martes, 24 de marzo de 2015

VII Curso De Arte Prehistórico (Homenaje Al Dr. Vicente Baldellou)



El próximo mes de julio, entre los días 21 y 24, se celebrará el VII Curso de Arte Prehistórico, dentro de la programación de cursos de verano de la Universidad Internacional del Mar, en la sede de Moratalla.

Esta edición servirá de homenaje a la figura del Dr. Vicente Baldellou Martínez, una de las figuras más destacadas de los últimostreinta años en el estudio del arte rupestre prehistórico, que falleció hace unos meses... ARS RUPESTRIS

Giant prehistoric Irish elk lived 2,000 years after 'extinction'


3/11. Yaroslav Kuzmin and the skeleton of the deer dated back to 7,500 year in the Ekaterinburg Nature Museum. Picture: Yaroslav Kuzmin

Standing two metres tall, the giant deer was assumed to be extinct about 10,300 years ago, but new research finds it was still alive across Siberia.

A team of Siberian scientists is among those that have contributed to breakthrough research on the extinction of a giant deer that once roamed the Earth.

It had been previously thought that this animal, also known as the Irish Elk, a massive creature that stood 7ft (2 meters) tall and had antlers up to 10ft (up to 3.5 meters) wide, all but died out at around the time of the end of last Ice Age about 10,300 years ago.

Distinctive animals because of their sheer size, they first appeared 400,000 years ago and were common in Ireland, Britain, and mainland Europe and Asia. However now new data suggests not only did they live longer than that, but also survived in Siberia in the Holocene Era, about 9,000 years ago, much further than anyone ever knew.

Indeed, in an article published in the highly-ranked scientific journal, Quaternary Science Reviews, the experts have extended the early Holocene habitat of the animal at least 2,400km to the east.
The development comes following analysis of fossils found at various locations in Siberia. [...] siberiantimes.com/ / Link 2

Poisons, plants and Palaeolithic hunters


Spatula to poison darts, Malaysia

Dozens of common plants are toxic. Archaeologists have long suspected that our Palaeolithic ancestors used plant poisons to make their hunting weapons more lethal. Now Dr Valentina Borgia has teamed up with a forensic chemist to develop a technique for detecting residues of deadly substances on archaeological objects. [...] cam.ac.uk


Actualización 26-03-15:: Una nueva técnica ayudará a buscar veneno en las lanzas del Paleolítico
Europa Press. Durante años, los arqueólogos han sospechado los ancestros paleolíticos del hombre utilizaban venenos vegetales para hacer aún más letales sus armas de caza. Ahora, la investigadora Valentina Borgia, de la Universidad de Cambridge, se ha asociado con un químico forense para desarrollar una técnica de detección de residuos de sustancias letales en los objetos arqueológicos.

  Los expertos señalan que la naturaleza está llena de plantas venenosas: se desarrollan en parques y jardines, setos y bosques. Como ejemplo destacan las digitales (Digitalis) que tienen semillas que pueden matar, o las flores de acónito (Aconitum napellus), cuyas raíces pueden ser mortales.

  Estas especies podrían ser la fuente de la que los antepasados del hombre extraían venenos para usar en sus armas y matar a sus presas con mayor rapidez. Por inmersión de una punta de flecha en una pasta venenosa, el cazador podría asegurar que un animal recibiría una dosis de productos químicos tóxicos --alcaloides o cardenólidos-- que, si bien no conseguía matarlo en el acto, reducía sus facultades y, por tanto, su velocidad.

  Hasta ahora no se ha podido demostrar que los venenos extraídos de plantas fueran utilizados por las sociedades primitivas. Pero Borgia, especialista en armas de caza del Paleolítico, cree que con esta nueva técnica serán capaces de confirmar si se usaba esta técnica hace 30.000 años.

  Su investigación se centra en la ubicuidad de plantas venenosas en muchos entornos locales y su uso histórico por los cazadores-recolectores modernos. Trabajar con un químico forense también ha desarrollado técnicas capaces de detectar pequeños residuos de veneno en los objetos arqueológicos.

  "Sabemos que los babilonios, griegos y romanos usaron venenos a base de plantas, tanto para los animales de caza, como en la guerra. De hecho, la palabra tóxico proviene de 'toxon', el término griego para el arco. Taxus es un género de árbol de tejo con una madera elástica tradicionalmente utilizado para hacer arcos. También produce semillas utilizadas para envenenar flechas.

  "Pocas sociedades de cazadores-recolectores existen hoy, pero todos los grupos que han sobrevivido emplean venenos. El pueblo yanomami de la selva tropical del Amazonas usan curare --una mezcla de plantas del género 'Strychnos'-- para envenenar sus flechas. En África, una variedad de diferentes plantas se utilizan para hacer estas pastas letales con especies de 'Acokanthera', 'Strophanthus' y del mismo 'Strychnos', que son los más comunes.

A la caza de moléculas del paleolítico


La investigadora Carolina Mallol muestra algunos de los restos microscópicos ...

Mallol analiza muestras solidificadas de yacimientos arqueológicos en busca de restos microscópicos que aporten pistas sobre el estilo de vida de los neandertales y su entorno

Cómo vivían los hombres del Paleolítico es una de las cuestiones que más intrigan a los especialistas. Conocer de qué se alimentaban, qué actividades desarrollaban, con qué utensilios contaban, cómo era su entorno natural, qué clima les afectaba... Demasiadas preguntas a las que los arqueólogos llevan tiempo intentando dar respuesta. Entre los métodos empleados para clarificar los misterios destaca el empleado por la investigadora de Universidad de La Laguna (ULL), Carolina Mallol, que analiza moléculas halladas en la excavaciones.

La particularidad de la técnica realizada por Mallol, que ha obtenido 2,5 millones por parte del Consejo Europeo de Investigación para los próximos años, radica en que el procesado de las muestras que se recogen en los yacimientos así como en su análisis más que microscópico. La investigadora informa de que su observación se centra en laminados milimétricos obtenidos tras solidificar con resina las muestras previas.

"Es mucho más sencillo y efectivo observar los restos de esta manera que con recogida directa de polvo, tierra y arenilla", indica Mallol, quien desarrolla la mayor parte del trabajo desde su laboratorio en el Instituto Universitario de Bio-Orgánica Antonio González (IUBO) en el Campus de Anchieta. Esta investigación ya ha dado sus primeros frutos, puesto que según explica la propia geoarqueóloga "se ha descubierto en algunas de las muestras restos pertenecientes a excrementos". [...] laopinion.es


Actualización 18-07-15: Related news. Research Report: Neandertal Fire Technology — The Leakey Foundation
Carolina Mallol has been awarded three Leakey Foundation research grants for her project entitled “Neandertal fire technology.” Currently she is beginning the field season for her third grant awarded in our spring 2015 cycle, and so we thought we would post the final report from her 2012 grant. This is an excerpt from the report followed by a link to the report itself...