lunes, 27 de abril de 2015

Filatelia: Patrimonio Mundial. Cueva de Altamira



Fecha de emisión: 27/04/2015 

La Cueva de Altamira, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1985, es el motivo de esta emisión formada por una hoja bloque que, impresa con un ligero relieve para simular el original de la caverna, reproduce una de las pinturas rupestres más conocidas. En el sello aparece la moneda de la Cueva de Altamira puesta en circulación en 2015. [...]  correos.es

El primer poblado del Cantábrico, en Ribadeo, hace 450.000 años


Algunas de las piezas recogidas.

Ramil sostiene en su último libro que el asentamiento humano más antiguo de la cornisa es el de Louselas; cuando el mar estaba 14 kilómetros al norte

El yacimiento paleolítico de Louselas, en Ribadeo, tiene una antigüedad sensiblemente mayor a la que se pensaba. Para el arqueólogo Eduardo Ramil y su padre -José Ramil Roneira?, ya fallecido, es el poblamiento humano conocido más antiguo del Cantábrico. En la obra de ambos, recientemente publicada por el Museo de Prehistoria e Arqueoloxía de Vilalba, Louselas (Ribadeo, Lugo). Los inicios del poblamiento humano en la región cantábrica, (24 euros, 240 páginas), proponen una antigüedad de 450.000 años.

A lo largo de varias décadas, en Louselas se ha logrado recuperar la serie más completa de útiles achelenses (lascas, núcleos, bifaces, triedros, hendedores, raederas...) de la región cantábrica, adscritos a su fase poco evolucionada, una fase poco representada en la península ibérica en contraposición con la más reciente, cuyos restos son más frecuentes. En poder documentar los inicios de la población humana en el Cantábrico radica buena parte de la gran importancia de Louselas. Ello y la cantidad de restos recuperados. Solo en el Museo de Prehistoria e Arqueoloxía de Vilalba y en la colección particular del ribadense José Sela suman unas 500 piezas, que Ramil ha estudiado a fondo para escribir esta monografía, la primera de carácter científico en Galicia sobre un yacimiento del paleolítico inferior. [...] lavozdegalicia.es

Hacen política con los fósiles de Atapuerca, mientras el CENIEH se vacía


 
Seis años después de su inauguración a bombo y platillo por la Reina Sofía, el Centro Nacional de Investigación en Evolución Humana (CENIEH), creado en Burgos a la sombra del proyecto de Atapuerca, y que pretendía el gran centro europeo de referencia en paleoantropología, es hoy un moribundo, prácticamente vacío y cada vez más alejado del equipo que lo impulsó. La última noticia que ha llegado a este Laboratorio es que la especialista en dentición María Martinón-Torres se va a la prestigiosa University College London, desde donde seguirá escribiendo la historia de nuestro pasado que es capaz de leer en muelas y dientes  y desde donde creará un puente que una los yacimientos burgaleses con la ciencia que se hace al otro lado del Canal de la Mancha. […] rosamtristan.com


Actualización 29-04-15: La marcha de María Martinón hace mella en el declive del Cenieh
El Grupo de Antropología Dental, del que forma parte José María Bermúdez de Castro, pierde a una de sus mejores bazas en el Cenieh. La investigadora María Martinón-Torres, miembro del Equipo de Atapuerca desde 1998, abandona el Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana para incorporarse a la prestigiosa University College de Londres... 


Actualización 30-04-15: Vídeo. El CENIEH no vive su mejor momento



Vídeo por Radio Televisión de Castilla y León añadido a Paleo Vídeos > Prehistoria de España y Portugal > L.R.1.10 nº 15.


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Localizan en Cunit restos insólitos de metal de hace más de 3.100 años


Los arqueólogos trabajand en la cueva de Cunit ACN

Cunit. (Gemma Sánchez/ACN).- Las excavaciones hechas en la sima de Sant Antoni de Cunit (Tarragona) han permitido localizar restos extraordinarios de metal de hace más de 3.100 años. Hace poco más de un año, el Ayuntamiento impulsó una investigación arqueológica para determinar la época de varios restos de vida humana que se habían encontrado previamente a nivel particular. Ha sido durante los últimos trabajos de excavación, hechos este mes de abril, que el equipo de arqueólogos ha descubierto restos de metal que corresponden a joyería y complementos de armas. Los mismos investigadores consideran que este yacimiento forma parte de una quincena de cuevas prehistóricas del Penedès-Garraf que fueron utilizadas por un mismo grupo de personas.

El equipo de arqueólogos, adscrito a la Universidad de Barcelona, ha explicado que, durante las dos campañas de excavación realizadas en Cunit hasta ahora, han podido localizar fragmentos de jarras de almacenamiento, elementos de atuendo, collares y restos de huesos humanos de entre hace 1.000 y 5.000 años de antigüedad. Esta vez, además, sorprendentemente han encontrado dos fragmentos metálicos, lo que es poco habitual porque "en la prehistoria catalana, la introducción de elementos de metal, tanto de bronce como de cobre, es tardía" si se compara con el resto de la Península Ibérica, según ha afirmado Artur Cebrià, codirector de la excavación, junto con Xavi Homs y Mireia Pedro.

Imagen del tramo de la cueva de Sant Antoni, con uno de los investigadores trabajando al fondo. Foto: ACN

Cebrià ha recordado que "el metal, antes de la época ibérica, era un elemento raro, caro y aristocrático", por lo que tampoco se han localizado muchos ejemplares. Hasta ahora, según constatan los investigadores, en la zona del Penedès-Garraf sólo se han localizado ocho pequeños elementos metálicos hace más de 3.000 años. Una vez analizados los últimos hallazgos del yacimiento de Cunit, Artur Cebrià tiene indicios de que se trata de una cueva incluida en una "red de yacimientos que van desde Castellet a Calafell, pasando por Cubelles y Cunit", la cual sospechan que se podría entrelazar con los yacimientos de la zona superior del Penedès, cercana a la Anoia.

Respecto al uso de estas cuevas, los arqueólogos concluyen que todas tenían el mismo tipo de funcionalidad: "si son oscuras, se utilizaban para servicios de almacenamiento porque tienen una temperatura constante y las bacterias no actúan, y también se 'usaban como lugar de enterramiento ", dice Cebrià, quien añade que, en cambio, las grutas sí se usaban a menudo como habitaciones.

Las primera informaciones sobre la cueva de Sant Antoni son de aproximadamente el año 1920, cuando la sima se incluye dentro de los terrenos de una masía cercana. Posteriormente, durante la década de los años 30, varios artículos constatan que se utilizó tierra de dentro de la cueva para trabajos agrícolas, y fue entonces cuando aparecieron los primeros fragmentos de cerámica prehistórica, que mantuvieron guardados los propietarios de la finca hasta que el comité revolucionario local les requisó durante la Guerra Civil.

Desde entonces, aseguran los investigadores, la cueva estuvo cerrada casi 30 años, hasta que se rompió la puerta de acceso en los años 80. A partir de ese momento, la sima fue punto de actos vandálicos y acumulación de suciedad, mientras algunos arqueólogos aficionados también se habían llevado a título individual algún hallazgo. "Todo fue una desgracia" explicó Artur Cebrià. Desde hace poco más de un año, sin embargo, el Ayuntamiento de Cunit impulsó el actual proyecto de excavaciones. lavanguardia.com / Link 2