martes, 8 de abril de 2014

Rebuscando en la prehistoria pitiusa

La tercera campaña de excavación en es Cap II concluye el jueves y los expertos anuncian que presentarán alguna sorpresa reveladora

El grupo de investigadores restaura la pared de uno de los espacios utilizados como viviendas.
Desde el pasado 26 de marzo un grupo de arqueólogos e historiadores busca entre las piedras del poblado prehistórico de es Cap de Barbaria II, en Formentera, indicios y pruebas que ayuden a reconstruir la historia de esa época, entre el 1.800 y el 1.500 antes de Cristo. Un periodo del que se van desvelando incógnitas al mismo tiempo que los especialistas van descubriendo piezas de museo.

Desde el pasado 26 de marzo un grupo de especialistas en arqueología e historia desarrolla la tercera excavación del poblado prehistórico de es Cap de Barbaria II, un auténtico filón para conocer cómo vivían, qué comían y con quién comerciaban los primeros pobladores de Formentera que llegaron por mar y se asentaron en la parte sur de la isla en el segundo milenio antes de Cristo. De hecho, alrededor de este yacimiento se han localizado 21 más, de similares características, aunque el trabajo de campo se centra en este gracias a la financiación del Consell Insular de Formentera. El patrocinio científico es compartido entre la Universitat Pompeu Fabra (UPF), la Universidad de Cantabria (UC) y el Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES).

El grupo lo componen unos 15 voluntarios, todos especialistas en distintas ramas de la arqueología, que trabajan bajo la dirección de Pau Sureda, investigador principal de la UPF, Edgard Camarós, del IPHES, y Marián Cueto y Luis Teira de la UC. Está previsto que este jueves terminen esta tercera campaña, que se clausurará a las 20.30 horas en la sala de actos del área de Cultura con una charla, abierta al público en general, donde desvelarán algunas sorpresas producto de sus recientes hallazgos y que de momento mantienen en secreto.

"Reconstrucció ambientada realitzada per V. Sastre del jaciment de Cap de Barbaria II" (Guerrero et al, 2006).
Pau Sureda explica que los trabajos que han realizado estos días se centran en la excavación de los distintos niveles de una estructura de hábitat doméstico donde también han encontrado un punto de combustión, utilizado para cocinar. Pero la principal tarea consiste en restaurar una de estas estructuras utilizadas como vivienda y en la que convivían humanos y animales bajo el mismo techo. Se trata de una construcción naviforme que se está recomponiendo con el objetivo de que este poblado, en que el que llegaron a vivir unas 30 personas, pueda entenderse a simple vista por los visitantes.

Se trata fundamentalmente de recolocar la piedras existentes en su sitio, consolidando los muros y nivelando la parte enlosada. Sureda señala que los objetivos científicos giran en torno a la «comprensión y caracterización de las comunidades prehistóricas y sus dinámicas sociales». También acotarán la cronología de las distintas fases documentadas y el registro de los materiales hallados. Finalmente los expertos, mediante el estudio de los materiales encontrados que no son propios de Formentera, establecerán las rutas de comercio de larga distancia que conectaron el Mediterráneo occidental y la vertiente Atlántica de la Península Ibérica, al finalizar la Edad de Bronce.

Edgard Camarós está desarrollando una nueva investigación centrada en el estudio de cuevas en busca de restos humanos, ya que siguiendo las costumbres de esa época, lo enterramientos se solían realizar en esos entornos. Las distintas localizaciones de cuevas se han realizado con el apoyo del grupo Colgados de Formentera, que ha facilitado la seguridad. Este acercamiento les ha sorprendido al encontrar restos humanos, aunque Sureda subraya que «es prematuro asegurar que sean prehistóricos».

También han montado un laboratorio en el albergue juvenil donde el Consell los aloja y en el que trabajan por las tarde recomponiendo piezas de cerámica, entre otros materiales.



El equipo de ´ArqueoBarbaria´ encuentra en una cueva un enterramiento humano de la Edad de Bronce junto a un cuenco de la época La misión arqueológica recompone el modo de vida y los ritos funerarios de los primeros pobladores de Formentera

La misión arqueológica ´ArqueoBarbaria´, que cuenta con el patrocinio científico de la Universitat Pompeu Fabra (UPF), la Universitat de Cantabria (UC) y el Institut de Paleoecología Humana y Evolución Social (Iphes) además de la financiación del área de Patrimonio del Consell de Formentera, descubrió el pasado martes en una cueva de la Mola huesos humanos que han podido asociar, en un primer momento, a la Edad de Bronce, al hallar también en el enterramiento restos de un bol de cerámica de la época. Gracias a la colaboración del grupo de espeleología local Colgado de Formentera, que les ayudó a localizar la cueva y llegar hasta ella, pudieron recoger diversas partes de huesos, tras realizar una cata de emergencia al detectar a primera vista restos en superficie. Entre estas piezas destaca un trozo de mandíbula inferior, un diente, una parte de clavícula, una vértebra, un hueso de una mano, otro de un talón y diversos fragmentos óseos todavía por identificar...



La restauración y consolidación de uno de los hábitats prehistóricos ha sido asumida por el Consell..

