martes, 4 de junio de 2013

Cavernícolas usaron conchas marinas para curtir y pigmentar hace 27.000 años

EUROPA PRESS. Los habitantes que ocuparon la cueva cántabra de El Salín hace unos 27.000 años -en el Paleolítico superior- utilizaban utensilios fabricados con conchas o fragmentos de estos materiales para realizar tareas relacionadas con el arte rupestre, como el procesado de pieles o la preparación de colorantes.

Así se desprende del estudio, realizado por un equipo íntegramente español, de más de 3.500 restos, muchos correspondientes a lapas que previamente servían de alimento a nuestros ancestros.

Los investigadores, adscritos a la Universidad de Cantabria (UC), a la Universidad de York (Reino Unido) y al CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), han publicado estos resultados en el número de junio de la revista norteamericana 'Current Anthropology', editada por la Universidad de Chicago.

En el artículo se describe el meticuloso trabajo desarrollado, que ha implicado la clasificación y análisis de miles de conchas o fragmentos correspondientes a la ocupación gravetiense de la cueva, situada cerca de la localidad de Muñorrodero (Val de San Vicente, Cantabria), ha informado la UC en un comunicado.

El estudio de los materiales, que fueron extraídos del yacimiento a principios de los años 90 por los profesores Manuel González Morales y Alfonso Moure, revela que los ocupantes de la cueva usaban las conchas para tareas que se relacionarían con las pinturas rupestres que hay en la cavidad.

La cueva de la Fuente del Salín es famosa por las representaciones de manos en positivo y negativo descubiertas en 1985 por un grupo de espeleólogos.

Foto: UC
Se trata de una muestra más de la riqueza del arte rupestre cántabro, que tiene su máximo exponente en Altamira pero que se despliega en numerosos yacimientos como este.

La excavación se realizó por que los investigadores consideraron que el depósito de restos era sincrónico al momento de ejecución de las pinturas.

La revista 'Current Anthropology' es una de las más importantes revistas internacionales en el campo de la Antropología y la Arqueología Prehistórica, donde ocupa actualmente el tercer lugar de un total de 81 revistas en el ranking del ISI-JCR.

METODOLOGÍA UTILIZADA

El artículo, titulado "Shell Technology, Rock Art, and the Role of Marine Resources during the Upper Paleolithic", está firmado David Cuenca Solana, Manuel González Morales y Alejandro García Moreno (Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria-IIIPC), Igor Gutiérrez Zugasti (University of York, UK), Jesús Setién y Estela Ruiz (LADICIM - Departamento de Ciencia e Ingeniería del Terreno y de los Materiales de la UC), e Ignacio Clemente (CSIC, Barcelona).

En la publicación de resultados se describe la metodología utilizada, que incluye un sistema de análisis funcional de conchas prehistóricas desarrollado por el primer firmante, David Cuenca.

Este método es resultado de la tesis doctoral que el investigador defendió en diciembre en la UC, y su desarrollo ha sido posible gracias a la colaboración del grupo de materiales del LADICIM -también de la Universidad de Cantabria-.

Este laboratorio cuenta con un microscopio electrónico de barrido que se ha utilizado para caracterizar los restos de mineral relacionados con las trazas de uso de las conchas. El estudio taxonómico -clasificatorio- es obra de Igor Gutiérrez. europapress.es/

Dug out canoes found in record haul in Cambridgeshire were Bronze Age Britons' 'run-abouts' of choice, say archaeologists

1/2. This unique Bronze Age dugout canoe from Must Farm, Cambridgeshire is decorated with a criss-cross design - the only such example known in Britain
Ancient Britons made hundreds of thousands of dugout canoes, archaeologists now believe.

Detailed analysis of a key long-buried ancient river channel in Cambridgeshire suggests that canoes, made of tree trunks, were the personal transport ‘run-abouts’ of choice in prehistoric times.

Now archaeologists and conservators have launched the largest ever conservation program for prehistoric artefacts in an attempt to save eight of the remarkable craft for the nation.

The ancient canoes will be treated with chemicals in a specially designed cold store conservation facility, funded by English Heritage, at a Bronze Age site and museum at Flag Fen near Peterborough.

