lunes, 27 de enero de 2014

Útiles del Paleolítico ‘Pieza del mes’ en el Museo de Alto Bierzo

Un conjunto de útiles de cuarcita localizados en el término de San Román de Bembibre con más de 100.000 años de antigüedad.
El miércoles, a las 19:30 h. en el Museo “Alto Bierzo”, tendrá lugar la presentación de la pieza del mes de enero Útiles del Paleolítico. Tras las huellas de nuestro pasado.

Un conjunto de útiles de cuarcita localizados en el término de San Román de Bembibre. Piezas adscritas desde el punto de vista cultural a las industrias líticas del Paleolítico Inferior y con un horizonte cronológico comprendido entre los 300.000 y 100.000 años.

Este tipo de herramientas atestigua la ocupación de las vegas fluviales de la cuenca del Boeza por grupos de “Homo Heidelbergensis” dedicados a la caza, la recolección de frutos silvestres y al “carroñeo”. infobierzo.com

300,000-Year-Old Hearth Found in Israel

Microscopic evidence revealed in Weizmann Institute labs shows repeated fire use in the spot over time

1/2. Scan of a sediment “slice” from the hearth area of the cave showing burnt bone and rock fragments within the gray ash residue
Humans, by most estimates, discovered fire over a million years ago. But when did they really begin to control fire and use it for their daily needs? That question – one which is central to the subject of the rise of human culture – is still hotly debated. A team of Israeli scientists recently discovered in the Qesem Cave, an archaeological site near present-day Rosh Ha’ayin, the earliest evidence – dating to around 300,000 years ago – of unequivocal repeated fire building over a continuous period. These findings not only help answer the question, they hint that those prehistoric humans already had a highly advanced social structure and intellectual capacity. [...] wis-wander.weizmann.ac.il

Reference:
R. Shahack-Gross, F. Berna, P. Karkanas, C. Lemorini, A. Gopher, R. Barkai, Evidence for the repeated use of a central hearth at Middle Pleistocene (300 ky ago) Qesem Cave, Israel, Journal of Archaeological Science, Available online 25 January 2014.


Actualización 28-01-14. Encontrado en Israel un fogón de 300.000 años, el más antiguo de la humanidad – RT
Los arqueólogos de la Universidad de Tel Aviv desenterraron durante una excavación en la cueva de Qesem (Israel) un fogón de 300.000 años de antigüedad, que constituye la prueba más antigua del uso consciente del fuego por parte del ser humano.

Se considera que los humanos descubrieron el fuego hace más de un millón de años. Sin embargo, todavía se discute cuándo empezó realmente a controlarlo y a utilizarlo para sus necesidades diarias. Esta cuestión es de suma importancia para comprender la evolución de la humanidad. Por tanto, el reciente hallazgo de los científicos israelíes ayuda a desvelar la incógnita, afirma el sitio web del Instituto Weizamann.

El hogar, que constituye el vestigio más antiguo encontrado hasta la fecha de fuegos encendidos durante un periodo continuado en un lugar concreto, no solo nos ayuda a responder la pregunta, sino que también insinúa que los humanos prehistóricos ya tenían una estructura social y una capacidad intelectual muy avanzadas.

El equipo, encabezado por los profesores Avi Gopher y Ran Barkai, investigó el hallazgo con varios métodos. Las muestras, recogidas en la cueva por la doctora Ruth Shahack-Gross del israelí Instituto Weizmann, fueron analizadas detalladamente en el laboratorio y mostraron una gruesa capa de ceniza de madera en el centro de la cueva.

Con el uso de una espectroscopia infrarroja se determinó que la ceniza estaba mezclada con fragmentos de huesos y que el suelo se había calentado a temperaturas muy altas, lo que demuestra de manera concluyente que en el lugar se ubicaba una gran hoguera.

Gracias a la prueba de la micromorfología de la ceniza, la investigadora detectó un gran número de microcapas y pudo confirmar que el fogón fue utilizado repetidamente.

Además, entre los objetos encontrados en la cueva figuran varias herramientas claramente empleadas para cortar carne y para otras actividades, así como huesos de animales, lo que permite llegar a la conlusión de que en el hogar encontrado se cocinaba carne regularmente.

Las excavaciones en la cueva de Qesem, un importante sitio arqueológico a 12 kilómetros al este de Tel Aviv, se están llevando a cabo desde el año 2000. El sitio está fechado en el Paleolítico inferior (que empezó hace 2,85 millones de años y terminó hace 127.000 años) y se supone que lo ocuparon los primeros 'Homo sapiens'.

En diciembre del año 2010 los arqueólogos israelíes encontraron en la cueva ocho dientes humanos, cuya antigüedad, de entre 300.000 y 400.000 años, sugiere que podrían ser fósiles del hombre moderno más antiguo, unos 100.000 años más 'viejo' que los encontrados en África. 

Todos estos hallazgos realizados en la cueva israelí implican cambios considerables en las teorías sobre el origen de los seres humanos.

Los humanos paleolíticos del norte de España cambiaron un hogar con vistas por uno con mejor logística

Científicos del Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria han seguido los pasos de los humanos que habitaron la región durante el Paleolítico. A través de programas informáticos de análisis geográfico saben que estos nómadas abandonaron progresivamente las cuevas y abrigos rocosos de altitud para vivir en lugares más llanos.

Monte Pando (Cantabria), donde se encuentran los yacimientos de El Mirón y El Horno. / Manuel R. González Morales.
Ver o ser vistos es la cuestión que tuvieron que plantearse los humanos que habitaron durante el Paleolítico la cornisa cantábrica. Un estudio que publica el último número del Journal of Anthropological Archaeology analiza la visibilidad de los yacimientos paleolíticos de la mitad oriental de Cantabria y las provincias de Vizcaya y Guipúzcoa, mediante programas informáticos de análisis geográfico.

“Hemos comprobado que los cazadores y recolectores nómadas que habitaban estas tierras, hace entre 17.000 y 10.700 años, cambiaron cuevas y refugios situados a media ladera o en altitud por otros en los fondos de los valles y pies de ladera”, apunta Alejandro García Moreno, de la Universidad de Cantabria y autor principal del estudio. [...] agenciasinc.es

Referencia bibliográfica:
Alejandro Garcia-Moreno “To see or to be seen… is that the question? An evaluation of palaeolithic sites’ visual presence and their role in social organization”, Journal of Anthropological Archaeology 32 (2013) 647–658.

In Search of the First Human Home - Issue 8: Home - Nautilus

Illustration by Chris Buzelli
What is home? This is a deceptively simple question. Is it the place where you were born? Is it where you happen to live right now? Does it have to be a dwelling, or can it be a spot on the landscape, or even a state of mind?

For archaeologists tracing human origins, these are challenging questions. Yet answering them provides key insights into our evolution from hominids at the mercy of our surroundings to humans in control of them. Having a sense of home, as we understand it today, is a product of symbolic thinking, a capacity that makes us unique among animals, including our own ancestors... By Ian Tattersall / nautil.us

Related: Ingenious: Ian Tattersall - Issue 8: Home - Nautilus
In his essay, “In Search of the First Human Home,” in this issue of Nautilus, Ian Tattersall calls humans’ modern notion of home “revolutionary.” In our video interview (above), the paleontologist and former chairman of the department of anthropology at the American Museum of Natural History explains why...

What would 3-million-year-old Lucy’s home have looked like?

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