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lunes, 11 de junio de 2012

Italia. Del dolmen Santa Barbara restano poche pietre

La scoperta della distruzione della struttura è stata effettuata dalle guide ambientali di Avanguardie. Gli ambientalisti chiedono di ricostruirlo com'era

Com'era. Ecco il dolmen nel suo aspetto originario
Il dolmen Santa Barbara oggi
GIURDIGNANO – E' definito il giardino megalitico d'Italia. Un caso rarissimo sul territorio nazionale, a parte le isole della Sardegna, di persistenza tangibile del passato.

Il Comune di Giurdignano è un piccolo scrigno che racchiude tesori di antiche civiltà. 25 dei 150 megaliti presenti in Puglia si trovano qui. Siti da indagare e da conoscere meglio, sui quali non è mai stato condotto uno studio sistematico che, evidentemente, sarebbe il caso di intraprendere.

13 kilometri quadrati di estensione totale, sui quali convivono a strettissima distanza l'una dall'altra, le testimonianze dell'epoca megalitica, una sorta di viaggio affascinante indietro nel tempo.
Ci si aspetterebbe il massimo della sensibilità e della voglia di valorizzare tanto grande patrimonio. Ma non è così.

Almeno a giudicare da ciò che è accaduto al dolmen denominato Santa Barbara, il dolmen che sorge (ma è il caso di dire sorgeva) in un uliveto alla sinistra di una via vicinale che porta dalla Statale Otranto-Maglie a Giurdignano.

La scoperta è stata effettuata dalle guide ambientali escursionistiche dall'azienda di ecoturismo Avanguardie. Sono state loro, durante un sopralluogo di alcuni mesi fa, a notare il primo danneggiamento della costruzione: qualcuno aveva inclinato la pietra superiore, quella che funge da tetto al complesso megalitico, facendola indietreggiare nella cella sottostante.
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iltaccoditalia.info

Al principio fue el ciervo

La caza desempeñó desde la Prehistoria un papel clave en las primeras comunidades de pobladores de Asturias. Luis Benito García Álvarez, investigador de la Universidad de Oviedo y especialista en Historia Sociocultural, inicia hoy una serie de análisis, que llegará hasta nuestros tiempos, sobre la importancia de la caza en la región. En esta primera entrega detalla la importancia de la actividad cinegética en la Antigüedad.
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La Nueva España

Una cerveza con el hombre del Neolítico de Guadalteba

  • Un estudio documenta por primera vez los usos y costumbres de estas comunidades del Guadalteba
  • La investigación de dos arqueólogas malagueñas adelanta además en unos mil años la llegada de esta etapa de la Prehistoria
Los expertos en la materia insisten una y otra vez en su observación cada vez que un hallazgo rebasa el límite estricto de la comunidad científica y pasa a divulgarse al gran público. No somos tan diferentes a nuestros antepasados, a las comunidades que poblaron las diferentes zonas del planeta durante la Prehistoria. Ni en apariencia, por supuesto, ni en usos y costumbres, dicen. ¿Pero se imagina usted a los agricultores del neolítico comiendo pan, queso, habas, guisantes y leche y, más allá, bebiendo cerveza? Puede parecer descabellado, pero con las conclusiones del estudio que firman dos arqueólogas malagueñas, la incredulidad deja paso a la sorpresa.

Más allá de las rutinas alimentarias, los moradores de la zona cazaban todo tipo de animales, pescaban en los ríos y en el rebalaje de la playa, comían marisco y recolectaban frutas, vegetales y miel... Siete mil años después, la cosa no ha cambiado tanto. «Es cierto, somos los mismos. Los materiales son prácticamente iguales». La observación, en este caso, la aporta la arqueóloga María del Mar Espejo, que junto a su colega Lidia Cabello y al equipo de investigadores de la Red de Patrimonio Guadalteba han alumbrado dos trabajos que no solo repasan la forma de vida de estos primeros agricultores en la provincia, sino también las costumbres a la hora de enterrar a los suyos. Y también en este capítulo hay conclusiones sorprendentes.

Los hallazgos sobre la dieta y la forma de vida de nuestros antepasados son fruto de años de trabajo y, por qué no, de una feliz casualidad. Ocurrió en 2008, cuando se ejecutaban las obras del Parque Eólico de La Higuera, entre Ardales y Teba. La red de Patrimonio de Guadalteba tiene la obligación de vigilar este tipo de movimientos de tierra por si salieran a la luz hallazgos dignos de estudio... Sur Digital

Entrada relacionada: 13-09-09. El origen de la agricultura en Málaga.