domingo, 17 de noviembre de 2013

Arqueólogos recrean en piscinas el yacimiento más antiguo del Mediterráneo

Dos jóvenes arqueólogos han apostado por enseñar de una forma práctica la Edad de Bronce, a través de la recreación en piscinas del yacimiento arqueológico subacuático más antiguo hallado en el Mediterráneo, el pecio de Uluburun, descubierto en Turquía en 1982.

Réplica a tamaño real. Museo de arqueología submarina de Bodrum, Turquía. Wikipedia.org
Con el nombre "Un naufragio en tu piscina", esta iniciativa ha sido seleccionada por la Oficina de Transferencias de Resultados (OTRI) de la Universidad de Zaragoza para participar en un programa de ayuda a la creación de empresas.

Esta idea "exótica" surge de la trayectoria académica y profesional de dos jóvenes, Héctor Conget y Andrés García, quienes, después de especializarse en Historia Antigua y trabajar en un parque arqueológico, decidieron impulsar su propia idea, de la que ya están dando los primeros pasos para llevarla a efecto.
"Pensamos que las piscinas ofrecían una serie de actividades lúdicas y deportivas, pero, en ningún caso, culturales. Entonces, juntamos todas las piezas del puzzle y decidimos ponerlo en marcha", ha explicado Héctor Conget, en una entrevista con EFE.

Para ello, han elegido recrear el yacimiento arqueológico más antiguo hallado en el Mediterráneo, a través de varias expediciones dirigidas por George Bass a partir de 1984, el pecio de Uluburun.

Se trata de una embarcación, probablemente de origen chipriota o ugarítica, que transportaba diez toneladas de lingotes de cobre y que naufragó frente al cabo de Kas, en la actual costa de Turquía, en torno al siglo XIV antes de Cristo, en la Edad de Bronce.

A través de esta réplica, los dos jóvenes arqueólogos proponen recrear el proceso de investigación arqueológica para que los alumnos de centros escolares comprendan cómo se obtiene la información que leen en sus libros de Historia.

Con este objetivo, se han diseñado tres áreas dentro de cada una de las actividades programadas, según el curso académico, en base a "descubrir, rescatar, analizar e identificar" los restos.

En la primera de ellas, denominada "videolocalización", un monitor se sumerge con una videocámara acuática para detectar las acumulaciones de material, al tiempo que las imágenes se proyectan en una pantalla visible para los participantes en la actividad.

En la siguiente fase, son los propios alumnos los que se introducen en el interior de la piscina, para rescatar los restos que se puedan transportar hasta el laboratorio, donde finalmente se analizarán, con los monitores, para identificarlas y catalogarlas y conocer su uso y antigüedad.

A lo largo de la actividad, se plantearán a los alumnos enigmas sobre el yacimiento de Uluburun, que refleja la forma de vida de la Edad de Bronce, una época de grandes transformaciones donde la interacción comercial y diplomática entre territorios se agudizó.

Preguntas sobre el origen de la embarcación, como hacia a dónde se dirigía, de dónde provenían las riquezas y a quién iban destinadas pueden despertar el interés y la curiosidad de los alumnos, ha explicado.
Precisamente, por esta apuesta didáctica, que aúna la investigación y la difusión, ha sido seleccionada por la Universidad de Zaragoza en el concurso de "spin up".

Por ahora, ya se han puesto en contacto con los centros deportivos de la capital aragonesa que tienen piscinas, tanto exteriores como cubiertas, para poder realizarlas allí.

A partir de ahora, solo falta conseguir financiación, para lo que han iniciado una campaña de micromecenazgo popular, a fin de conseguir 9.000 euros.

"Con esta cantidad, podremos construir la mitad de la recreación, es decir, 16 metros cuadrados, con la que podremos empezar a hacer pruebas", ha comentado.

