miércoles, 5 de junio de 2013

Britain was a nation of immigrants even in the Bronze Age

Immigrants were settling in Britain as far back as the Bronze Age, it has emerged, after archaeologists found remains of individuals from as far away as Africa in ancient burial pits in Suffolk.

The remains of immigrants from Scandinavia, the western Mediterranean and even North Africa were found at the burial site at Cliffs End Farm, near Pegwell Bay.

It is thought the individuals were alive around 3,000 years ago, before they were buried alongside people who grew up locally. In total the grave contained more than two dozen skeletons.

Mike Pitts, the editor of British Archaeology, the magazine publishing the research, said: "This is the first burial site of its type that we've found and it reveals that Britain was always part of a bigger landscape that includes most of Europe."

Andrew Millard, from Durham University, analysed oxygen and strontium isotopes in tooth enamel, which builds as a person grows up.

As the isotopes are derived from drinking water, the tooth enamel can be used to work out where the individual was living when it formed. [...] telegraph.co.uk/

La cueva de la Murcielaguina en Priego revela más pinturas rupestres

El grupo G40 ha encontrado un nuevo conjunto pictórico en esta cavidad prieguense en la que habitan más de 2.000 murciélagos

La cueva de la Murcielaguina, ubicada en el término municipal de Priego, sigue aportando importantes hallazgos para el conocimiento de la prehistoria en la zona sur de la provincia, en este caso varias pinturas rupestres descubiertas durante los trabajos que integrantes del Grupo Espeleológico G40 han realizado en esta cavidad, no pocas veces confundida por los menos avezados con la cercana cueva de Los Murciélagos, en Zuheros.

Actualmente, el acceso a la cavidad está cerrado con una verja como medida de protección del enclave arqueológico y de la colonia de quirópteros que posee, unos 2.000 ejemplares, entre los que predomina el murciélago de cueva (miniopterus schreibersii ), sirviendo también de cobijo al ratonero grande (myotis myotis ) y varias especies de rhinolopus .

Con el permiso de la Delegación provincial de Medio Ambiente, que gestiona el cierre de la cavidad, y el apoyo del director del Museo Histórico Municipal de Priego, Rafael Carmona, varios miembros del grupo G40 han llevado a cabo la reexploración total y topografía integral de esta cueva, cuyo plano, hasta la fecha, se encontraba realizado solo en parte, debido a la complejidad de la misma por el trazado laberíntico de su morfología, como revelan las 684 estaciones topográficas necesitadas para cubrir un desarrollo total de 1.606 metros. Un desnivel desde el punto más alto de la misma hasta el más profundo, de 83 metros, que se realiza casi por completo sin la utilización de cuerda, aunque la dificultad de los detrepes verticales en algún punto y la inestabilidad de muchas zonas aconseja asegurar la progresión.

Al interés espeleológico que ha supuesto la complicada empresa del levantamiento topográfico de la cavidad hay que añadir el hallazgo de un nuevo conjunto pictórico rupestre prehistórico en una sala a la cual no se había penetrado con anterioridad. La importancia de las mismas no ha dejado indiferente a ninguno de los arqueólogos que hasta ahora las han observado. Entre una serie de trazos, líneas y puntos de color negro de difícil interpretación, que ocupan todo el entorno de la sala, destaca un panel de pinturas en rojo con trazos más amplios donde, entre otros iconos, se representan varios antropomorfos. Igualmente, durante las últimas exploraciones se han observado asteriscos y líneas que convergen en un punto central, que podrían interpretarse como representaciones del Sol, lo que vendría a ratificar la interpretación simbólica de los astros en dicha cavidad por parte de nuestros ancestros. RAFAEL BERMUDEZ / R. COBO diariocordoba.com/

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La primera ocupación humana de Torreparedones en Baena data de la segunda mitad de IV milenio

EUROPA PRESS. Las últimas investigaciones llevadas a cabo en el yacimiento arqueológico de Torreparedones, en Baena (Córdoba), basada en la datación a partir del análisis del carbono 14, ha permitido situar la primera ocupación humana en la zona durante la segunda mitad del IV milenio a.C.

Así lo han dado a conocer este martes en rueda de prensa la alcaldesa de Baena, María Jesús Serrano, y el arqueólogo municipal, Jose Antonio Morena, habiendo situado ésta último la llegada de los primeros pobladores al hoy yacimiento arqueológico entre los siglos XXXIV y XXXI a.C., coincidiendo con la proliferación en toda la cuenca del Guadalquivir de multitud de poblados, conformados por múltiples estructuras en forma de silo y cuya vocación agrícola parece fuera de toda duda.

Estos nuevos avances han sido posibles gracias a los análisis realizados basándose en el método del carbono 14 o radiocarbono, que permite conseguir unas cronologías casi absolutas. Estos estudios se han llevado a cabo en los laboratorios de la empresa especializada Beta Analytic de Miami (Estados Unidos), según ha indicado Serrano, quien ha explicado que los "nuevos hallazgos cronológicos son claves, ya que permiten determinar con mayor precisión la evolución histórica del sitio".

Además, la alcaldesa ha especificado que estos análisis se han subvencionado gracias a los Fondos Feder, en el marco del proyecto Baniana II, unos fondos europeos de los que ha destacado que, "además de poner en valor el rico patrimonio del municipio, permiten la creación de empleo para los trabajos de excavación en el yacimiento, a través del Plan de Solidaridad puesto en marcha por este Ayuntamiento".

El arqueólogo municipal, por su parte, ha explicado que la ocupación más temprana detectada en el yacimiento se ha determinado a través del análisis de fragmentos de una semilla de trigo y otra de cebada atrapadas en el interior de una misma pella de barro cocido y que corresponden a los trabajos de la última campaña de excavación en el parque arqueológico de Torreparedones, que terminaron en su fase de campo hace varios meses y que continúan en la actualidad con la redacción de la preceptiva memoria científica.

Jose Antonio Morena ha señalado también que los niveles superiores del Bronce Final se han podido fechar gracias a una semilla carbonizada de haba, que ha fijado una datación de hacia el año 900 a.C., a caballo entre los siglos X y IX a.C., que convierte a este yacimiento en uno de los pocos con dataciones sobre muestras de vida corta en este momento crítico de la Protohistoria, coincidente con la expansión de la colonización fenicia y sus interacciones con los pueblos indígenas de la depresión del Guadalquivir.

Del mismo modo, se ha encontrado un fragmento de asa de cerámica fabricada a mano. Morena ha señalado que "puede interpretarse como una muestra de intercambios culturales entre el interior del Sur de la Península Ibérica, en este caso concreto con la zona de Campiña cordobesa, y el Mediterráneo Oriental". Así opinan, según ha transmitido Morena, varios expertos prehistoriadores de las universidades de Córdoba y Huelva, que apuntan a que se trata de una "ansa a godino" de tipología sarda, es decir, procedente de la isla de Cerdeña, que llegaría a Torreparedones como consecuencia de esos contactos comerciales. [...] europapress.es/