martes, 7 de enero de 2014

Los grandes mamíferos prehistóricos, en el Aula de Cultura de Avilés

El profesor Diego Álvarez Laó disertará el jueves sobre los animales presentes en Asturias en el Cuaternario en una nueva charla del ciclo con el grupo Mavea 

Los grandes mamíferos de la época cuaternaria en Asturias serán los protagonistas de la nueva conferencia que acogerá el próximo jueves el Aula de Cultura de LA VOZ, dentro del ciclo organizado este mes por el Grupu d'Ornitoloxía Mavea.

El profesor del departamento de Geología de la Universidad de Oviedo expondrá algunos detalles de un tema que ha centrado su labor de investigación: la paleontología de mamíferos del Cuaternario, más concretamente a los grandes animales adaptados al clima glaciar.

En la conferencia de este jueves (20 horas, Centro de Servicios Universitarios), Álvarez Laó disertará sobre las principales especies de grandes mamíferos que estaban presentes en la fauna asturiana durante el periodo de los mamuts, bisontes y grandes alces. 

Álvarez Laó ha participado en numerosas excavaciones de mamíferos cuaternarios en diferentes puntos de Asturias, Burgos y Madrid, y en la actualidad dirige los trabajos de investigación que se desarrollan en la cueva de La Rexidora, en la localidad de Cuerres, en el concejo de Ribadesella. 

A lo largo de su carrera, ha participado en numerosos encuentros y congresos en Europa, Estados Unidos y Canadá centrados en el estudio de los mamíferos en la Edad del Hielo. También ha publicado diversos trabajos de investigación en revistas científicas de ámbito internacional. Además, desarrolla una relevante labor de divulgación científica, tanto en centros de Educación Secundaria, como a través del blog Naturaleza Primigenia o como autor o asesor de diversos trabajos de publicaciones como Quercus o National Geographic. 

La charla de Álvarez Laó es la segunda de las programadas en el marco del ciclo organizado por Mavea que acoge este mes el Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS, que coordina Armando Álvarez y patrocina Cafés Toscaf.  J. GONZÁLEZ / elcomercio.es


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Actualización 11-01-14. Descubriendo los secretos del Cuaternario
El Aula de Cultura de LA VOZ DE AVILÉS llena el salón de actos del CSU con la conferencia de Mavea...

'Ardi' skull reveals links to human lineage

One of the most hotly debated issues in current human origins research focuses on how the 4.4 million-year-old African species Ardipithecus ramidus is related to the human lineage. "Ardi" was an unusual primate. Though it possessed a tiny brain and a grasping big toe used for clambering in the trees, it had small, humanlike canine teeth and an upper pelvis modified for bipedal walking on the ground.

The 4.4 million-year-old cranial base of Ardipithecus ramidus from Aramis, Middle Awash research area, Ethiopia. (Credit: Image courtesy of Tim White)
Scientists disagree about where this mixture of features positions Ardipithecus ramidus on the tree of human and ape relationships. Was Ardi an ape with a few humanlike features retained from an ancestor near in time (between 6 and 8 million years ago, according to DNA evidence) to the split between the chimpanzee and human lines? Or was it a true relative of the human line that had yet to shed many signs of its remote tree-dwelling ancestry?

New research led by Arizona State University paleoanthropologist William Kimbel confirms Ardi's close evolutionary relationship to humans.[...] sciencedaily.com


Actualización 09-01-14. El cráneo de "Ardi" revela vínculos con el linaje humano (Traducción Terrae Antiqvae)
Una de las cuestiones más debatidas en la investigación actual sobre los orígenes del hombre se centra en cómo la especie africana, de 4,4 millones de años de antigüedad, Ardipithecus ramidus, Ardi (izquierda), está relacionada con el linaje humano.

Ardi fue un primate inusual, a pesar de que poseía un cerebro minúsculo, un dedo gordo del pie para agarrar y trepar por los árboles, unos dientes caninos pequeños, parecidos a los de los seres humanos, y una pelvis superior modificada para caminar de forma bípeda sobre el terreno.

Los científicos no están de acuerdo acerca de dónde posicionar esta mezcla de características del Ardipithecus ramidus en el árbol de las relaciones humanas y de los simios. ¿Fue Ardi un mono con algunas características similares a las humanas retenidas de un antepasado cercano en el tiempo (hace entre 6 y 8 millones de años, de acuerdo con las evidencias del ADN) en que se produjo la división de líneas entre el chimpancé y los humanos? ¿O era una verdadera línea relacionada con los humanos que aún no se había despojado de muchos aspectos de su remoto modo de vida en los árboles?
Una nueva investigación dirigida por el paleantropólogo de la Universidad Estatal de Arizona, William Kimbel (derecha), confirma la estrecha relación evolutiva de Ardi con los seres humanos. Kimbel y sus colaboradores recurrieron a la parte inferior (o base) de un cráneo parcial muy bien conservado de Ardi. Su estudio reveló un patrón de similitud que vincula a Ardi con los Australopithecus y con los humanos modernos, pero no con los simios.

