viernes, 3 de agosto de 2012

Aprobado el Programa de Investigación para la Conservación Preventiva y Régimen de Acceso de la Cueva de Altamira

• Las conclusiones del programa determinarán el régimen de acceso a la cueva, condicionado a ofrecer una garantía de sostenibilidad, conservación, preservación y continuidad
• La investigación se prolongará dos años y contará con una dotación presupuestaria de 953.000 euros

El pleno del Patronato del Museo Nacional y Centro de Investigación de Altamira, reunido hoy en Santander, ha aprobado el Programa de Investigación para la Conservación Preventiva y Régimen de Acceso de la Cueva de Altamira.

La puesta en marcha de este programa supondrá el inicio de una investigación de dos años de duración, cuyas conclusiones serán de aplicación a la conservación de la Cueva de Altamira, y cuyo régimen de acceso está condicionado a ofrecer una garantía para su sostenibilidad, conservación, preservación y continuidad.

La celebración de este pleno supone el regreso a la normalidad institucional en cuanto a las reuniones periódicas de este órgano, cuya anterior convocatoria se celebró en diciembre de 2010. A la reunión han asistido Ignacio Diego, presidente del Gobierno de Cantabria; José María Lassalle, secretario de Estado de Cultura; Emilio Botín, presidente de la Fundación Botín; y los vocales del Patronato.

Programa de Investigación para la Conservación Preventiva y Régimen de Acceso de la Cueva de Altamira

La investigación tiene como objetivo determinar el impacto que la presencia humana tiene sobre la conservación de las pinturas rupestres de Altamira y elaborar un plan de conservación preventiva para la cueva con el fin de decidir si es compatible su adecuada conservación con un régimen de acceso a la misma.

El plan aprobado hoy desarrollará 5 proyectos: proyecto de seguimiento ambiental, proyecto de control del biodeterioro, proyecto de conservación del soporte y policromía, proyecto de accesibilidad y proyecto de valor social. Las conclusiones se interrelacionarán en la elaboración de un Plan de Conservación Preventiva de la Cueva de Altamira.

El programa tendrá dos años de duración a partir de su inicio el próximo mes de septiembre y contará con una dotación presupuestaria de 953.000 euros.

Dirección y coordinación del programa

La dirección científica del programa correrá a cargo del especialista en conservación preventiva, Gaël de Guichen, consejero del director general del Centro Internacional de Estudios para la Conservación y la Restauración de Bienes Culturales (ICCROM), organización intergubernamental creada por la UNESCO y dedicada a la conservación del patrimonio cultural.

La coordinación general se llevará a cabo desde el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), por Marián del Egido, jefa del área de Investigación y Formación del IPCE y vicepresidenta del Consejo de ICCROM.

El programa aglutinará actuaciones de técnicos del IPCE, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), el Museo de Altamira, la Universidad de Cantabria y la Subdirección General de Museos Estatales, entre otras instituciones y contará además con asesoramiento externo de otros especialistas.

Notas de prensa del Ministerio de Cultura

Actualización 04-08-12: Vídeo 1  Vídeo 2

La exploración de Cova Eirós avanza hacia dentro del monte

Los arqueólogos estudiarán zonas de la gruta no examinadas hasta ahora

El día 13 comenzará la quinta campaña anual de excavaciones en el yacimiento paleolítico de Cova Eirós (Triacastela), en la que está previsto estudiar por primera vez la parte más profunda de la gruta. En esta zona no se espera encontrar rastros de ocupaciones de tipo doméstico, pero sí podría contener otros materiales arqueólogicos de un carácter diferente a los hallados hasta el momento.

Las excavaciones en Cova Eirós se limitaron por ahora al sector de la entrada de la cueva, una cavidad abovedada de una veintena de metros de longitud por cuatro de anchura y dos de altura. En esta zona es donde aparecieron todos los restos arqueológicos encontrados hasta la fecha en el yacimiento, que abarcan desde el Paleolítico Medio -época del hombre de Neandertal- hasta la Edad Media.

Al fondo de esta cavidad se abre un túnel mucho más pequeño, de unos quince metros de largo, por el que solo se puede andar a gatas. Este túnel da acceso a una sala de dimensiones mucho mayores, donde nunca se realizaron prospecciones arqueológicas. La cueva tiene en total una longitud de 104 metros desde la entrada hasta su parte más profunda, según las cartografías realizadas en los años ochenta y noventa por varios grupos espeleológicos gallegos.