From athletes to couch potatoes: Humans through 6,000 years of farming

Universidad de Cambridge. Human bones are remarkably plastic and respond surprisingly quickly to change. Put under stress through physical exertion – such as long-distance walking or running – they gain in strength as the fibres are added or redistributed according to where strains are highest. The ability of bone to adapt to loading is shown by analysis of the skeletons of modern athletes, whose bones show remarkably rapid adaptation to both the intensity and direction of strains.

Because the structure of human bones can inform us about the lifestyles of the individuals they belong to, they can provide valuable clues for biological anthropologists looking at past cultures. Research by Alison Macintosh, a PhD candidate in Cambridge University's Department of Archaeology and Anthropology, shows that after the emergence of agriculture in Central Europe from around 5300 BC, the bones of those living in the fertile soils of the Danube river valley became progressively less strong, pointing to a decline in mobility and loading.

Macintosh will present some of her results at the Annual Meeting of the American Association of Physical Anthropologists in Calgary, Alberta on 8-12 April, 2014. She will show that mobility and lower limb loading in male agriculturalists declined progressively and consistently through time and were more significantly affected by culture change in Central Europe than they were in females.

Work published by biological anthropologist Dr Colin Shaw (also Cambridge University) [...] eurekalert.org


Actualización 09-04-14. Los antiguos europeos pasaron de atletas a sedentarios por culpa de la agricultura 
Una investigación sobre la fuerza y la forma de los huesos de las extremidades inferiores muestra que, en los primeros 6.000 años de la agricultura, nuestros ancestros en Europa central se volvieron menos activos a medida que sus tareas se diversificaron y la tecnología mejoró. Esta disminución de la movilidad fue especialmente marcada en los hombres, hasta el punto de pasar de ser propia de un joven corredor a otro con perfil de sedentarismo.

Debido a que la estructura de los huesos humanos nos puede informar acerca de los estilos de vida de los individuos a los que pertenecen, pueden proporcionar valiosas pistas para los antropólogos biológicos que buscan en las culturas del pasado.

La investigación realizada por Alison Macintosh, una estudiante de doctorado en el Departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad de Cambridge, muestra que después de la aparición de la agricultura en Europa Central alrededor del 5300 aC, los huesos de los humanos que vivían en las tierras fértiles del valle del río Danubio se volvieron cada vez menos fuertes, lo que apunta a una disminución de la movilidad y de la necesidad de carga.

Macintosh presentará algunos de sus resultados en la reunión anual de la Asociación Americana de Antropólogos Físicos en Calgary, Alberta, del 8 al 12 de abril. Pretende demostrar que la movilidad y la menor carga de las extremidades en los agricultores varones disminuyó de manera progresiva y constante en el tiempo y se vieron afectados más significativamente por el cambio de cultura en la Europa central de lo que ocurrió con las mujeres.

Un trabajo publicado por el antropólogo biológica Colin Shaw (también de la Universidad de Cambridge) ha permitido a Macintosh interpretar este descenso en la capacidad física masculina en relación con estudiantes de la Universidad de Cambridge.

Utilizando el estudio de Shaw sobre la rigidez ósea entre los estudiantes de pregrado de la Universidad de Cambridge, Macintosh sugiere que la capacidad física de los varones entre los primeros agricultores (hace alrededor de 7300 años) estaba, en promedio, en un nivel cercano al de los estudiantes corredores de cross en la actualidad. Al cabo de 3.000 años, la movilidad media se había reducido hasta el nivel de los estudiantes clasificados como sedentarios de nuestros días, después de lo cual la disminución se desaceleró.

Ancient trackway found within ‘drowned forest’ in Connemara

Oak structure confirms human habitation before Galway Bay was formed 

Remains of an oak trackway, estimated to be between 3,500 and 4,500 years old, on the shore near Furbo, Co Galway. Photograph: Joe O’Shaughnessy
Fragments of an oak trackway suggesting human habitation have been found within the 7,500-year-old “drowned forest” on the north Galway shoreline.


The track could be between 3,500 and 4,500 years old, and may have been built when the sea level was rising and was gradually enveloping the forest that pre-dated Galway Bay.

NUI Galway (NUIG) geologist Prof Mike Williams, who has researched the “drowned forest”, comprising a layer of peat and tree stumps uncovered by the winter storms, examined the trackway or “togher” this week.
He was alerted to it by a Spiddal resident, Alan Keogh, who discovered it when walking on the south-east Connemara shore.

Mr Keogh said that he had heard about the drowned forest, recently reported in this newspaper, and recognised the significance of what appeared to be a “symmetrical structure” below a line of peat, about 1.5m by 1m.

“Together with the Bearna canoe, this is the first evidence of human habitation within these forests and lagoons in this area,” said Prof Williams.

“It could have been built during the late Neolithic or early Bronze age era, and may have been ceremonial or may have been built across wetland which was decaying forest, forming into bog.”
This would make it older than the Corlea “togher”, the Iron Age track across the boglands of Longford, close to the River Shannon.

