jueves, 7 de enero de 2016

El hombre de los hielos tenía problemas de estómago


Helicobacter pylori concentrations in the Iceman’s stomach and intestine. Credit: © Südtiroler Archäologiemuseum/EURAC/Marco Samadelli-Gregor Staschitz-Central Hospital Bolzano

Encuentran presencia de la bacteria 'Helicobacter pylori' en los intestinos de un humano que murió violentamente en los Alpes hace 5.300 años

...  Ahora, un análisis de los microbios de su intestino muestra que, efectivamente, algo andaba mal. En un artículo que se publica hoy en la revista Science, un equipo de científicos liderado por Albert Zink, director del Instituto de Momias y del Hombre de Hielo de Bolzano (Italia), ha detectado una cepa de la bacteria Helicobacter pylori y moléculas que indican que ya podía estar fastidiando a Ötzi. No obstante, no se puede “decir cómo de severa era la infección”, explica Frank Maixner, coordinador del instituto y primer autor del trabajo. [...] EL PAÍS


Link 2: Scientists discover helicobacter pylori in the contents of Otzi's stomach
Scientists are continually unearthing new facts about Homo sapiens from the mummified remains of Ötzi, the Copper Age man, who was discovered in a glacier in 1991. Five years ago, after Ötzi's genome was completely deciphered, it seemed that the wellspring of spectacular discoveries about the past would soon dry up...


More information: "The 5300-year-old Helicobacter pylori genome of the Iceman," Science, www.sciencemag.org/lookup/doi/10.1126/science.aad2545


Actualización: Vídeos (2). La "gastrite" di Ötzi the Iceman
Ver en PaleoVídeos > L.R.2.9 nº 17 y 18.


Presentarán proyecto para ver pinturas rupestres de BCS en 360 grados, en Internet


Cueva Pintada
 
En febrero se pretende hacer un evento formal de presentación, en La Paz, del proyecto denominado “Senda rupestre”, que pondrá en Internet imágenes de las pinturas rupestres de Baja California Sur –en este caso, específicamente de las ubicadas en la Sierra de San Francisco o “San Francisquito”, en el municipio de Mulegé–; en entrevista para BCS Noticias, Luis Erantzcani López Lora, director del estudio Imagen360.com y quien encabeza este proyecto, comentó los detalles de estas aplicaciones en línea. A pesar de que la captura de algunas imágenes se realizaron desde 2013, y desde mediados de ese año la primera imagen ya está publicada, fue hasta septiembre de 2015 que el proyecto tuvo el apoyo de recursos [...] BCS Noticias

 
Ver: Panorama HD, Cueva Pintada, Sierra de San Francisco de la sierra
 

La propensión a las alergias, una de las herencias de los neandertales


This world map shows the frequencies of Neandertal-like TLR DNA in a 1000 Genomes dataset. The size of each pie is proportional to the number of individuals within a population. Credit: Dannemann et al./American Journal of Human Genetics 2016

Cuando los humanos modernos y los neandertales se reunieron en Europa, hace muchos miles de años atrás, comenzaron a cruzarse. El intercambio dejó a los humanos con variaciones genéticas que han aumentado la capacidad de evitar infecciones. Esta herencia de los neandertales también puede haber hecho que algunas personas sean más propensas a las alergias.

Los descubrimientos realizados en dos estudios independientes, que se detallan en la edición de este jueves de ‘American Journal of Human Genetics’, se suman a la evidencia acerca de un papel importante de las relaciones interespecies en la evolución humana y, específicamente, en la evolución del sistema inmune innato, que sirve como primera línea de defensa del cuerpo contra la infección.

“Hemos encontrado que el entrecruzamiento con los humanos arcaicos -los neandertales y los denisovanos- ha influido en la diversidad genética en los genomas de hoy en día en los tres genes de inmunidad innata que pertenecen a la familia del receptor humano de tipo Toll”, dice Janet Kelso, del Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck, en Leipzig, Alemania.

“Estos y otros genes de inmunidad innata presentan niveles más altos de ascendencia neandertal que el resto de codificación del genoma”, añade Lluís Quintana-Murci, del Instituto Pasteur y el Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS, por sus siglas en inglés) en París, Francia. “Esto pone de relieve la importancia de los acontecimientos de introgresión [el movimiento de genes entre especies] pudo haber jugado en la evolución del sistema de inmunidad innata en los seres humanos”, añade.