Archaeologists, from Cambridge Archaeological Unit, have been studying the finely made craft since they were lifted from the still water-logged bed of a long-vanished river at Must Farm, Whittlesey, Cambridgeshire in 2011 and early 2012. Further analysis of the vessels will take place during conservation. [...] independent.co.uk/

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Actualización: Video. Bronze Age boats 'more sophisticated' than assumed

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Actualización. Hallados ocho barcos de la edad de bronce en Inglaterra
EFE. Londres- -- Una flota de ocho barcos de 3.000 años de antigüedad fueron descubiertos en unas canteras de la periferia de la ciudad de Peterborough, en el condado de Cambridge (Inglaterra), según ha revelado hoy en su página digital el diario The Guardian.

Las embarcaciones, entre las que se incluye un navío de casi nueve metros de longitud, constituyen actualmente la colección de barcos más grande de la edad de bronce encontrada hasta el momento en esa zona del Reino Unido.

El hallazgo ha estado a cargo de la Unidad de Arqueología de la Universidad de Cambridge, que ha resaltado que los navíos se encuentran muy bien conservados y lo más probable es que fuesen enterrados deliberadamente para evitar su descomposición.

Uno de los barcos está cubierto con esculturas decorativas tanto por dentro como por fuera, y, según el restaurador Ian Panter, parece que los tripulantes jugaron “al tres en raya sobre toda su cobertura”.

Aunque la flota se ha conservado en buenas condiciones al haber estado completamente anegada bajo sedimentos de limo, muchos barcos muestran evidencias de haber sido restaurados con anterioridad por los restos de arcilla que presentan.

El equipo de Cambridge sigue esperando los resultados de la prueba del carbono 14 (que sirve para establecer la edad de muestras orgánicas de miles de años), pero las primeras hipótesis indican que los barcos más antiguos datan de 1.600 antes de Cristo.

Sin embargo, los arqueólogos no han descubierto hasta el momento cuál es el significado del hallazgo, explicó el director de la unidad de arqueología, Kerry Murrell.

Tras el descubrimiento, la flota ha sido transportada en cunas de andamios hasta el llamado emplazamiento arqueológico de Flag Fen, a más de tres kilómetros de distancia de donde fueron encontrados los navíos, para proceder allí a los trabajos de conservación.

Los barcos serán expuestos a partir del próximo miércoles en el Flag Fen, y para su mantenimiento será metida en un contenedor a una temperatura de cinco grados bajo cero. elnuevoherald.com/

El punto de inflexión de la dieta humana fue hace 3,5 millones de años

EUROPA PRESS. Los humanos primitivos se alimentaban casi exclusivamente de hojas y frutos de los árboles, arbustos y hierbas, de forma similar a los gorilas y los chimpancés de hoy en día. Sin embargo, hace unos 3,5 millones de años, las especies humanas primitivas como Australopithecus afarensis y Kenyanthropus platyops comenzaron a comer también pastos, juncos y plantas y, tal vez, algún animal que se alimentaba de esos vegetales.

La evidencia de esta expansión dietética significativa está escrita en la composición química de los dientes de nuestros antepasados y los resultados de su análisis se presentan en una serie de cuatro artículos publicados esta semana en 'Proceedings of the National Academy of Sciences' por un grupo de científicos internacionales, repartidos en tres continentes.

"Estos documentos presentan los estudios más exhaustivos de isótopos basados en dietas humanas tempranas hasta la fecha", dijo el doctor Zeresenay Alemseged, conservador senior y presidente de Antropología de la Academia de Ciencias de California y coautor de dos de los textos.

"Debido a que la alimentación es el factor más importante que determina la fisiología del organismo, su comportamiento y su interacción con el medio ambiente, estos hallazgos nos darán nueva información sobre los mecanismos evolutivos que dieron forma a nuestra evolución", adelanta este experto.

Las plantas pueden ser divididas en tres categorías basadas en su método de fotosíntesis: C3 (árboles, arbustos y hierbas), C4 y CAM (pastos, juncos y plantas suculentas). Cuando se consumen las plantas, los isótopos se incorporan a los tejidos, incluyendo el esmalte de los dientes en desarrollo, por lo que, incluso después de millones de años, los científicos pueden medir las cantidades relativas de carbono-13 en el esmalte de los dientes y deducir la cantidad de plantas C3 frente a C4/CAM en la dieta de un animal.