De momento, a falta de 30 días para que se acabe el plazo, han conseguido más de 2.000 euros. abc.es/


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Los arqueólogos regresan a la Huesera en busca de más restos

Una subvención ha servido para acudir al rescate de algunos esqueletos antes de que arrecie el invierno

El equipo de arqueólogos trabaja en la excavación. (Foto: p.j.p.)
16 de Noviembre de 2013. Quizá no desprenda el glamour de Indiana Jones en la gran pantalla, pero el entusiasmo ante cualquier pequeña subvención hace que el equipo que dirigen José Ángel Apellániz y Javier Fernández Eraso, de la UPV, se ponga en marcha, haga el tiempo que haga, para tratar de recuperar la historia de Euskadi. Sin ir más lejos, el miércoles, con "un tiempo de perros", el equipo de arqueólogos al completo se arremolinó en el interior del dolmen de La Huesera, en Laguardia, para tratar de rescatar más restos de los antiguos pobladores de la zona, localizados en el corredor de entrada al monumento funerario, "para que la lluvia no destroce lo que hemos encontrado", ahora que está cerca el invierno.

Apellániz detalló que recuperaban los restos antropológicos del inicio del corredor del dolmen, que se habían quedado sin rescatar en la campaña de verano. Y como se acerca el invierno y el material óseo es sensible si está expuesto a la intemperie, prefieren rescatarlo y llevarlo al museo y al laboratorio para unirlo con el resto de esqueletos que recuperaron anteriormente. Así, durante el invierno seguirán con los estudios de los restos.

Este dolmen se ha convertido en uno de los más ricos en cuanto a hallazgos. En los años 40-50 José Miguel de Baradiarán, con Domingo Fernández Medrano, realizó las primeras excavaciones y ya entonces encontraron los restos de unos sesenta individuos. "En este momento hay 103", comenta Fernández Eraso. Apellániz explica cómo "con la intervención que estamos haciendo desde el año 2010 ya hemos estudiado completamente la cámara -el interior del dolmen- y lo hemos cubierto con una solera de cemento para que no se muevan las piedras y ahora estamos trabajando en el corredor".

Y aquí surgieron nuevas pistas. "No sabíamos si el corredor iba a tener también enterramientos o no. Se ha comprobado que sí que hay, que es un corredor largo, de más de cuatro metros y medio de longitud y que está, en su primer tramo, lleno de esqueletos humanos, de época Calcolítica, del Neolitico final hasta la Edad del Bronce, de hace 4.500 años hasta el 1.500 antes de Cristo, más o menos", añade Apellániz.

En próximas campañas se seguirá trabajando en el corredor perfilando los esqueletos, viendo los ajuares, los materiales que les acompañan, porque se les enterraba con algunos elementos de indumentaria personal, pero eso será al año que viene. "Este de ahora es un rescate puntual, dos semanas de trabajo organizadas para podernos llevar esos restos antropológicos".

Desde el calcolítico

El dolmen de La Huesera es un monumento "muy interesante", no sólo a nivel estructural sino también por los restos materiales y humanos que están apareciendo. A pesar de que ya fue excavado en su día no estaba agotado y la sorpresa es que se han podido localizar el corredor, que en los años 40-50 Medrano y Barandiarán no lo encontraron, y para sorpresa y satisfacción, está repleto de esqueletos y materiales. "Con las analíticas que podemos hacer ahora y que no existían en los años 40 podemos lograr una serie de datos históricos muy interesantes. Esto dará muchos más detalles de lo que pasó aquí en esas épocas del Calcolítico".

El trabajo se ha centrado en los esqueletos, pero el año pasado surgió la sorpresa de encontrar la primera piedra tallada, que está siendo estudiada en la Universidad. "No hemos encontrado más -añade Apellániz-, porque nos hemos centrado en los esqueletos con quienes sí han aparecido arandelas talladas en hueso, elementos líticos en silex, como laminitas y algunas puntas de flecha, algunos fragmentos cerámicos". pablo josé pérez / noticiasdealava.com/

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