La investigación aparece en la edición online de PNAS. Kimbel es director del Instituto de los Orígenes Humanos en la Universidad Estatal de Arizona, un centro de investigación de la Facultad de Artes Liberales y Ciencias en la Escuela de la Evolución Humana y Cambio Social. Junto con Kimbel, figuran como co-autores Gen Suwa (del Museo de la Universidad de Tokyo), Berhane Asfaw (del Servicio de Investigación del Valle del Rift, en Addis Abeba), Yoel Rak (de la Universidad de Tel Aviv) y Tim White (de la Universidad de California, en Berkeley).

El equipo de investigación de campo de Tim White fue quien recuperó los restos fósiles del Ardipithecus ramidus en el área de Middle Awash, en Etiopía, desde 1990. El estudio más reciente del cráneo de Ardi, dirigido por Gen Suwa, fue publicado en la revista Science en 2009, cuyo trabajo (con el equipo de Middle Awash) reveló por primera vez aspectos parecidos de la base craneal con la de los seres humanos. Kimbel co-dirigió, además, el equipo que recuperó los primeros cráneos de Australopithecus en el yacimiento de Hadar, en Etiopía,  hogar del esqueleto de Lucy.

"Dado el tamaño muy pequeño del cráneo de Ardi, la similitud de su base craneal con la de un ser humano es asombrosa", dice Kimbel.

La base del cráneo es un recurso muy valioso para estudiar la filogenia o las relaciones evolutivas naturales, dado que su complejidad anatómica y asociación con el cerebro, así como su posición y el sistema masticatorio, proporcionaron numerosas oportunidades para la evolución adaptativa a través del tiempo. La base del cráneo humano, por lo tanto, difiere profundamente de la de otros primates.

En los seres humanos la estructura que marca la articulación de la columna vertebral con el cráneo se encuentra más hacia adelante que en los simios, donde la base es más corta de adelante hacia atrás, y las aperturas en cada lado, para el paso de los vasos sanguíneos y los nervios, están más separadas.

Estas diferencias de forma afectan al modo en que los huesos están dispuestos en la base del cráneo, de manera que es bastante fácil distinguir incluso fragmentos separados en los simios y en los seres humanos.

La base del cráneo de Ardi muestra los rasgos distintivos que separan a los seres humanos y a los Australopithecus de los simios. Investigaciones anteriores de Kimbel (junto con su colaborador Joel Rak) habían demostrado que estas peculiaridades humanas estaban presentes en los primeros cráneos conocidos de Australopithecus de hace 3.400.000 años.

El nuevo trabajo amplía el catálogo de similitudes anatómicas que unen a los seres humanos, a los Australopithecus y al Ardipithecus en el árbol de la vida, y muestra que el modelo de la base del cráneo humano es al menos un millón de años más antiguo que la especie a la que pertenece Lucy, un Australopithecus afarensis.

Los paleoantropólogos generalmente se sitúan en uno de los dos campos sobre las causas de los cambios evolutivos en la base del cráneo humano. ¿Fue la adopción de la postura erguida y la bipedestación lo que provocó un cambio en el equilibrio de la cabeza sobre la columna vertebral? Si es así, ¿la base del cráneo casi humana de Ardipithecus ramidus confirma la evidencia postcraneal debido a la bipedestación parcial de esta especie? O bien, ¿los cambios nos hablan de que la forma del cerebro (y de la base sobre la que se asienta), tal vez sea una señal temprana de la reorganización del cerebro en el linaje humano? Ambas alternativas necesitarán ser nuevamente evaluadas a la luz de la constatación de que Ardi, en efecto, parece estar más estrechamente relacionado con los seres humanos que con los simios.

"La base del cráneo de Ardi llena algunas lagunas importantes en nuestra comprensión de la evolución humana por encima del cuello", agrega Kimbel. "Pero también abre una gran cantidad de nuevas preguntas ..., ¡justo como debe ser!"