Boca del túnel de acceso a la parte más profunda de la cueva, todavía no investigada. alberto lópez
«Es seguro que esa parte de la cueva no sirvió de habitación, porque no presenta las condiciones adecuadas, pero es posible que se utilizase para usos de tipo simbólico, como ocurrió en otras grutas», señala Arturo de Lombera, codirector de las excavaciones.

En busca de pinturas

Los investigadores creen que en esa sala podrían conservarse artefactos vinculados a rituales de tipo mágico-religioso. Cabe también la posibilidad de que en las paredes -que aún no se han examinado- haya rastros de pinturas rupestres. Mientras reanudan las excavaciones en el sector de la entrada, los arqueólogos realizarán las primeras catas en la sala interior e intentarán averiguar si sus paredes fueron decoradas por los hombres del Paleolítico.

  • Una hoguera neandertal de hace 118.000 años
Uno de los principales centros de atención de la nueva campaña estará en el rastro de una hoguera localizado con anterioridad en el llamado nivel 4, correspondiente al Paleolítico Medio. Las dataciones radiométricas han asignado a este ... Link

  • Profundizar más en el suelo y cubrir a la vez más superficie
Los sondeos con georradar indicaron en su día que por debajo de los niveles ya excavados hay otros dos metros de sedimento, que en opinión de los arqueólogos podrían contener materiales de principios del Paleolítico Medio o incluso del Paleolítico ... Link

Francisco Albo / La Voz de Galicia

Una hoguera hace 12.000 años en Santimamiñe

  • Las excavaciones en la cueva de Santimamiñe descubren nuevos niveles de ocupación
  • Inventariados cerca de 10.000 restos
Vivían en el corazón de la reserva de Urdaibai, en la hoy conocida como cueva de Santimamiñe. Eran cazadores-recolectores y sentían predilección por ciervos y cabras, aunque no les importaba mojarse en el río para pescar unos salmones. Y eso que fue una época gélida, con 15 grados menos de media que hoy en día. De ahí que al regresar al hogar se reuniesen en torno a un gran fuego para hacer vida en común. 12.000 años después, los nuevos análisis realizados les señalan como los autores del conjunto de pinturas rupestres de Santimamiñe.

En la fase más reciente de las excavaciones que vienen realizándose desde 2004 se han descubierto nuevos niveles de ocupación cuya antigüedad oscila entre 12.000 y 12.700 años. Se trata de un habitáculo al fondo de la cueva donde apenas llega la luz. Sobre la roca, las capas oscuras de ceniza carbonatada marcan el lugar de las hogueras.

“La zona se encuentra en un estado excepcional de conservación”, explicaba ayer el arqueólogo que dirige las excavaciones, Juan Carlos López Quintana. Su equipo ha excavado cuatro metros en torno a la hoguera fósil y desenterrado e inventariado unos 10.000 registros, entre huesos de animales, restos marinos, herramientas de sílex o colorantes para teñir cuero. O para pintar ciervos, bisontes y caballos en las paredes de la cueva.

Las pinturas adornan las galerías que recorren las vísceras del monte Ereñozar, cerradas al público hace 14 años y declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2008 junto al resto de muestras de arte paleolítico del Cantábrico. “Antes se creía que eran anteriores”, con unos 14.700 años de antigüedad, “pero todo indica que se hicieron en la época final del Magdaleniense [periodo del Paleolítico Superior, entre 15.000 y 8.000 años a.C.] y que fueron obra de quienes se reunían para cocinar en torno a este fuego”, precisó López Quintana.

El arqueólogo que dirige el proyecto, promovido por la Diputación de Bizkaia, pidió “cautela” hasta terminar las dataciones, pero se mostró satisfecho con los progresos: “En ocho años se ha realizado un trabajo muy intensivo, el que correspondería a 20 campañas convencionales”. La siguiente fase planea profundizar en los distintos periodos de ocupación de la cueva. “Alcanzaremos las capas de hace 15.000 años en 2020”, calculó.

La cueva de Santimamiñe, descubierta en 1916, se mantuvo abierta al público sin apenas restricciones durante 80 años. El deterioro provocado por la influencia humana acabó obligando a cerrar la cámara de las pinturas en 1997. El proyecto actual, iniciado en 2007, se apoya en la investigación y conservación de la cueva y la difusión de su patrimonio. En las entrañas de Urdaibai aún queda mucho por desenterrar. Leyre Pejenaute / ELPAIS.com

Link 2: Vídeo. Hallan restos de hace 12.000 años en la cueva de Santimamiñe

Actualización 06-08-12: Vídeo. Hallan restos de hace 12.000 años en la cueva de Santimamiñe