viernes, 24 de mayo de 2013

Comarcas con Arte Prehistórico se reúnen en Guadalteba para desarrollar el proyecto GESTAR

Durante los días 20, 21 y 22 de mayo se han reunido, en la sede del Consorcio Guadalteba, los grupos de desarrollo que forman parte del Proyecto GESTAR (Gestión Territorial del Arte Rupestre): el objetivo de este encuentro ha sido sentar las bases de la edición de un Cuardenillo Didáctico que divulgue, entre los estudiantes y profesores, los avances en el conocimiento de la Prehistoria y el Arte Rupestre que se vienen desarrollando en los territorios GESTAR, dentro de un proyecto marco aprobado por el estado y avalado por el proyecto internacional “Caminos del Arte Rupestre”, [...]  Comarca del Guadalteba

The ascent of man: Why our early ancestors took to 2 feet

(University of York) A new study by archaeologists at the University of York challenges evolutionary theories behind the development of our earliest ancestors from tree dwelling quadrupeds to upright bipeds capable of walking and scrambling.

The researchers say our upright gait may have its origins in the rugged landscape of East and South Africa which was shaped during the Pliocene epoch by volcanoes and shifting tectonic plates.

Hominins, our early forebears, would have been attracted to the terrain of rocky outcrops and gorges because it offered shelter and opportunities to trap prey. But it also required more upright scrambling and climbing gaits, prompting the emergence of bipedalism.

The York research challenges traditional hypotheses which suggest our early forebears were forced out of the trees and onto two feet when climate change reduced tree cover.

The study, 'Complex Topography and Human Evolution: the Missing Link', was developed in conjunction with researchers from the Institut de Physique du Globe in Paris. It is published in the journal Antiquity.

Dr Isabelle Winder, from the Department of Archaeology at York and one of the paper's authors, said: "Our research shows that bipedalism may have developed as a response to the terrain, rather than a response to climatically-driven vegetation changes.

"The broken, disrupted terrain offered benefits for hominins in terms of security and food, but it also proved a motivation to improve their locomotor skills by climbing, balancing, scrambling and moving swiftly over broken ground - types of movement encouraging a more upright gait."

The research suggests that the hands and arms of upright hominins were then left free to develop increased manual dexterity and tool use, supporting a further key stage in the evolutionary story.

The development of running adaptations to the skeleton and foot may have resulted from later excursions onto the surrounding flat plains in search of prey and new home ranges.

Dr Winder said: "The varied terrain may also have contributed to improved cognitive skills such as navigation and communication abilities, accounting for the continued evolution of our brains and social functions such as co-operation and team work.

"Our hypothesis offers a new, viable alternative to traditional vegetation or climate change hypotheses. It explains all the key processes in hominin evolution and offers a more convincing scenario than traditional hypotheses." EurekAlert!

Actualización. El bipedismo pudo empezar en el paisaje agreste africano como respuesta al terreno
Andar erguido puede tener sus orígenes en el paisaje agreste del Este y Sur de África, que se formó durante el Plioceno por volcanes y cambiantes placas tectónicas, según concluye una investigación de la Universidad de York, en North Yorkshire, Reino Unido, publicada en 'Antiquity' .

Los homínidos, nuestros primeros antepasados, se han sentido atraídos por el terreno de afloramientos rocosos y barrancos porque ofrecía refugio y oportunidades para acosar a las presas. Pero también requiere una posición más vertical y andares para la escalada, lo que provocó la aparición del bipedismo.

La investigación de York, titulada 'Topografía compleja y Evolución Humana: el eslabón perdido' y desarrollada en colaboración con investigadores del Instituto de Física del Globo de París (Francia), desafía las hipótesis tradicionales que sugieren que nuestros primeros antepasados ??fueron expulsados ??de los árboles y se pusieron a dos pies cuando el cambio climático redujo la cobertura arbórea.

La doctora Isabelle Winder, del Departamento de Arqueología de York y una de los autores del estudio, explica: "Nuestra investigación muestra que el bipedismo puede haberse desarrollado como una respuesta al terreno, en lugar de una respuesta a los cambios de vegetación climáticamente impulsados".

"El roto e interrumpido terreno ofrece beneficios para los homínidos en términos de seguridad y alimentos y también resultó ser una motivación para mejorar sus habilidades locomotoras de escalada, equilibrio, lucha y moverse rápidamente sobre el terreno accidentado, unos tipos de movimiento que fomentan una marcha más erguida", añade esta experta.

