domingo, 8 de junio de 2014

Conferencia: Benaoján cuna de la Cultura de los Humanos

Presentación del libro "Málaga en el origen del Arte Prehistórico europeo"
Benaoján (Málaga), 13 de junio de 2014

Síntesis del acto:
Ediciones Pinsapar acaba de publicar un libro dedicado al Arte Prehistórico de Málaga, en él, se valora la importancia del legado prehistórico del municipio de Benaoján. Las cuevas de La Pileta y El Gato son dos yacimientos claves en el conocimiento de la primera cultura humana y, junto a algunos otros vestigios de las primeras aldeas neolíticas, conforman uno de los mejores patrimonios rupestres del sur de la Península Ibérica.


La extraordinaria colección gráfica constituye uno de los mejores ejemplos de los modos de vida de las sucesivas poblaciones que dieron origen al poblamiento del valle del Guadiaro, con una horquilla cronológica de más de treinta mil años de Arte, la más amplia del Mediterráneo.


La Pileta y Gato, además, poseen valores culturales apreciados por la sociedad actual que, cada vez más, consume este tipo de productos turístico de gran calidad, convirtiendo al municipio de Benaoján en uno de los objetivos del turismo cultural europeo. 


Valorar estos aspectos positivos (patrimoniales, culturales y turísticos) son los temas principales de este evento de la tarde del próximo viernes, en Benaoján. 


Ver libro

La cueva de Ardales se redescubre con una cuerda de 30.000 años

Los investigadores constatan también que fue habitada mucho antes de lo que se pensaba

Un investigador ilumina la estalagmita donde está la cuerda

Los investigadores de la Cueva de Ardales aún no salen de su asombro. Han pasado centenares de veces por la entrada y han analizado desde todos los puntos de vista las manos negativas paleolíticas, una silueta con 30.000 años de antigüedad que es uno de los motivos gráficos más antiguos realizado por los seres humanos y que solo se ha encontrado en 28 de los más de 360 yacimientos rupestres paleolíticos existentes en Europa. Sin embargo, el pasado mes de febrero, en una nueva revisión, encontraron en la parte alta de una estalagmita lo que parecía un trozo de cuerda de esparto trenzada y que se encontraba completamente petrificada.

Los investigadores la catalogaron en el acto, dos técnicos del Instituto Geológico y Minero de Madrid fueron a Ardales para comprobarlo y validarlo, y se le ha aplicado la prueba del carbono 14 en la Universidad de Colonia (Alemania) para comprobar que, efectivamente, era prehistórica, siendo el resultado positivo. La cuerda encontrada tiene unos 30.000 años.

Detalle de la cuerda petrificada.

"Nuestra primera reacción fue de sorpresa. Todos hemos pasado muchas veces por esa zona para ver las manos, pero la cuerda estaba detrás. Es increíble", comenta a este diario Pedro Cantalejo, uno de los investigadores y conservador de la cueva.

No es la primera vez que se halla una cuerda de este tipo. De hecho, hace años se encontró una en la sima de la Curra en Carratraca -muy próxima a Ardales- en un enterramiento neolítico y hay más casos en España. El más llamativo es el de la Cueva de los Murciélagos, situado en Albuñol (Granada), donde además de la cordelería prehistórica se encontraron alpargatas y hasta pequeñas mochilas de esparto. Lo singular del descubrimiento en Ardales es que es la primera vez que se ve una cuerda cuyo único fin, a priori, era subir y bajar de una estalagmita para ir a pintar o para contemplar las pinturas realizadas con anterioridad. La cuerda está atada en la parte alta de una estalagmita muy ancha a unos cuatro metros de altura y tiene varias ramificaciones, estando el anclaje en una pequeña.

Una vez solucionado el problema para subir o bajar de la estalagmita, había que tener la suficiente luz para poder realizar las pinturas y ése ha sido otro de los campos que se han investigado. Junto a la cuerda, los expertos han encontrado cuatro lámparas sobre estalagmitas fracturadas y en el resto de la cueva se han descubierto otra decena de lámparas fijas, así como otras portátiles abandonadas tras su uso. Para generar fuego y luz, los prehistóricos utilizaban distintos materiales. Los arqueólogos han visto que en esas lámparas se conservan restos de combustibles orgánicos como grasa del tuétano de los huesos o cera virgen de abeja.

