viernes, 6 de marzo de 2015

Ruta por las huellas de los primeros vascos


1/8. Dolmen de La Hechicera, en Elvillar.

Varios recorridos por los dólmenes del País Vasco tratan de convertir estos monumentos de colosales piedras en atracción turística de primer orden como lo son Stonehenge (Inglaterra), Carnac (Bretaña francesa) o el túmulo de Knowth (Irlanda) [...] elcorreo.com

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La UAB creará un Campus de Arqueología en La Roca dels Bous



La creación de este espacio posibilitará la investigación y el desarrollo de esta ciencia

La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), el Ayuntamiento de Camarasa y la Asociación de Investigación y Divulgación del Patrimonio Histórico (ARDPH) han acordado poner en marcha un Campus de Arqueología en el yacimiento de La Roca dels Bous.

Según ha informado la UAB en un comunicado, el alcalde de Camarasa, Josep Maria Masagué, el rector de la UAB, Ferran Sancho, y el presidente de la ARDPH, Rafael Mora, han firmado un convenio de colaboración que supone un paso más allá en las relaciones que la universidad mantiene desde 2004 con el Ayuntamiento de Camarasa en el ámbito de la investigación arqueológica, la divulgación y la transferencia del conocimiento del pasado. [...] elperiodico.com

Eastern Oregon dig uncovers ancient stone tool


The Rimrock Draw Rockshelter archaelogical dig outside Riley, Ore., is shown in June 2013. (/)

GRANTS PASS, Ore. (AP) — Archaeologists have uncovered a stone tool at an ancient rock shelter in the high desert of eastern Oregon that could turn out to be older than any known site of human occupation in western North America.

The find was announced Thursday by the U.S. Bureau of Land Management, which controls the land on which the site was found.

University of Oregon archaeologist Patrick O'Grady, who supervises the dig, says the Rimrock Draw Rockshelter outside Riley has not been fully excavated. But the tool, a hand-held scraper chipped from a piece of orange agate not normally found in eastern Oregon, was found about 8 inches below a layer of volcanic ash from an eruption of Mount St. Helens that has been dated to 15,800 years ago. The depth was about 12 feet below the surface.

This scraper chipped out of agate was found at an ancient rock shelter in the high desert of eastern Oregon. The find was announced Thursday. University of Oregon Museum of Natural and Cultural History (/)

Bureau of Land Management archaeologist Scott Thomas said that if the age of the site holds up to scrutiny, it would be the oldest west of the Rockies, and another predating the so-called Clovis culture, once generally believed to be the first people to migrate from Asia into North America. The earliest Clovis artifacts, known for distinctive and elegant stone points, are dated to about 13,000 years ago. [...] hosted2.ap.org / Link 2


Actualización 13-03-15: Documentan industria lítica en Oregón que parece tener 15.800 años de antigüedad
El halazgo ha suscitado cierta polémica entre la comunidad científica
En el abrigo de Rimrock, cercano a Riley, en el estado norteamericano de Oregón, un equipo de arqueólogos de la Universidad de Oregón ha documentado una capa sedimentaria de cenizas que se atribuye a una erupción del volcán Mount St. Helens ocurrida hace más de 15.000 años, y bajo las cenizas han recuperado una pieza de industria lítica que podría cambiar las fechas que se barajan para las primeras poblaciones humanas en la zona...

Hallado en Cerdeña un melón mediterráneo de hace más de 3.000 años


Fotografía facilitada por Alessandro Usai, de la Superintendencia para los Bienes Arqueológicos para la provincia de Cagliari y Oristano, de un pozo en la isla italiana de Cerdeña donde un equipo de investigadores italianos y españoles ha hallado y estudiado en los últimos años restos de semillas y otros materiales, pertenecientes a la Edad de Bronce. EFE
 
Unas semillas de melón halladas en la isla italiana de Cerdeña han demostrado por primera vez que ya en la Edad de Bronce, hace más de 3.000 años, esa fruta era parte de la dieta en el Mediterráneo occidental junto con frutos silvestres, cereales y legumbres.

Un equipo de investigadores italianos y españoles ha estudiado en los últimos años esos restos y otros materiales que durante milenios habían estado enterrados en unos pozos hasta que vieron la luz por unas excavaciones en la zona de Sa Osa previas a la construcción de una carretera.

El italiano Diego Sabato, que recientemente identificó las 47 semillas de melón encontradas, explicó que primero se fijaron en su forma, muy parecida a la del pepino, y luego se realizaron las pruebas del carbono 14 para conocer su antigüedad.

La sorpresa llegó cuando vieron que aquellas semillas pertenecían a la Edad de Bronce, ya que hasta entonces no había evidencias de la existencia de dicha fruta en esa parte del Mediterráneo y en esa época concreta.

"Se pensaba que el melón lo habían introducido los romanos y los griegos, mientras que ya había aparecido antes en pinturas de Tebas, en Egipto", apuntó Sabato.

El director del Centro de Conservación de la Biodiversidad de la Universidad de Cagliari (Cerdeña), Gianluigi Bacchetta, destacó  que, además del melón, procedente de Asia, también se obtuvieron semillas de vides, cuya capacidad de cultivar se atribuía a los fenicios.

otografía facilitada por Diego Sabato, del Centro de la Conservación de la Biodiversidad de la Universidad de Cagliari, de distintas semillas halladas en la en la isla italiana de Cerdeña. EFE

"Todo esto modifica el pensamiento que tenemos de la civilización nurágica", desarrollada en esa isla, agregó el responsable, que consideró que esos antiguos pobladores no eran solo unos pastores que usaban herramientas rudimentarias, sino que "seguramente mantenían mucha relación con otros pueblos del Mediterráneo".

Otro de los aspectos de ese hallazgo que llamó la atención de los expertos fue la forma en que se conservaron los materiales.

Si normalmente estos se encuentran quemados, en esta ocasión estaban en agua, algo bastante excepcional en el mar Mediterráneo y más común en el norte de Europa.

En esos pozos los materiales se pudieron conservar "como si fueran frescos" y en ellos se distinguía incluso el color y la presencia de pelo, haciendo que su identificación resultara "muy precisa y detallada", sostuvo Leonor Peña, vicedirectora de la Escuela Española de Historia y Arqueología en Roma, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

Esta conservación intacta en el agua fue posible, según Peña, debido a que el yacimiento quedó sepultado por lodos en condiciones acuáticas de humedad y sin oxígeno, donde no hubo "ningún ataque ni de bacterias ni de microorganismos, puesto que no pueden sobrevivir" en ese ambiente.

Existen teorías que explican la presencia de estos materiales en los pozos y que van desde la existencia de letrinas hasta la de una especie de frigoríficos para conservar los alimentos.

Además de la citada escuela y del centro de Cagliari, participaron en la investigación el Grupo de Investigación de Arqueobiología del CSIC de Madrid, el Instituto para la Valorización de la Madera y de las Especies Arbóreas de Sesto Fiorentino, las Superintendencias para los Bienes Arqueológicos de la Toscana y Cerdeña, y centros especializados de la Universidad romana de La Sapienza y de la Politécnica de Valencia (España).

Todo un conjunto de instituciones volcadas en el estudio de los cientos de miles de semillas, frutos, granos de polen y fragmentos de madera y de carbón que descansaban en esos sedimentos sardos, sin olvidar los restos que había de trigo, cebada, zarzamora, uva, mirto, enebro, olivo y, cómo no, del novedoso melón, entre otros. efe.com