lunes, 2 de febrero de 2015

Presentación del libro " El arte rupestre de las Sierras Giennenses. Patrimonio de la Humanidad"



Sus autores Miguel Soria, Manuel Gabriel López y Domingo Zorrilla describen 102 yacimientos distribuidos en 236 conjuntos

El salón de plenos del Ayuntamiento de Quesada acogió la presentación del libro 'El Arte Rupestre en las Sierras Jienenses', obra editada por la Diputación de Jaén y por el Instituto de Estudios Giennenses, que estudia 102 yacimientos distribuidos en 236 conjuntos de los que sus autores, Miguel Soria Lerma, Manuel Gabriel López Páyer y Domingo Zorrilla Lumbreras, realizan una descripción pormenorizada, además de permitir al lector la visualización de su contenido a través de más de 1200 figuras de planos, calcos, fotografías a color y mapas topográficos en relieve y en 3D.

El libro reproduce 30 años de investigación de estos tres historiadores jienenses, que se centran en este extenso volumen de 817 páginas en el conjunto de manifestaciones localizadas en las sierras orientales y meridionales de la provincia. Buena parte de estos yacimientos se encuentran en las Sierras de Segura y Quesada y fueron incluidos en la lista del Patrimonio Mundial por la UNESCO en el año 1988 por lo que su importancia trasciende lo puramente local o regional. [...] ideal.es/ / Link 2

La caza con arco durante el Neolítico ayudaba a la cohesión social


8/8. Arco recuperado en La Draga en 2012. El único conservado íntegramente. MACB-UAB-CSIC-MAC

La alimentación no era el principal objetivo de la elaboración de objetos de caza

La caza con arco durante el Neolítico podría haber sido uno de los pilares de la unidad como grupo de sociedades humanas primitivas. Esta es una de las principales conclusiones alcanzadas por un equipo de arqueólogos españoles con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), que ha analizado los arcos neolíticos encontrados en el yacimiento de La Draga (Girona). El estudio ha sido publicado en la revista Journal of Archaeological Science.

“Comparando los escasos restos animales silvestres y el abundante material de caza encontrados en el yacimiento, llegamos a la conclusión de que la alimentación no era el principal objetivo de la elaboración de objetos de caza. La arquería neolítica podría haber tenido una importante función social y de colectividad, además de aportar prestigio social a la actividad física y a los individuos involucrados en ella”, explica el investigador del CSIC Xavier Terradas, de la Institució Milá y Fontanals.[...] csic.es / Link 2 (Prensa)

Referencia bibliográfica 
Raquel Piqué, Antoni Palomo, Xavier Terradas, Josep Tarrús, Ramon Buxó, Àngel Bosch, Júlia Chinchilla, Igor Bodganovic, Oriol López, Maria Saña. Characterizing prehistoric archery: technical and functional analyses of the Neolithic bows from La Draga (NE Iberian Peninsula). Journal of Archaeological Science. DOI: 10.1016/j.jas.2015.01.005

Entrada  relacionada (2012)

Actualización: Bowhunting may have fostered social cohesion during the Neolithic
Bowhunting during the Neolithic period may have been one of the pillars of unity as a group of primitive human societies. This is one of the main conclusions reached by a team of Spanish archaeologists that has analyzed the Neolithic bows found in the site of La Draga (Girona, Spain)...


Actualización 16-02-15: Audio. Arcos prehistóricos de 7.000 años - Ciencia al cubo (Desde el min 4:30)
En el Neolítico los humanos empezamos a desarrollar la agricultura y la ganadería pero nunca abandonamos la caza y recolección. Para cazar se usaban diversas armas, entre ellas arcos, como los que han encontrado en el yacimiento de La Draga (Girona) arqueólogos del CSIC y de la Universidad Autónoma de Barcelona. Han encontrado tres arcos de madera de hace más de 7.000 años, son los más antiguos encontrados hasta ahora en Europa. Hablamos de ello con Raquel Piqué, codirectora de la excavación.

Hallan en Perú indicios de escritura de hace cinco mil años


Localidad de Checta

Cada vez hay más indicios de que la escritura existió hace más de 5.000 años en el antiguo Perú y que las sociedades que poblaban esta parte del mundo ya comenzaban a desarrollar una forma de comunicarse a través del signo escrito, así como sucedió con los sumerios y egipcios también hace cinco milenios.

Los primeros indicios de este fenómeno se encuentran en un sitio llamado Checta, descubierto en 1925 por monseñor Pedro Villar Córdova. La zona arqueológica se ubica en el valle del río Chillón, en el distrito de Santa Rosa de Quives, en la provincia de Canta. Desde Lima, son tres horas de viaje.

En la margen derecha de la quebrada Alcaparrosa, se descubrieron al menos 500 quilcas o petroglifos. Hoy, con las recientes investigaciones, se sabe que los gráficos en las rocas corresponden a cuatro períodos culturales diferentes. La fase dos de Checta es una de las que más preguntas han planteado.

El arqueólogo Gori Tumi Echevarría, presidente de la Asociación Peruana de Arte Rupestre (APAR), está abocado desde el 2009 a probar que las figuras plasmadas en Checta tienen un mensaje oculto.

UNA PRIMERA HIPÓTESIS

¿Qué le hace estar tan seguro a Gori Tumi Echevarría de estar frente a la evidencia más temprana de escritura andina? Sostiene que su hallazgo más importante es haber definido la cronología y secuencia del sitio, en otras palabras, el orden temporal en que los quilcacamayoc hicieron las figuras sobre las piedras. Eso, según cuenta, le permitió entender que en Checta hay cuatro fases.

La primera (2.500-2.000 a.C.) consistía en hacer pequeños hoyos en las piedras. La segunda fase (2.200 a 1.000 a.C.) tenía formas abstracto-geométricas como círculos, círculos con puntos, cruces, espirales, líneas rectas y sinuosas, etc. Es justo la que considera escritura.

Quilca de la Fase 2, Checta. Foto Gori Tumi 2006
 
La tercera fase (1.200 a 600 a.C.) está compuesta por motivos seminaturalistas. Finalmente, la fase cuatro (800 a 200 a.C.) representaba amarus (serpientes).

Con ese paso, Tumi Echevarría logró individualizar cada motivo de la fase dos y ver si existía un patrón en las demás rocas. Luego de los análisis de observación en las quilcas, se descubrió que los círculos con puntos, las líneas rectas y sinuosas, los espirales y otras se repiten.

Mayor fue su sorpresa cuando determinó que esas mismas figuras se repiten en las quilcas halladas desde Supe hasta Lurín. “Este fenómeno cognitivo, escritura, duró 2.000 años, tiempo suficiente para el desarrollo y consolidación de un sistema de escritura ideográfica compleja”, asegura Tumi Echevarría.

Según su hipótesis, este sistema de escritura tendría vínculos con tradiciones ancestrales en la Amazonía. Para descifrar estos códigos, la clave estaría en el conocimiento milenario de los pueblos amazónicos, ya que hay testimonios de comunidades como los yaneshas que aseguran haber hecho viajes de peregrinación a la costa central. Oscar Paz / elcomercio.pe/

Noticia relacionada (2011):  Hallan escritura más antigua del Perú en Checta | UNMSM