Descubrir esa cuerda y las lámparas ha sido un hito significativo para los historiadores, pero no ha sido el único. Hasta ahora, los expertos pensaban que la Cueva de Ardales tenía unos 30.000 años de antigüedad. Sin embargo, los últimos estudios realizados demuestran que se habían quedado cortos porque ya había sido utilizada por los neardentales como refugio hace 50.000 años.

Se han hallado e investigado sedimentos arqueológicos con pólenes, carbones, huesos de personas y animales, herramientas fabricadas en sílex, pigmentos, arte rupestre y los mencionados elementos de iluminación. Además, se ha realizado una topografía científica del exterior e interior de la cueva, incluyendo el uso de georradar y sondeos geoarqueológicos, que han permitido comprobar que la boca de entrada a la cueva era más grande de lo que se pensaba y permitía el paso de la luz hasta la conocida como Sala de las Estrellas, "algo que aprovecharon neardentales y sapiens sapiens para refugiarse de la multitud de animales peligrosos que existían en el entorno", destacan los investigadores. Se han hallado huesos de animales que indican que nuestros antepasados comían cabras montesas, ciervos, caballos, conejos, aves o tortugas. También se han visto huesos de un lince ibérico pues, como pueden imaginar, los prehistóricos no se preocupaban por las especies protegidas hace 50.000 años. "Siempre habíamos pensado que la Cueva de Ardales era un gran museo de la Prehistoria de hace 30.000 años pero ahora cambia toda la perspectiva", narra Cantalejo de forma entusiasta.

Por otra parte, los investigadores han encontrado una zona dedicada al procesado de pigmentos, bajo un afloramiento de óxido de hierro entre dos estratos calizos. En ese taller, los artistas raspaban el óxido natural, pulverizándolo en un mortero y tostándolo. Con este procedimiento, obtenían un pigmento rojo indeleble que se mezclaba con agua para aplicarlo con pinceles o, simplemente, se manchaban los dedos y dibujaban con ellos en las paredes húmedas de la cueva.

Todos estos descubrimientos no son flor de un día sino gracias al trabajo realizado por 34 investigadores a lo largo de los últimos años. El equipo está coordinado por José Ramos, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cádiz y uno de los mayores expertos en esta materia, y Gerd Christian Weniger, profesor y director del Neanderthal Museum de Alemania. A ellos hay que sumarles otros 32 especialistas procedentes de las universidades de Cádiz, Málaga, Granada, Alcalá de Henares, Burgos, Rovira i Virgili, UNED, Colonia y Aachen, así como instituciones investigadoras como el Neanderthal Museum, el Instituto Geológico y Minero de España, el Museo de Villamartín y los investigadores malagueños vinculados a la Cueva de Ardales y al ayuntamiento de esta localidad malagueña.

Los estudios arqueológicos suelen ser prolongados en el tiempo y siempre se hallan cosas nuevas, por lo que se puede estar décadas en un mismo yacimiento. La última investigación se inició en 2011 y finalizó el pasado mes de abril. Los resultados de estas indagaciones acaban de ser publicados en un libro y las conclusiones han sido remitidas a la Consejería de Educación, Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía.

El objetivo ahora es solicitar al gobierno regional fondos para otro proyecto de investigación en el que se marquen nuevos retos y zonas de estudio de la cueva. Los investigadores quieren regresar en otoño o invierno, aunque aún no hay nada fijado. En sus cavidades se esconden aún muchos secretos que nos arrojarán más luz sobre cómo vivían los malagueños hace solo 50.000 años. Ángel Recio / malagahoy.es