The Corlea oak road, which was excavated by Prof Barry Raftery of University College Dublin, is the largest of its kind to have been uncovered in Europe.
Prof Williams is awaiting further archaeological examination of the section, which has a north-west orientation and is on a storm beach near Furbo, looking south to the Burren and Black Head.

The Bearna canoe was found on the shore near Bearna by Brian and Rónán Ó Carra in December 2002, and is preserved in the Galway Atlantaquaria in Salthill.
The canoe was found to be 4,740 years old when radiocarbon-dated and Mr Ó Carra believes the trackway may be of a similar age.

“The canoe was freshwater, and these people used them for fishing and as a form of transport – like our stand-up paddle-boards,” he said.
Mr Ó Carra recently found the skull of a red deer in the same area and this is being examined by the National Museum of Ireland.

The New-Year hurricane-force winds and sea swell stripped away layers of sand and stone on the shoreline. This revealed the peat and stump remains of the lagoon and a woodland landscape that had been populated by bears, people and wolves.

The stumps visible around Spiddal are in their original growth position, which would suggest they died quite quickly, Prof Williams says.

Ireland experienced a series of sea-level rises up to 5,000 years ago.
Prof Williams says the fragile habitats may be covered again within months, as the Atlantic replenishes the shore with stone and sand. irishtimes.com/


Actualizacion 21-08-14: Ancient oak structure from Connemara coast excavated and taken into State care
Archaeologists believe trackway may be preserved fulacht fiadh or ancient cooking place

The north Connemara coastline could be one of this island’s richest “time capsules” of life before sea levels rose, according to State archaeologists who have removed a 3,700-year-old structure from the shore in Co Galway. 

A team from the Underwater Archaeology Unit has excavated the entire oak structure, resembling an ancient trackway, which was exposed on the coastline at Lippa near Spiddal by last winter’s storms.
The “trackway”, discovered earlier this spring, may in fact be a very well-preserved and highly significant example of a fulacht fiadh, or ancient cooking place, constructed at a time when forests and lagoons extended out into what is now Galway Bay...


(Courtesy Emer Dennehy)

Investigadores hispano-marroquíes estudian el arte prehistórico del sur de marruecos

SERVIMEDIA. Un grupo de investigadores hispano-marroquíes inicia este mes de abril la tercera campaña del Proyecto ‘Tamanart’, destinada al estudio del arte prehistórico de dos emplazamientos clave del sur de Marruecos, Tachokalt y Tan-Tan, con el objetivo de definir la secuencia cronológica del arte rupestre de esta zona del país, que no se ha explorado hasta ahora de forma exhaustiva.


El equipo de investigación, liderado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y el Centro Nacional de Patrimonio Rupestre (Marruecos), explica que en pleno Anti-Atlas, una árida cadena montañosa marroquí en los bordes del desierto del Sáhara, se encuentra el valle de Tamanart. “Numerosos afloramientos rocosos en forma de cerros y crestas, con miles de figuras rupestres, emergen en las riberas del cauce seco del río Tamanart, prácticamente virgen”, agrega.

“Uno de nuestros objetivos es definir la secuencia cronológica del arte rupestre de esta región de Marruecos, que podría ser extrapolable a un área más extensa del norte de África”, indicó Martí Mas, profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología de la UNED y codirector del proyecto, junto a Abdelkhalek Lemjidi, profesor del Instituto Nacional de Ciencias de Arqueología y de Patrimonio (Marruecos).


Las dos campañas anteriores del proyecto, que cuenta con el apoyo del Ministerio de Educación del Gobierno de España y del de Cultura de Marruecos, en 2012 y en 2013 se centraron en los estudios de Tachokalt, uno de los yacimientos más emblemáticos del valle. El espacio está formado por dos cerros enfrentados, entre los que discurría el río Tamanart. Sus rocas, paneles, representaciones y la diversidad técnica y estilística de los grabados hacen pensar a los arqueólogos que podrían albergar los motivos más antiguos de la zona.

“Nos estamos remontando a más de 10.000 años desde la actualidad, pero todavía es pronto para dar datos concretos”, puntualizó Mas. La UNED informó de que los investigadores han estudiado un total de 108 paneles del cerro más meridional, Tachokalt 1, con grabados que incluyen formas animales, de cabras, elefantes, jirafas o aves, así como alguna figura humana muy esquematizada y numerosos signos abstractos.
“Esperamos identificar el arte de los cazadores recolectores, de los primeros productores y de la cultura amazigh”, añadió el profesor Martí Mas, quien explicó que de esta manera los resultados ayudarán a conocer mejor las costumbres de los antiguos pobladores de la región.

© 2014 Por Marti Mas
Además, a medio plazo el equipo contempla la apertura de un centro de investigación ubicado en la zona, que ya está construido y que servirá para difundir los estudios arqueológicos del valle a visitantes, estudiantes, investigadores y profesores.


Actualización 23-06-14: Audio. Proyecto Tamanart - Ágora Historia



En la primera parte del programa haremos un viaje hasta Marruecos, donde hablaremos con dos integrantes del equipo del proyecto Tamanart, campaña arqueológica destinada a la investigación del arte prehistórico en dos emplazamientos del sur de Marruecos: Tachokalt y Tan-Tan.