialista -entre otras áreas- en el origen del bipedismo. “Es un pie sorprendente, totalmente inesperado, un descubrimiento que rompe esquemas”.

-¿Qué es lo que tanto le sorprende?

-Es un pie extraño que combina caracteres primitivos adecuados para moverse por los árboles con caracteres más modernos adaptados a la marcha bípeda en el suelo. Pero lo más sorprendente es que tenga 3,4 millones de años.

-¿Que sea tan antiguo?

-Al contrario, que sea tan reciente. Las huellas de Laetoli, en Tanzania, demuestran que hace 3,6 millones de años ya había australopitecos con un pie muy parecido al nuestro. A partir de ahí, se había supuesto que todos los homínidos posteriores eran bípedos como nosotros y vivían en el suelo. El pie de Burtele demuestra que las cosas no fueron tan sencillas. Que la evolución no fue tan lineal.

-¿Le incomoda que se descubra que los paleoantropólogos estaban equivocados?

-¡Al contrario, cuanto más compleja es la realidad y más difíci les son las preguntas que se nos plantean, más apasionante es investigar!

-¿Por qué es tan importante el pie para comprender la evolución humana?

-Porque la evolución de cada parte del cuerpo está relacionada con la de las demás. La evolución de los pies, en particular, está muy estrechamente relacionada con la de las manos. Y gracias al bipedismo, los humanos pudimos adquirir después nuestro cerebro, nuestra tecnología y nuestra cognición. Si no tuviéramos estos pies, no tendríamos este cerebro.

-Pero los pies se han investigado menos que los cráneos.

-Porque los huesos de los pies son pequeños y frágiles y se conservan peor en el registro fósil. Pero no porque no sean importantes. Los pies son tan exclusivamente humanos como nuestra mano o nuestro cerebro.

-El homínido de Burtele podía moverse tanto sobre los árboles como en el suelo. ¿Dónde debía estar más cómodo?

-Si se fija en los huesos del pie que se han recuperado, tenía el cuarto dedo algo más largo que el segundo y el dedo gordo más corto que los otros. No era un pie bien adaptado a la marcha bípeda. Supongo que debía pasar gran parte del día en los árboles, donde se movía con soltura, y que ocasionalmente bajaba al suelo.

-¿Qué debía llevarle a bajar al suelo?

-Probablemente las frutas que crecen sobre los arbustos y que quedan fuera del alcance de otros primates y de la mayoría de los mamíferos. Estando de pie p odía llegar a ellas como llegamos nosotros cuando cogemos moras. Por lo tanto, debía ser frugívoro. Si algún día se encuentran fósiles de las manos de esta especie, pienso que serán parecidas a las nuestras, bien adaptadas para coger fruta.

-¿Era un ancestro nuestro?

-No creo que fuera un ancestro directo. Si los Australopithecus afarensis , la especie de Lucy, ya tenían un pie como el nue stro y el homínido de Burtele en la misma época no lo tenía, lo más probable es que el género humano evolucionara a partir de alguna especie de australopiteco. Que un pie como el humano evolucionara dos veces de manera independiente, primero entre los australopitecos y después a partir de los homínidos de Burtele, es menos probable.

-¿Cuál fue entonces el destino de los homínidos de Burtele?

-Ocuparon un nicho ecológico con éxito durante miles de años, per o aparecieron especies que explotaban los recursos ecológicos de manera más eficiente que ellos, y su linaje acabó extinguiéndose. Fueron un callejón sin salida de la evolución.

Fuente: La Vanguardia (edición impresa)/J. CORBELLA vía La Nación (Chile)

Científicos reconstruyen el genoma de una hiena de las cavernas a partir de sus desechos

Científicos franceses han logrado reconstruir parcialmente el genoma de la hiena de las cavernas, una especie prehistórica desaparecida hace mucho tiempo, a partir únicamente a sus excrementos, lo que de paso ha confirmado su cercanía con la hiena manchada actual.

Los científicos de la Comisión de Energía Atómica (CEA) también han descubierto en esos excrementos fosilizados el ADN de ciervos rojos con que se alimentaban las hienas de las cavernas, demostrando que esas heces antiguas son una fuentes de información sobre los carnívoros prehistóricos.

Los primeros análisis de ADN en restos de animales extinguidos (huesos, dientes, pelo, etc.) remontan a 1984 y fueron hechos con un quagga, una especie de cebra extinta en el siglo XIX. Pero sólo en 2001 se obtuvo el primer genoma completo de una especie extinta, del moa, ave gigante de Nueva Zelanda que desapareció alrededor de 1500.

Los recientes avances en la genética y del cálculo informático han permitido desde entonces acumular datos cada vez más precisos y descifrar genomas mucho más antiguos, como, por ejemplo, el hombre de Neanderthal, o el mamut, a partir de sus restos.

A este título, los coprolitos, los excrementos fósiles mineralizados, son de particular interés para los paleontólogos, ya que contienen tanto el ADN de sus dueños como el de sus alimentos.