En busca del pintor paleolítico

  • El análisis geométrico de las figuras rupestres permite determinar la autoría 
  • El estudio ha sido realizado por profesores de la Universidad de Deusto
 Los caballos dibujados en las paredes de la gruta de Niaux, en los Pirineos franceses, cerca de Andorra, no guardan, a simple vista, gran relación, con los de la cueva de Ekain, en Gipuzkoa. Los dos yacimientos, separados por una distancia de más de 400 kilómetros, son ejemplos gloriosos del arte paleolítico del triángulo Cantábrico-Pirineos-Perigord, realizado en el arco temporal que abarca del 35000 al 10000 antes de Cristo. Un estudio sobre las pinturas y grabados paleolícos realizado por los profesores de la Universidad de Deusto, Juan María Apellániz, emérito de Prehistoria y Arqueología, e Imanol Amayra, de la Facultad de Psicología, ha determinado, sin embargo, una íntima relación entre ellos. Con una probabilidad alta, la suma de los análisis microscópicos y las fórmulas geométricas han determinados que cuatro figuras de Ekain y una de Niaux fueron realizadas por la misma mano. Otro autor de un caballo de Ekain dibujó uno de los tarpanes (una subespecie equina) de Niaux. 
 
Uno de los caballos de Ekain analizados en el estudio.
 
Las coincidencias de autores entre Ekain y Niaux son llamativas por la distancia entre las cuevas, pero no son las únicas que el estudio de los profesores Apellániz y Amayra han encontrado. Entre 70 dibujos y grabados de figuras de caballos (elegidas por ser las más frecuentes en el arte rupestre), seleccionadas al azar entre cerca de 300 catalogadas en la zona, han identificado 10 autores que dibujan figuras y otras tantos que las graban, y cuatro que trabajaban en los dos soportes. [...] ccaa.elpais.com

Eudald Carbonell desvelará las claves de Atapuerca en la UIMP

El antropólogo Eudald Carbonell (Gerona, 1953) dirigirá el curso magistral 'Evolución humana y Atapuerca: construyendo un paradigma', que se celebrará los días 16, 17 y 18 de junio en el marco de los Cursos Avanzados de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

EUROPA PRESS. El antropólogo Eudald Carbonell (Gerona, 1953) dirigirá el curso magistral 'Evolución humana y Atapuerca: construyendo un paradigma', que se celebrará los días 16, 17 y 18 de junio en el marco de los Cursos Avanzados de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

Carbonell echará mano de su experiencia vital para "acercar a los alumnos las investigaciones de Atapuerca", yacimiento donde dirige uno de los tres proyectos de investigación junto a Juan Luis Arsuaga y José María Bermúdez de Castro. Este equipo multidisciplinar obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 1997, según ha informado la UIMP en un comunicado.

Evolución humana y Atapuerca pretende "socializar la ciencia y poner el evolucionismo en el sí de la construcción social de la especie, para que nos ayude a reflexionar sobre nuestro presente y futuro", asegura el director del encuentro.

El curso magistral se organiza en tres bloques que cubren aspectos teóricos y empíricos. De esta forma, Carbonell da las claves de un proyecto científico de gran impacto a nivel social, político y económico en nuestro país.

El encuentro descubrirá las diferentes dimensiones que ha adquirido el proyecto Atapuerca tras más de 30 años de trabajo ininterrumpido. Así, Carbonell expondrá hasta qué punto puede contribuir un proyecto científico en la consolidación del conocimiento en la actualidad.

Eudald Carbonell explica que "Atapuerca se basa en tres proyectos, enmarcados en la evolución tecnológica, social y ambiental de los homínidos durante el cuaternario, a través de los registros fósiles encontrados en los ocho yacimientos que ahora mismo se encuentran en excavación y donde se han encontrado cuatro especies de homínidos, entre ellos el más antiguo de Europa". noticias.lainformacion.com / Link 2 


Actualización 16-06-14: Atapuerca: una historia más allá de los descubrimientos modernos
El yacimiento de Atapuerca es un "universo" que no deja de sacar a la luz nuevos hallazgos y que "muy pronto" volverá a dar una "gran noticia", según ha apuntado hoy uno de los codirectores del programa de investigación, el arqueólogo Eudald Carbonell.

