jueves, 8 de noviembre de 2012

El mensaje y la espiritualidad en el arte rupestre. Una perspectiva global

15 y 16 de noviembre 2012
Barcelona

Todas las conferencias se impartirán en inglés
Acceso libre

Con motivo de la celebración en Barcelona de la reunión de trabajo del grupo de investigación Rock Art International, las diversas instituciones implicadas hemos organizado este ciclo de conferencias donde intervendrá investigadores de arte rupestre mundial. Las sesiones estarán dedicadas al arte prehistórico de diversas áreas geográficas: la zona ártica, el hemisferio sur y las manifestaciones en las zonas áridas [...]

mac.cat
Vía Arqueotur

Descubren en Israel pozo que data del Neolítico con esqueletos de 8.500 años

Jerusalén, 8 nov (EFE).- Arqueólogos israelíes han descubierto en excavaciones en el Valle del Esdraelón, en la baja Galilea, un pozo que data del período Neolítico y que contenía dos esqueletos humanos de 8.500 años, informó hoy la Autoridad de Antigüedades de Israel.

El hallazgo, realizado en un sitio denominado "Enot Nisanit", en los márgenes occidentales del bíblico valle, fue hecho de forma fortuita en excavaciones previas al ensanchamiento de una carretera. Los restos humanos son de una mujer de unos 19 años y de un hombre mayor que ella y suponen un misterio para los arqueólogos, que no han podido determinar si cayeron a su interior por accidente o fueron arrojados al mismo.

El director de las excavaciones, Yotam Tepper, afirma en un comunicado de la Autoridad de Antigüedades, que "lo que está claro es que después de que estos individuos desconocidos cayeran al pozo, el agua dejó de ser empleada por la sencilla razón de que quedó contaminada y ya no era potable". Asimismo destaca que el foso guarda relación con un antiguo asentamiento agrícola cuyos habitantes lo emplearon para la subsistencia cotidiana. La parte superior está construida con piedras y la inferior cavada en roca viva. Dos grandes piedras rematan la entrada del pozo, de 8 metros de profundidad y 1,3 metros de diámetro en la apertura superior.

Además de los restos humanos, Tepper subraya que fueron encontrados numerosos utensilios que dan claves de la identidad de las gentes que cavaron el pozo, entre ellos, cuchillas denticuladas de sílex empleadas probablemente para cosechar, así como cabezas de flechas y otros útiles tallados en piedra.

Omri Barzilai, jefe del Departamento de Prehistoria de la Autoridad de Antigüedades, refiere que "los pozos de este período son hallazgos únicos en la arqueología de Israel y probablemente también en el mundo prehistórico en general".

Los dos pozos más antiguos del mundo fueron encontrados en Chipre y ponen de relieve el comienzo del fenómeno de la domesticación. "Parece ser que el hombre antiguo intentó idear fórmulas para proteger el agua bebible de posibles contaminaciones por los animales que cuidaba, y por ello acotó el agua en un lugar que no fuera accesible para el ganado", concluye Barzilai. El Confidencial

Link 2: Rare Stone Age well exposed in the Jezreel Valley
Wells from this period are unique finds in the archaeology of Israel, and in the prehistoric world in general. A mystery arose during the excavations: What were two 8,500-year-old human skeletons doing at the bottom of the well?

An Israel Antiquities Authority worker enters the well (Photos: Yotam Tepper, courtesy Israel Antiquities Authority)
A rare well dating to the Neolithic period was uncovered in recent excavations the Israel Antiquities Authority carried out at 'Enot Nisanit', along the western fringes of the Jezreel Valley prior to enlarging Ha-Yogev Junction (Highway 66) by the National Roads Company. Archaeologists estimate the well was built approximately 8,500 years ago.

During the excavations the skeletal remains of a woman approximately 19 years of age and a man older than her were uncovered deep inside the well. How did these come to be in the well? Was this an accident or perhaps murder? As of now the answer to this question remains a mystery.


According to Yotam Tepper, excavation director on behalf of the Israel Antiquities Authority, "What is clear is that after these unknown individuals fell into the well it was no longer used for the simple reason that the well water was contaminated and was no longer potable." [...]

Hallan huesos humanos prehistóricos en una cueva de Araotz, Guipúzcoa

Podrían ser del Neolítico o de la Edad de Bronce, es decir de hace unos 3.000 o 4.000 años

Los espeleólogos del Aloña Mendi (Amet) han vuelto a demostrar que practican un deporte al servicio de la ciencia, al hallar en una de sus últimas exploraciones por el extenso complejo kárstico oñatiarra, huesos humanos que podrían ser del Neolítico o de la Edad de Bronce.

La edad exacta será determinada por los arqueológos que van a examinar el material, aunque los indicios que se manejan es que serían de entre hace 3.000 o 4.000 años y procederían de un antiguo enterramiento.

Los restos fueron localizados la semana pasada en una galería inexplorada de una cueva de Araotz y se suman a la larga lista de tesoros paleontológicos hallados en la zona.

Hace dos años los espeleólogos oñatiarras ya encontraron el cráneo completo de un oso pardo en la cueva de Fraidebaso, de los alrededores de Arantzazu, una cavidad que no había sido explorada hasta la fecha porque tenía un acceso muy complicado.

En esta ocasión ha ocurrido algo similar. La galería en la que se ha producido el hallazgo estaba cubierta de sedimentos, pero en verano se dieron cuenta de que por una ranura de unos 5 centímetros entraba una pequeña corriente de aire y la semana pasada decidieron explorarla para ver si tenía continuidad.

La primera jornada fue bastante frustrante porque pese a estar más de dos horas quitando arcilla no conseguían avanzar en la gruta. Decidieron volver a intentarlo al día siguiente con material más adecuado que les ayudara a abrirse paso, y fue entonces cuando hallaron los huesos, que carecían de vínculos anatómicos, estaban desperdigados y a distintas profundidades.

En Amet siempre han ayudado y tomado parte en investigaciones topográficas, geológicas, biológicas, hidrológicas y arqueológicas. Sus aventuras por el subsuelo oñatiarra permiten desentrañar desde el interior de la tierra misterios todavía escondidos y desconocidos.

MARIAN GONZALEZ / Diario Vasco