lunes, 7 de abril de 2014

Un cubil de leopardos en el Moncayo, Zaragoza



El estudio tafonómico del yacimiento Cuaternario (Pleistoceno) de los Rincones (Moncayo, Zaragoza) ha puesto de manifiesto que la acumulación de los restos óseos hallados en el interior de la cavidad fue realizada por leopardos (Panthera pardus). Esta característica lo convierte en un yacimiento único en Europa, ya que hasta el momento el papel de los leopardos como formadores de acumulaciones óseas solo se había observado en yacimientos y cavidades africanas.

El estudio ha sido publicado en la revista PLOS ONE, en una investigación liderada por el Víctor Sauqué [...] aragosaurus.blogspot.com  (B&W2)

Link 3: How Leopards Helped Make the Fossil Record
Known as Los Rincones, the cave contains a Pleistocene mix of mammals that lived in the area prior to 12,000 years ago. From 1,443 collected fossils, the researchers counted brown bear, wolf, leopard, lynx, red deer, roe deer, Spanish ibex, Pyrenean chamois, a large bovid, and two horse species among the large mammals...

A breakdown of identified large mammal elements at Los Rincones. From Sauqué et al., 2014.


Actualización 26-11-14Cuando los leopardos y los osos compartían el Moncayo vía B&W2

Ilustración ha sido realizada por el paleoartista italiano Gianfranco Mensi.

 Actualización 03-12-14: Los leopardos protegían a sus presas en las cuevas del Moncayo hace 40.000 años
Aragosaurus descubre la primera acumulación ósea realizada por leopardos en Europa...

Mensaje en una jarra de barro

Los almacenes del Museu d'Història de Barcelona conservan miles de objetos de la más variada procedencia

La Jarra de Santa Caterina, en su estantería del centro de conservación del Museo de Historia de Barcelona / Foto: Carmen Secanella
Ficha:
Nombre: Jarra de Santa Caterina
Fecha del hallazgo: 2001
Número de inventario: MHCB 36805
Centre de Conservació i Restauració del MUHBA
Sala de reserva de material cerámico
Estantería 3

Al principio eran apenas tres fragmentos cerámicos. Tres más entre los más de 40.000 objetos que guarda el Museu d’Història de Barcelona (MUHBA) en su discreto (deliberada y afortunadamente discreto) almacén de la Zona Franca. Los trozos de barro estaban inventariados por separado. Se trataba de un asa, el borde de una vasija, una base... Habían sido encontrados en unas excavaciones en el Mercat de Santa Caterina en el año 2001. Nadie imaginaba que pertenecían a la misma pieza. Hasta que un estudio de los doctores Miquel Molist i Montaña y Anna Gómez Bach, de la Universitat Autònoma de Barcelona, determinó que formaban parte del mismo objeto. Era una vasija y podía considerarse una pieza excepcional.

Hoy, esos fragmentos han sido unidos y la jarra ha cobrado forma. De apenas un palmo de altura, se guarda en una estantería baja en el almacén de la Zona Franca, en condiciones de conservación (humedad, temperatura, iluminación...) que para sí quisieran algunos seres vivos. Y cuando hay que moverla, se sitúa en un carrito con ruedas. Las manos son un apéndice demasiado inestable como para transportar una pieza de esa categoría.

Una pieza muy innovadora

¿Qué nos cuenta la Jarra de Santa Caterina? Se sabe muy poco de ella, pero en cuestiones arqueológicas, lo que no se sabe también puede tener su importancia. No se sabe con certeza si es una producción local. Eso significa que no se ha hallado nada similar en la ciudad. Podría tratarse de una pieza foránea, creada incluso fuera de la Península. Por tanto, alguien tuvo que traerla hasta aquí. Y en consecuencia eso significaría que en aquel momento había intercambios –movimiento de personas y objetos- a través del Mediterráneo. 

‘Aquel momento’ quiere decir 1.800 años antes de nuestra era, a finales del Calcolítico e inicios del bronce inicial. El informe de los doctores Molist y Gómez la describe con estas palabras: “Forma alta, boca estrecha y cerrada y fondo plano. Contrariamente a la mayoría, no presenta decoración. Es una pieza que, estilística y tecnológicamente, es muy innovadora y tenemos muy pocos paralelismos en los asentamientos contemporáneos”.