Pero además de ser un "fenómeno por los descubrimientos modernos", Atapuerca tiene una historia "larga e importantísima", con referencias ya desde la Edad Media, y con documentaciones "continuadas y sistemáticas" desde el siglo XVI que el profesor ha revisado hoy en un curso magistral que va a impartir durante tres días en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

La sierra de Atapuerca y su yacimiento tiene una historia que habla de los primeros homínidos de Europa, pero también, de batallas medievales, expolios e incluso tesoros, como los que se cree que pudieron ocultar en estas cavidades los moriscos durante su expulsión.

Hasta ahora los investigadores no lo habían hecho público, pero Carbonell les ha confiado a los alumnos de este curso que en las campañas no sólo han encontrado restos de los antiguos homínidos que poblaron este territorio. También han hallado oro...

Gavà abre las puertas de las Minas Prehistóricas

Con motivo del 20 aniversario de su descubrimiento | Se han programado diversas actividades desde talleres sobre la prehistoria hasta visitas a las excavaciones 

La Venus se puede ver en el Museu de Gavà Ayuntamiento de Gavà

Las Minas Prehistóricas de Gavà abren sus puertas este fin de semana coincidiendo con el 20 aniversario de su descubrimiento y posterior puesta en marcha. Las de Gavà son la explotación en galería más antigua de Europa con más de 6.000 años de antigüedad y se descubrieron a principios de la década de los setenta como consecuencia de los primeros trabajos para urbanizar y edificar el barrio de Can Tintorer.

Los trabajos han aportado información sobre el sistema de subsistencia durante la época prehistórica, basado en la agricultura y la ganadería y la vida en poblados alrededor de las minas. La investigación también ha permitido conocer el trabajo con la variscita, un mineral con el que se hacían joyas y otros ornamentos y que era objeto de intercambio en una red que cubría el mediterráneo occidental.

Como resultado de las excavaciones también destaca el descubrimiento de la Venus de Gavà, en 1994, que tiene más de 5.800 años de antigüedad y que es la pieza más completa que se conoce de la época neolítica expuesta en un museo español.

Visita a las excavaciones

Con motivo del 20 aniversario de las minas se han programado diversas actividades, como por ejemplo, una visita guiada a las excavaciones de la mina 107 y 108 que llevan a cabo alumnos del grado de arqueología de la UAB, una maratón de juegos de mesa con la prehistoria como tema central o una demostración de tecnología prehistórica o talleres para recrear la vida en las minas de hace 6.000 años. lavanguardia.com


Actualización 14-06-14: Vídeo relacionado: Minas de Gavà I y II - La Aventura del Saber

04 feb 2014. Minas de Gavà I



11 feb 2014. Minas de Gavà II (Desde el min. 12:30)

La Pompeya de la prehistoria enterrada por falta de fondos

Hace casi 4.000 años, las cenizas del Vesubio sepultaron la ciudad de Nola, de donde se han rescatado verdaderas joyas


Los expertos lo han rebautizado como la Pompeya de la prehistoria. Se trata de un importantísimo lugar arqueológico de la Edad del Bronce Antiguo, situado en Nola, en la provincia de Nápoles, sepultado por una erupción del Vesubio hace casi 4.000 años, exactamente entre el 1800-1600 a. C. (la ciudad romana de Pompeya fue sepultada en el año 79 d. C.). Pero esa prehistoria descubierta en 2001, que constituye una auténtica perla arqueológica, ha vuelto a quedar enterrada, esta vez por la imposibilidad de conservarla adecuadamente, a causa de la falta de recursos económicos. 

Un acuífero, cuyas aguas han invadido la zona que ocupa la aldea prehistórica, han agravado la situación. «Cuando descubrimos la aldea, su estado de conservación era extraordinario, un caso singular y único en el mundo. Logramos recuperar 4.000 objetos que en buena parte se conservan en el museo arqueológico de Nola», explica a ABC la arqueóloga Elisabetta Vitale, que durante años ha participado en las excavaciones y es tesorera de la asociación Meridies para defender ese patrimonio. La aldea descubierta se componía de unas diez cabañas, en cada una de las cuales vivían entre 20 y 25 personas. [...] abc.es