Estudios anteriores han demostrado que entre el uno y el seis por ciento de los genomas euroasiáticos modernos se heredó de homínidos antiguos, como el Neanderthal o el Denisovano. Los dos nuevos estudios destacan la importancia funcional de esta herencia en los genes del receptor tipo Toll (TLR), TLR1, TLR6 y TLR10. Estos genes TLR se expresan en la superficie celular, donde se detectan y responden a los componentes de bacterias, hongos y parásitos. Estos receptores inmunes son esenciales para la obtención de respuestas inflamatorias y antimicrobianas y para la activación de una respuesta inmune adaptativa.

Quintana-Murci y sus colegas se dispusieron a explorar la evolución del sistema inmune innato en el tiempo y confiaron en enormes cantidades de datos disponibles de personas de hoy en día desde el Proyecto 1000 Genomas, junto con las secuencias del genoma de homínidos antiguos. El equipo de Quintana-Murci se centró en una lista de 1.500 genes conocidos por desempeñar un papel en el sistema inmune innato.

Después, estos investigadores examinaron los patrones de variación genética y cambio evolutivo en aquellas regiones en relación con el resto del genoma a un nivel de detalle sin precedentes. Por último, se estimó el tiempo de los cambios en la inmunidad innata y la medida en la que se había pasado la variación en los genes desde los neandertales.

Estas investigaciones revelaron pocos cambios durante largos periodos de tiempo para algunos genes de la inmunidad innata, proporcionando evidencia de fuertes restricciones. Otros genes han sufrido barridos selectivos en los que llega una nueva variante y rápidamente incrementa el protagonismo, tal vez por un cambio en el medio ambiente o como consecuencia de una epidemia de enfermedad.

La mayoría de las adaptaciones en los genes que codifican proteínas se produjeron en los últimos entre 6.000 y 13.000 años, ya que las poblaciones humanas cambiaron desde la caza y la recolección a la agricultura, informan los autores del trabajo. Pero, Quintana-Murci dice que la mayor sorpresa “fue encontrar que el grupo TLR1-6-10 es de los genes que presentan la mayor ascendencia neandertal en ambos europeos y asiáticos”.

Kelso y sus colegas llegaron a la misma conclusión, pero no se propusieron estudiar el sistema inmunológico. Su interés era entender la importancia funcional de los genes heredados de los humanos arcaicos de manera más amplia. Ellos seleccionaron genomas humanos actuales para evidenciar amplias regiones con alta similitud con los genomas neandertales y denisovanos y, a continuación, examinaron la prevalencia de aquellas regiones en las personas de todo el mundo. Esos análisis los llevó a los mismos tres genes TLR.

Dos de esas variantes genéticas son más similares a las del genoma neandertal, mientras que la tercera es la más parecida al genoma denisovano, según subraya el equipo de Kelso, que también proporciona evidencia de que estas variantes genéticas ofrecen una ventaja selectiva. Las variantes arcaicas se asocian con un aumento en la actividad de los genes TLR y con mayor reactividad a los patógenos. Aunque esta mayor sensibilidad podría proteger contra la infección, también puede aumentar la susceptibilidad de las personas de hoy en día a las alergias.

“Lo que ha surgido de nuestro estudio, así como de otros trabajos sobre la introgresión, es que el entrecruzamiento con los humanos arcaicos tiene implicaciones funcionales en los humanos modernos y que la consecuencia más evidente ha sido la conformación de nuestra adaptación a nuestro medio ambiente, mejorando la forma en la que resistimos a los patógenos y metabolizamos los nuevos alimentos”, subraya Kelso.

Por sorprendente que pueda parecer, considera que tiene mucho sentido. “Los neandertales, por ejemplo, habían vivido en Europa y Asia Occidental durante alrededor de 200.000 años antes de la llegada de los humanos modernos. Estaban probablemente bien adaptados a los climas locales, los alimentos y los patógenos. Por el mestizaje con estos humanos arcaicos, los humanos modernos ganaron estas adaptaciones ventajosas”, resume. Diario de Avisos


Link 2: Neanderthal genes gave modern humans an immunity boost, allergies
When modern humans met Neanderthals in Europe and the two species began interbreeding many thousands of years ago, the exchange left humans with gene variations that have increased the ability of those who carry them to ward off infection. This inheritance from Neanderthals may have also left some people more prone to allergies.

The discoveries reported in two independent studies in the American Journal of Human Genetics on January 7 add to evidence for an important role for interspecies relations in human evolution and specifically in the evolution of the innate immune system, which serves as the body's first line of defense against infection...