La investigación sugiere que las manos y los brazos de los homínidos verticales fueron libres para desarrollar una mayor destreza manual y el uso de herramientas, un apoyo a una etapa clave en la historia evolutiva. El desarrollo de la ejecución de las adaptaciones del esqueleto y el pie puede ser el resultado de excursiones posteriores a las llanuras circundantes en busca de presas y nuevas áreas de distribución.

La doctora Winder afirmó: "El terreno variado también puede haber contribuido a la mejora de las habilidades cognitivas tales como la navegación y la capacidad de comunicación, lo que representa la continua evolución de nuestro cerebro y las funciones sociales como la cooperación y el trabajo en equipo".

A su juicio, esta hipótesis ofrece una nueva alternativa viable a la teoría tradicional de la vegetación por el cambio climático, explica "todos los procesos clave en la evolución de los homínidos y ofrece un escenario más convincente que las hipótesis tradicionales". europapress.es/

Un estudio señala que el uso del bronce prehistórico se inició por una cuestión estética

Un grupo de arqueólogos de la Universidad de Granada afirma que el desarrollo de la metalurgia del bronce, obtenido de la aleación de cobre y estaño, se produjo especialmente por los cambios en el brillo y color de los objetos, más parecidos a la plata, y no porque fuera más duro como se pensaba hasta ahora.

Ajuar de la sepultura número 17. / UGRDivulga
EFE. La investigación, de la que ha informado hoy la institución académica en un comunicado, revela que durante la Prehistoria no se empezó por tanto a utilizar el bronce en lugar del cobre por ser éste un material más duro, sino por una simple cuestión estética: brillaba más y era más parecido a la plata.

En un artículo científico publicado recientemente, un grupo de arqueólogos defienden una teoría que, según sus proponentes, resulta “muy novedosa”, al determinar que la importante innovación tecnológica que supuso el desarrollo de la metalurgia del bronce se produjo únicamente porque este metal era visualmente más atractivo.

Los investigadores, del departamento de Prehistoria y Arqueología, han llegado a esta conclusión tras analizar el material hallado en el yacimiento arqueológico del Cerro de San Cristóbal de Ogíjares.

Este yacimiento pertenece a la Edad del Bronce (2200-1500 AC), y se enmarca dentro de la denominada Cultura de El Argar, que se extiende por todo el sureste de la Península Ibérica.

Se trata de un poblado de pequeñas dimensiones (0,6 hectáreas, aproximadamente) situado en plena Vega de Granada en un entorno especialmente propicio para el desarrollo de prácticas agrícolas, la principal base de subsistencia de estas poblaciones.

Ajuar encontrado por los investigadores de la UGR en la sepultura número 6 del yacimiento arqueológico del Cerro de San Cristóbal de Ogíjares (Granada). / UGRDivulga
Los investigadores encontraron 14 enterramientos, donde pudieron identificar al menos a 17 individuos, todos ellos acompañados de ajuares funerarios, compuestos por varias vasijas cerámicas y objetos de metal, fundamentalmente puñales y adornos como pulseras y anillos.

Además, de entre estos objetos metálicos, llamó la atención un hallazgo excepcional, consistente en 83 clavos o tachuelas que, posiblemente, formaron parte de algún objeto realizado en material orgánico como el cuero o la madera, ya desaparecido, y que formarían parte de alguna prenda de vestir o de algún tipo de contenedor.

Precisamente, los investigadores estudiaron en profundidad la tecnología de manufactura de estos objetos metálicos, analizando su composición, metalografía y microdureza.

Sorprendentemente, descubrieron que la aleación de cobre y estaño (bronce) no mejoraba las propiedades funcionales de los objetos, como tradicionalmente se había sostenido.

Según ha explicado Gonzalo Aranda, uno de los autores del trabajo, la dureza y resistencia de los objetos metálicos realizados en bronce fue, al contrario, equiparable a los previamente manufacturados sólo en cobre.

Los arqueólogos creen que el bronce empezó a emplearse por razones de índole simbólica e ideológica como, por ejemplo, la modificación del color de los objetos.

Aranda destaca la enorme importancia que tienen las excavaciones preventivas como el yacimiento arqueológico del Cerro de San Cristóbal de Ogíjares, que se llevó a cabo en los años 80, aunque el material hallado se ha analizado ahora.

“Estas excavaciones ofrecen muchísima información sobre las sociedades pasadas y suponen una magnífica oportunidad de colaboración entre las empresas de arqueología y los grupos de investigación de las universidades”, ha señalado. granadadigital.com/

Artículo relacionado: El yacimiento argárico del cerro de San Cristóbal (Ogíjares, Granada), by Gonzalo Aranda Jimenez, Publication Date: 2012. Publication Name: Menga. Revista de Prehistoria de Andalucía 3. Texto completo