“Es una pieza extraña en el contexto cronológico en que aparece. Una pieza de la prehistoria de Barcelona”,  explican Josep Bracons, jefe del Departament de Col.leccions i Centres Patrimonials; Emili Revilla, responsable de l’Arxiu Arqueològic, y Aitor Parra, responsable de la Col.lecció del MUHBA. [...] eldiario.es

Cirne inicia una campaña de microdonaciones para iniciar las excavaciones en Pedreguer


La Fundación Cirne ha iniciado una campaña de microdonaciones para que todos aquellos ciudadanos, vecinos y amigos que quieran puedan colaborar en la próxima excavación que la entidad promueve en la Cova del Comte de Pedreguer.
 
La Fundación hizo una primera campaña en la cueva de Pedreguer, y tras analizar los resultados obtenidos concluyó que presenta un yacimiento arqueológico que se engobla dentro de diferente periodos culturales de la Prehistoria. 

Hace unos días, los técnicos de la Fundación y representantes del Ayuntamiento las conclusiones del primer sondeo arqueológico. De ellas según recogió Levante se desprende que los grabados hallados en las paredes tienen unos 20.000 años, además "los arqueólogos hallaron un hueso de niño con marcas incisas que revelan que fue descarnado por humanos La Cova del Comte alberga arte rupestre paleolítico". En su información, Levante destacaba que el especialista aseguró que el mismo suelo que pisaron al entrar a la cueva era el pisaron las personas que vivieron en ella. 

Para iniciar, la excavación y continuar con los trabajos, la Fundación ha presupuestado unos 18.000 euros (ver detalle en este documento) y el Consistorio de Pedreguer ya se ha comprometido a aportar 8.000 euros y piden la ayuda de todos los vecinos, amigos y empresas de la Marina Alta para poder seguir trabajando en esta cueva. 

La Fundación Cirne tiene también otro frente de trabajo en el campo de la arqueología en la Cova del Migdia en Xàbia, en donde, tras varias campañas ha logrado poder recrearla en 3D y así todos los ciudadanos han podido estar en su interior sin necesidad de escalar ninguna montaña. 

Puedes participar en la campaña haciendo tu ingreso en esta cuenta:  ES37 2038 6280 3560 0001 1331

Carlos López Soria / xabiaaldia.es

Reaparecen en el arenal de Ponzos los restos del bosque fósil

Esta imagen no se había repetido desde hace cinco años- jorge meis
El mar se resiste a dejar de darnos sorpresas este año. A las últimas tragedias ocurridas en las costas gallegas y a los temporales que azotaron durante el invierno la comunidad –dejando algunas playas de la comarca prácticamente irreconocibles– se suma ahora la reaparición del bosque fósil de Ponzos, que en el año 2009 atrajo a multitud de curiosos a la playa para presenciar el fenómeno.

Desde la sociedad Columba se informó ayer de que las mareas han vuelto a dejar al descubierto los restos del hallazgo, visibles durante la bajamar.

Fue a finales del verano de 2009 cuando a lo largo de varios días pudieron verse vestigios de lo que en su día fueron árboles, habitualmente tapados por el mar ya que se encuentran a cierta distancia de la línea de playa.

Investigación

Entonces se llevó a cabo una exhaustiva investigación que acabó por determinar que el bosque fósil tiene 5.600 años de antigüedad.

Fueron el Instituto de Biodiversidade Agraria e Desenvolvemento Rural de la Universidad de Santiago y el Instituto Universitario de Xeoloxía de A Coruña los que se ocuparon de realizar la prueba del carbono 14, que confirmó la teoría que ya venía defendiendo el responsable de este último organismo, Juan Ramón Vidal Romaní, en cuanto a la edad de los restos.

lavozdegalicia.es
Hace 5.600 años, la línea de costa se encontraba mucho más adelantada que ahora –el nivel del mar se situaría entre tres y cuatro metros por debajo del actual–, pero fue el avance de las dunas lo que provocó el enterramiento del bosque, cuya composición era muy similar al arbolado autóctono actual (robles, sauces, alisos, abedules y pinos).

Desde 2009 hasta ahora el mar no había dado la oportunidad de volver a contemplar este singular espacio, pero estos días ha vuelto a reaparecer, aunque no lo ha hecho en la misma época que en la ocasión anterior. En 2009 fue a finales de verano cuando pudo observarse y ahora  resurge recién iniciada la primavera. diariodeferrol.com