More information: American Journal of Human Genetics, Deschamps et al.: "Genomic Signatures of Selective Pressures and Introgression from Archaic Hominins at Human Innate Immunity Genes" dx.doi.org/10.1016/j.ajhg.2015.11.014
This work was primarily supported by the Institut Pasteur, the Centre Nationale de la Recherche Scientifique (CNRS), and the Agence Nationale de la Recherche.
American Journal of Human Genetics, Dannemann et al.: "Introgression of Neandertal- and Denisovan-like Haplotypes Contributes to Adaptive Variation in Human Toll-like Receptors" dx.doi.org/10.1016/j.ajhg.2015.11.015


Actualización: Audio. ADN neandertal - Ágora Historia  A partir de 1:13:15


El CSIC demuestra la influencia siro-palestina de la Edad de Bronce en el modelo de viticultura de la Península

Europa Press El Instituto de Lenguas y Culturas del Mediterráneo y Oriente Próximo (ILC) del CSIC ha constatado la utilización de técnicas de vid "muy avanzadas" para la sociedad del III y II milenio A.C., que extendieron los fenicios en la Península Ibérica y han perdurado hasta el siglo XX, según informa la institución.

Así, el CSIC ha corroborado la influencia de la zona siro-palestina de la Edad de Bronce en el sistema de viticultura introducido por los fenicios, que supuso una revolución en la economía y el paisaje de la Península Ibérica en el I milenio A.C. e impulsó el cultivo de la vid y el consumo del vino por todo el Mediterráneo.

En este sentido, el doctor José Ángel Zamora, científico titular del ILC que ha estudiado restos vinarios y documentación arqueológica y textual (tablillas de barro) de las comunidades asentadas en las antiguas tierras de Mesopotamia, Egipto y, especialmente, Siria-Palestina, ha afirmado que "pese a que eran culturas de hace más de 3000 años, utilizaban técnicas de viticultura muy avanzadas, tenían un profundo conocimiento de la planta y consiguieron un temprano dominio de su cultivo, que se intensifico y extendió hasta hacerse fundamental en la zona, con el objetivo preferente de elaborar vino". Asimismo, ha señalado que "su producción y consumo se convirtió en un rasgo cultural de gran presencia y arraigo, característico del modo de vida y de la mentalidad del grupo".

Igualmente, el CSIC ha constatado la existencia en una zona siro-palestina en la Edad del Bronce próximo-oriental (III y II milenios A.C.) de una extensión del cultivo de la vid que, al final de este período, dio lugar a modificaciones del paisaje y nuevos desarrollos económicos, que incluían el cultivo especializado y las exportaciones de la producción excedentaria del vino, "siempre como un bien de prestigio muy cotizado". En ese momento (1500-1200 A.C.), el uso y el consumo de vino ya había adquirido "importantes" valores simbólicos y formaba parte fundamental de las creencias y prácticas de la comunidad.

En el yacimiento de la antigua ciudad 'cananea' de Ugarit (próxima a la actual Latakia, en Siria) se hallaron miles de tablillas de barro, correspondientes a la literatura mítica de sus habitantes, a los textos rituales, a la correspondencia de las élites y, principalmente, a los registros legales y a la contabilidad del palacio real, que permitió desarrollar una investigación específica sobre la vid y el vino en Ugarit. Así, con este estudio, el CSIC ha desvelado cómo eran los cananeos de finales del II milenio, las formas de cultivo, las técnicas de producción de vino, la gestión administrativa de la producción y el consumo de la bebida o su valor y usos ideológicos.

Además, Zamora ha señalado que "a partir de los fenicios es cuando la viticultura se dispara en la Península Ibérica. La agricultura se dirige al cultivo de la vid orientado a la elaboración del vino y supone una auténtica transformación en el paisaje, en la economía, en la sociedad y en el general de la cultura de los antiguos habitantes peninsulares".

La exposición 'La vid, el vino y el CSIC', que cerrará sus puertas en el Jardín Botánico de Madrid el próximo 10 de enero, incluye referencias a estas investigaciones sobre la evolución de la viticultura desde el Próximo Oriente Antiguo hasta la actualidad. La muestra, que ha sumado más de 25.000 visitas desde el pasado 15 de octubre, ha contado con la colaboración de 9 bodegas: Terras Gauda, Vega Sicilia, Marqués de Riscal, Grupo Estévez, Freixenet, Abadía da Cova, Borsao, Alto Moncayo y Lustau y la Plataforma Tecnológica del Vino. eldia.es