martes, 23 de abril de 2013

Un cazador de Muros descubre un petroglifo en el monte O Areal

Los paneles están sin catalogar en un paraje tomado por la maleza



Los montes de Muros son un verdadero museo de arte rupestre. Entre árboles y vegetación se esconden más de una quincena de estaciones de petroglifos, lo que lo convierten en uno de los municipios más ricos de Galicia en esta modalidad. El pasado fin de semana, un colectivo de estudiosos de este fenómeno prehistórico localizó dos estaciones más que habían sido descubiertas recientemente por un cazador. Se encuentran en el monte O Areal, cerca de la aldea de Taxes y están sin catalogar. Las figuras están en tres paneles distintos próximos entre sí.

Un colectivo de estudiosos de la prehistoria, A Rula, estaban el domingo en la Laxe das Rodas cuando, de pronto, apareció Domingo Rama Martínez, un carpintero muradán aficionado a la fotografía y a los petroglifos, y comunicó a los presentes que él sabía de uno más del que nadie tenía noticia. El grupo se dirigió entonces hacia el monte O Areal. Y allí estaban los grabados que encontró Antonio Suárez, más conocido como Toñito de Maruja. Se trata, según el historiador y archivero Pablo Sanmartín, de dos estaciones de gran importancia dentro del arte rupestre gallego.

Fase inicial del rupestre galaico

Los dos paneles más amplios tienen una serie de cazoletas principales comunicadas con otras secundarias por medio de segmentos y combinaciones de círculos. Uno es más amplio, está en la base y posee mayor cantidad de decoración. El segundo está en una posición más alta. Este es más reducido y algunas de sus figuras están más difusas. No obstante destaca uno de los círculos por su contundencia y ubicación. Podría tratarse de ejemplares correspondientes a la fase inicial del arte rupestre galaico, entorno a los años 2800 y 2500 antes de Cristo. Un poco más alejada, unos cinco o seis metros, hay otra estación en la que se ven dos combinaciones concéntricas unidas por radios... La Voz de Galicia

Emiliano Aguirre: “Ricla es un encuentro magnífico entre científicos y los que encuentran los fósiles”

VERÓNICA CRESPO.-Usted ha centrado parte de su trayectoria en el estudio del yacimiento de Atapuerca. ¿Qué ha supuesto esta investigación en su vida profesional?

EMILIANO AGUIRRE.- Atapuerca fue un trabajo que tuvo adversarios, mucha gente no lo apoyaba pero acabó saliendo y ha sido una satisfacción muy grande en mi vida. Este proyecto me ha hecho olvidar todo lo demás. Ha habido muchas cosas en la vida que no me han dejado hacer, pero esto solo ha valido la pena. Entonces dije que había para decenas y decenas de años y que yo no vería el final, ni mis discípulos. Atapuerca ha dado mucho de sí y seguirá dando, porque queda mucho trabajo por delante. En su día dije que podía ser el mejor yacimiento de Europa y uno de los mejores del mundo para conocer la evolución humana y sus ambientes y es casi el primero del mundo.

VERÓNICA CRESPO.- Gracias a las excavaciones de Atapuerca estamos conociendo el origen de los homínidos en España. ¿Estos descubrimientos reformulan los planteamientos establecidos sobre el origen de la humanidad?

EMILIANO AGUIRRE.- Sobre el origen de la humanidad no tanto pero sobre la evolución, sí. En Atapuerca no hay solo un yacimiento sino una serie de ellos que dan muchos datos de fósiles humanos, de sus entornos, cambios ambientales, flora y fauna que les rodeaban. Estos yacimientos van desde 1,3 millones a trescientos mil años. Estos sitios ilustran más de un millón de años de evolución humana y de ecosistemas en general. En los yacimientos no solo se trabaja con paleontólogos, sino que también participan geólogos, botánicos… Yo introduje equipos multidisciplinares que recogieran todo. En este lugar se estudia la tierra que envuelve las piezas, se detecta el polen... De esta manera se conocen todos sus cambios, sus posibles enfermedades y cómo los seres han influido en su entorno.

Atapuerca es el sitio que más nos puede enseñar de la humanidad de estos tiempos que he indicado, hay otros lugares que también se estudia esta temática pero en ese periodo concreto, es el que más nos está enseñando y puede enseñarnos.

VERÓNICA CRESPO.- La paleontología y más concretamente la paleoantropología están ayudando a conocer nuestro origen. ¿Cómo la investigación puede ayudarnos a mejorar el futuro estudiando nuestro pasado?

EMILIANO AGUIRRE.- Se aprecian constantes en el pasado de la evolución y esas constantes se repetirán en el futuro, ello nos obliga a ser responsables.

Desde el origen, la constante que he encontrado es que diversos organismos de un mismo orden pueden competir en el uso de su ambiente. Tienen que progresar y para ello deben perder su individualidad y asociarse, formar un todo que sea nuevo. A esto pueden ir las democracias, una reunión de diferentes individuos que se asocian, dialogan, intercambian y llegan a un nuevo tipo operativo.

Ese cambio no funciona cuando no hay verdaderos demócratas sino opresores que imponen sus ideas y no permiten el diálogo, no hay construcción y no hay progreso. Si queremos progresar no podemos ser totalitarios sino que se deben comunicar las ideas y los pensamientos. Si aprendemos de la evolución de nuestro pasado no deberíamos ser excluyentes con los que tienen una idea diferente a la nuestra, construir algo que sea una verdadera unidad operativa puede acercarnos a la democracia de verdad. La sociedad constructiva es la que avanza.

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Aragón Liberal

Conversaciones en la Fundación: Juan Luis Arsuaga

08-03-13. El paleontólogo madrileño Juan Luis Arsuaga vendrá a conversar (12-04-13) con Antonio San José en la Fundación Juan March. Es codirector del equipo de investigación de importantes yacimientos pleistocenos, como el de Atapuerca (Burgos), cuyo equipo fue galardonado en 1997 con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 1997.

En el curso de esta entrevista, San José pedirá a Juan Luis Arsuaga que enuncie tres propuestas que, a su juicio, podrían contribuir a mejorar la sociedad. El diálogo se complementará con proyección de imágenes relacionadas con la actividad del científico... (Audio - trailer) Fundación Juan March

Is 'Siberian Stonehenge' really the birthplace of astronomy?

Astonishing theory about remote spot 'used by stargazers 16,000 years ago'


A Russian scientist believes a remote Siberian rock formation may be the first place that humanity began to follow the movements of the heavens.

Sunduki, known as the Siberian Stonehenge, is a series of eight sandstone outcrops on a remote flood plain on the bank of the Bely Iyus river in the republic of Khakassia.

Professor Vitaly Larichev, of the Institute of Archaeology and Ethnography at the Siberian Branch of the Russian Academy of Sciences, claims that the 16,000-year-old site was not only a place of huge religious significance in the ancient world, but also its stargazing capital. [...] dailymail.co.uk/  / Link 2

White horse, apparently carved some 16,000 years ago, found on Sunduki rocks. Pictures: 'Petroglyphs of ancient Siberia', courtesy Alexander Zaika

Actualización. ¿Es Sunduki el observatorio astronómico más antiguo del mundo?