Conferencia abierta: Las materias primeras como indicadores de contactos sobre largas distancias entre el V y el IV milenio AC

A cargo: Maria A. Borrello. Université de Genève (Suïssa)
Organiza: Departamento de Arqueología y Antropología. Institución Milà i Fontanals (CSIC)
Fecha: 8 de enero de 2013
Lugar: Sala de actos de la Delegació del CSIC a Catalunya (c/ Egipcíaques, 15. Raval, Barcelona)
Hora: 12h
Más información:  CONFERENCIA MARIA BORRELLO.pdf

La importante documentación obtenida durante los últimos 20 años permite abordarla cuestión de los contactos entre las regiones situadas al Norte y al Sur de los Alpes entre incios del V y fines del IV milenio. Este período coincide en la región alpina con la implantación de las comunidades agropastorales y la introducción progresiva de la metalurgia. Diferentes objetos – considerados como bienes de prestigio – trabajados en eclogitas de los Alpes piemonteses, en silex de los Prealpes del Veneto y del Trentino, en coral y en conchas del Mediterráneo aparecen en contextos funerarios y domésticos de Suiza, del Sur de Alemania y de Austria. Cerámicas idénticas se encuentran a ambos lados de la cadena alpina. Todos estos datos confirman la facilidad de los contactos transalpinos durante la prehistoria. dicat.csic.es (B&W1)

Las caries y el mal aliento son prehistóricos


Gruta de las Palomas, Taforalt, Marruecos.
Un estudio señala que los problemas odontológicos afectan al hombre desde hace 15.000 años y que no están vinculados con la agricultura y la producción de alimentos, como se creía

AFP. El hombre ya sufría dolor de muelas y mal aliento hace 15.000 años, mucho antes del comienzo de la agricultura y de la producción de alimentos, que se vinculaba hasta ahora con la aparición de caries, de acuerdo con el estudio de esqueletos encontrados en Marruecos.

Los cazadores-recolectores que vivían en las Cuevas de Taforalt, en la región marroquí de Oujda, hace 13.700 a 15.000 años, padecían importantes problemas de higiene dental, según señaló el estudio publicado en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS) de Estados Unidos, que indica que el 51% de los dientes de los adultos encontrados tenían caries.

Ese porcentaje es mucho mayor que la tasa de caries observada generalmente en los dientes de los cazadores-recolectores, que ha oscilado de 0 a 14%, y está mucho más cerca del nivel registrado en los agricultores prehistóricos.

Otros indicios hallados en el sitio sugieren que estos humanos prehistóricos recogían sistemáticamente bellotas y piñones, frutos secos ricos en hidratos de carbono fermentables. Las bacterias probablemente consumían los carbohidratos que quedaban en los dientes de estos humanos prehistóricos y los pudrían.

"La mayoría de los ocupantes de esta cueva tenían caries y abscesos dentarios y deben haber padecido dolor de dientes y mal aliento", señaló en un comunicado Isabelle DeGroote, profesora de Antropología en la Universidad John Moores de Liverpool, que participó en esta investigación.

El último análisis se realizó sobre un total de 52 adultos, cuyos restos fueron encontrados en la década de 1950, así como durante excavaciones más recientes, iniciadas en 2003.

Gruta de las Palomas, Taforalt, Marruecos.
Los científicos utilizaron espectrometría de masa para datar los restos y potentes microscopios para identificar los fósiles de material vegetal, entre ellos bellotas, piñones, bayas de enebro y pistachos. Las bayas silvestres también afectan la salud bucal.

La frecuencia y la gravedad de las caries observadas en este grupo de humanos prehistóricos muestran claramente que comer plantas silvestres puede ser tan perjudicial para la salud dental como los alimentos que contienen azúcar refinado en las sociedades modernas.

Las bacterias causantes de las caries dependen para multiplicarse de la presencia de carbohidratos fermentables en los dientes, como los que se encuentran en los cereales producidos por los agricultores. La transmisión de la infección se produce por el contacto íntimo entre las personas.

"Esta es la primera vez que documentamos este conjunto de comportamientos en la cultura ibero-mauritana", que prosperó en el Magreb en el Mesolítico, dijo Humphrey. "Es la primera evidencia documentada de explotación sistemática de recursos vegetales silvestres en los cazadores-recolectores de África", agregó.

En las sociedades modernas, la mala higiene bucal está vinculada a diversos problemas de salud, como las enfermedades cardiovasculares, y podría haber sido la causa de la alta mortalidad en las poblaciones de cazadores-recolectores prehistóricos, de acuerdo con los autores de este trabajo. infobae.com/

Link 3: Ancient hunter-gatherers had rotten teeth (B&W3)

From a site in Morocco and dated to more than 14,000 years old, these teeth are riddled with cavities and other signs of oral disease. That’s what you get for not flossing. Image courtesy of Isabelle De Groote.

Link 4: Les hommes préhistoriques avaient mal aux dents


Actualización 13-02-14. Video. Scientists reveal Stone Age man's sweet tooth



Vídeo YouTube por Reuters el 12/02/2014 añadido a Paleo Vídeos > Prehistoria Universal > L.R.2.6 nº 21.