Este ADN antiguo sigue siendo, sin embargo, muy difícil de explotar, ya que el proceso de la digestión se añade a la degradación de las secuencias genéticas que impone el paso del tiempo.

Esta es la razón por la que no se había realizado hasta ahora ningún análisis del ADN de coprolitos que remonten al Pleistoceno medio o superior (de 780.000 años a 11.000 años atrás).

Los científicos del CEA asumieron este reto y empezaron recolectando nueve cagarrutas fosilizados en el suelo de la gruta Coumere, en Ariege (suroeste de Francia), atribuidas a hienas de las cavernas ("Crocuta crocuta spelaea"), un animal ampliamente presente en Eurasia en el Pleistoceno.

De estas nueve muestras, los investigadores seleccionaron dos que parecían particularmente ricos en ADN utilizable, explica el estudio, publicado el miércoles en la revista Proceedings de la British Royal Society B.

Los resultados del análisis más precisos mostraron que los excrementos pertenecían a dos hienas distintas. Además, la comparación del genoma extraído con el de las hienas modernas "ha establecido sin ninguna duda la estrecha relación entre la hiena de las cavernas y la hiena manchada" (Crocuta crocuta), que vive actualmente en la sabana africana.

A pesar de importantes diferencias anatómicas y de tamaño entre las dos especies, "el genoma de la hiena de las cavernas tiene sólo 115 diferencias con la secuencia genética de la hiena manchada", dice el estudio, dirigido por Jean-Marc de la Elalouf Instituto de Biología y Tecnología de Saclay.

Univisión
Link 2: Dung fossils tell what extinct cave hyena ate

Guadalteba se convierte en un laboratorio para el estudio de la Prehistoria



La Comarca de Guadalteba se ha convertido en un laboratorio para el estudio de la Prehistoria, en el que por primera vez en el mundo se están aplicando tecnologías de última generación a este tipo de investigaciones, concretamente en el interior de la Cueva de Ardales y en la Cueva de las Palomas de Teba.

Estas actividades arqueológicas se enmarcan en el “Proyecto Guadalteba”, que permitirá abrir nuevas vías de investigación futuras, sobre el mundo de la Prehistoria, no sólo en esta comarca, sino en el conjunto de la Península Ibérica. De esta iniciativa se destacan fundamentalmente dos cuestiones, por una parte, la pionera aplicación de este tipo de tecnología al estudio de la Prehistoria y, por otra, el hecho de que en este proyecto trabaje un amplio equipo multidisciplinar, en el que están implicados alrededor de cincuenta investigadores de toda Europa, junto a varias instituciones.

Destacan, entre las que conforman el equipo gestor, la dirección del Stiftung Neandertal Museum de Alemania y la Universidad de Cádiz, junto al Consorcio Guadalteba,  el Grupo de Acción Local Guadalteba y la Junta de Andalucía...

Más información »

Cranial variation and the transition to agriculture in Europe

... From the paper:
Nonetheless, the craniometric analysis allows us to discern certain patterns. For example, the ‘Forest Neolithic’ specimens are clearly much more similar to other Mesolithic hunter-gatherers than to Neolithic farmers in terms of their craniometric shape, suggesting a large degree of cultural diffusion in this region. However, it is also evident that the earliest potential colonisers of southeast and central Europe are very similar to the Anatolian Çatal Höyük population, congruent with an initial demic diffusion from the Near East/Anatolia.
The "Forest Neolithic" included pottery-using groups of eastern Europe (hence Neolithic, since pottery is one of the hallmarks of that period), but should not be confused with the early agriculturalists who apparently practiced farming without pottery early on in the Near East and Greece, and then acquired pottery and expanded with it into the rest of Europe, together with their full "package" of domesticated crops and animals.

Human Biology vol. 84
Cranial variation and the transition to agriculture in Europe
Ron Pinhasi, Noreen Von Cramon-Taubadel
...
Cranial variation and the transition to agriculture in Europe

L'Aurinyacià antic, finalment obra dels humans moderns?

L'Aurinyacià antic, finalment obra dels humans moderns?: Dues mandíbules parcials immadures i dents del famós jaciment francès "La Quina-Aval" amb indústria Aurinyaciana antiga, datada en 38.000 anys calibrats, semblen suggerir que els seus autors eren humans moderns, no pas neandertals.

Característiques de les mandíbules, com ara una arcada anterior estreta, contrastarien amb els trets típicament neandertalians. Les dents, però, semblen una mica més arcaiques, sobretot perquè són molt grosses, encara que ja sabem que no són del tot fiables per fer aquest tipus de classificacions.
...

Referencia: Christine Verna, Véronique Dujardin, Erik Trinkaus, The Early Aurignacian human remains from La Quina-Aval (France), Journal of Human Evolution, Available online 27 March 2012, ISSN 0047-2484, 10.1016/j.jhevol.2012.02.001.