"Lo que tenemos es la información química de lo que comían nuestros antepasados, que en términos simples es como un pedazo de alimento atorado entre los dientes y preservado durante millones de años", explicó Alemseged, que junto al equipo estudió 175 ejemplares que representan a 11 especies, que van desde hace 4,4 hasta 1,3 millones de años de edad.

Los resultados muestran que hace más de 3,5 millones de años, los primeros seres humanos comieron casi exclusivamente plantas C3, pero que a partir de esa fecha, los primeros seres humanos adquieren el gusto por las plantas C4/CAM, a pesar de que su entorno parecía ser muy similar a sus antepasados. Este último género Homo, incluido el Homo sapiens moderno, continúa la tendencia de comer una mezcla de C3 y C4/CAM plantas, por lo que, según los autores, las personas que comen puré de papas con maíz están practicando una costumbre de hace 3,5 millones de años.

Lo que los estudios no pueden revelar es la identidad exacta de la comida ni si ésta también incluía animales que comían plantas C4/CAM (una forma igualmente válida de adquirir carbono-13). Posiblemente, las comidas con plantas de las categorías C4/CAM incluían semillas de la hierba y las raíces, los tallos subterráneos, termitas o incluso la caza menor y los cadáveres depurados.

En 2010, Alemseged y su equipo publicó las primeras evidencias de consumo de carne con herramientas, que data de hace unos 3,4 millones de años, lo que supone una línea adicional de evidencia que muestra un cambio en la dieta en la evolución humana. "El cambio en la señal isotópica documentado por los nuevos estudios, junto con las pruebas de consumo de carne de los Australopithecus afarensis de Dikika (Etiopía) hace 3,5 millones de años, sugiere una expansión en la adaptación de la dieta de las especies", señala Alemseged.

Los autores de los trabajos de esta semana también tomaron muestras fósiles de jirafas, caballos y monos de los mismos ambientes y no vieron ningún cambio significativo en los valores de isótopos de carbono con el tiempo, lo que sugiere que la única transformación de la dieta de los primeros humanos no se aplica a otros mamíferos en la sabana africana. Sin embargo, la cuestión de qué impulsó la transformación sigue sin resolverse. europapress.es/

Link 2A grassy trend in human ancestors' diets
Most apes eat leaves and fruits from trees and shrubs. New studies show that human ancestors expanded their menu 3.5 million years ago, adding tropical grasses and sedges to an ape-like diet and setting the stage for our modern diet of grains, grasses, and meat and dairy from grazing animals...

Titles, Authors and Funding for the Four Studies:

1. Thure E. Cerling, Fredrick Kyalo Manthi, Emma N. Mbua, Louise N. Leakey, Meave G. Leakey, Richard E. Leakey, Francis H. Brown, Frederick E. Grine, John A. Hart, Prince Kaleme, Hélène Roche, Kevin T. Uno, and Bernard A. Wood. Stable isotope-based diet reconstructions of Turkana Basin hominins. PNAS, June 3, 2013 DOI: 10.1073/pnas.1222568110

2. Jonathan G. Wynn, Matt Sponheimer, William H. Kimbel, Zeresenay Alemseged, Kaye Reed, Zelalem K. Bedaso, and Jessica N. Wilson. Diet of Australopithecus afarensis from the Pliocene Hadar Formation, Ethiopia. PNAS, 2013 DOI: 10.1073/pnas.1222559110

3. Matt Sponheimer, Zeresenay Alemseged, Thure E. Cerling, Frederick E. Grine, William H. Kimbel, Meave G. Leakey, Julia A. Lee-Thorp, Fredrick Kyalo Manthi, Kaye E. Reed, Bernard A. Wood, and Jonathan G. Wynn. Isotopic evidence of early hominin diets. PNAS, 2013 DOI: 10.1073/pnas.1222579110

4. Thure E. Cerling, Kendra L. Chritz, Nina G. Jablonski, Meave G. Leakey, and Fredrick Kyalo Manthi. Diet of Theropithecus from 4 to 1 Ma in Kenya. PNAS, 2013 DOI: 10.1073/pnas.1222571110