domingo, 21 de julio de 2013

Gran Dolina, el campamento humano más antiguo de Atapuerca

Gran Dolina es uno de los yacimientos más ricos del complejo Atapuerca, en Burgos, pero a medida que se suceden las campañas de excavación y los hallazgos se perfila también como un campamento al que, durante miles de años, los homínidos llevaron los animales que cazaban para descuartizarlos y comerlos.

Uno de los codirectores de Atapuerca, Eudald Carbonell, asegura a Efe que dentro de ocho o diez años el equipo de investigación llegará al nivel TD-6, donde en una cata se encontraron restos de Homo Antecessor, una nueva especie que vivió hace unos 800.000 años y de la que hasta ahora sólo se han encontrado restos en Atapuerca.

Carbonell afirma que tienen datos que les permiten augurar que encontrarán restos de al menos once individuos, lo que permitiría un estudio mucho más detallado de la especie.

Pero para comprender la importancia de Gran Dolina son claves los trabajos que se están realizando en la campaña de este verano, que está a punto de concluir.

Dos equipos están trabajando simultáneamente en dos niveles diferentes del yacimiento, uno de ellos de unos 420.000 años y otro de un millón de años.

El más antiguo es el nivel TD-4, que se formó al "colapsar" el techo, que se derrumbó y abrió lo que hasta entonces había sido una burbuja enterrada.

El responsable de los trabajos en este nivel, Jordi Rosell, ha explicado a Efe que primero entraron en la nueva cueva los osos -el Ursus Dolinensis, que debe el nombre a este yacimiento- que buscaba un lugar para hibernar, aunque pronto comenzaron a aparecer grandes ungulados que atraían a predadores.

Entre esos predadores estaban los jaguares, pero también los homínidos que vivieron en la sierra de Atapuerca.

La evidencia más clara es una herramienta de hace un millón de años encontrada en la campaña de este verano, un "chóper", que es una piedra rodada, arenisca, que se ha retocado para configurar un filo recto cortante.

Su importancia radica en que se trata de una pieza de un millón de años y, por tanto, es más antigua que el Homo Antecessor, lo que apoya la hipótesis de una continuidad en Atapuerca entre los restos de Gran Dolina, de unos 800.000 años, y los de la Sima del Elefante, que son los más antiguos con 1,2 millones de años de antigüedad.

En la parte superior de Gran Dolina, otro equipo, dirigido por Andreu Ollé, trabaja en el TD-10, en un nivel de hace unos 420.000 años, la misma época de la Sima de los Huesos y los niveles más antiguos de Galería, ambos también en Atapuerca.

En la Sima de los huesos hay una gran acumulación de restos de Homo Heidelbergensis, pero sólo se han encontrado esos restos, algunos de carnívoros y un bifaz.

El objetivo es conocer más sobre cómo vivieron esos homínidos estudiando su campamento en Gran Dolina, donde descuartizaban y comían los animales que cazaban, cuyos restos se encuentran ahora junto con herramientas de piedra de distintos materiales y en diferentes fases de elaboración.

Ya han comenzado a aparecer herramientas en este nivel pero Ollé considera que será en la campaña de 2014 cuando entren de lleno y puedan saber qué comían, qué herramientas utilizaban y por qué zonas de la sierra se movían los homínidos que terminaron en la Sima de los Huesos hace unos 420.000 años.

Ollé repasa el panorama de la evolución que ofrece Atapuerca: Hay restos de homínido sin clasificar en la Sima del Elefante (1,2 millones de años); en Gran Dolina se han encontrado restos de un millón y de 800.000 años, y a partir de 500.000 hay una "explosión" de fósiles humanos y de todo tipo en yacimientos como Gran Dolina, Galería y la Sima de los huesos "que hay que relacionar".

Reconoce que sería muy importante cubrir el vacío entre 800.000 y 500.000 años, incluso recuerda que hay sedimentos con muchos fósiles de esa época en los niveles 7 y 8 de Gran Dolina, aunque hasta el momento sólo se han sacado restos de animales.EFE / noticias.terra.es/

Hallan otro altar rupestre en Maragatería

Un aficionado belga descubre petroglifos del Calcolítico vinculados a rituales en la localidad de Andiñuel.

El astorgano Juan Carlos Campos, descubridor de decenas de petroglifos en la Maragatería que han llamado la atención de los mayores expertos del mundo, ha contagiado su pasión por el arte rupestre a toda la comarca. Decenas de habitantes de la zona hacen ‘batidas’ desde que surgieron las primeras piedras con enigmáticos grabados.

Mark Raes, un peregrino belga que se enamoró de Maragatería cuando hizo el Camino de Santiago y se quedó en la provincia para siempre, ha localizado un nuevo altar rupestre en Andiñuela, en el municipio de Santa Coloma de Somoza. No es su primer descubrimiento. Hace cuatro años encontró una roca con círculos y cruciformes que Campos bautizó con el nombre de Peña Cruzada.

La nueva estación rupestre está situada a tres kilómetros en línea recta de la conocida Peña Furada, [...] diariodeleon.es/


Actualización 26-12-13. Aparecen nuevos altares rupestres
Mark Raes, un belga afincado en Andiñuela, localiza petroglifos en Andiñuela y Rabanal con forma de serpiente...

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