lunes, 1 de febrero de 2016

Prehistoric Men in Israel Roasted Tortoises 400,000 Years Ago


1/4. Marks on the bony plate of tortoise indicate that hominins living in Qesem Cave had a routine for handling the reptiles, including roasting them in the shell and breaking open the shells with axes. Dr. Ruth Blasco, Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, CENIEH
 
Marks on shells found in Qesem Cave suggest the hominins had established sequences of processing, including cracking open tortoises with stone hammers and cooking them in their shell.

Prehistoric men living in Qesem Cave, Israel nearly half a million years ago ate tortoises, say archaeologists based on shell and bone remains found in the site, which bore clear marks of man-caused damage and burning. It is the oldest-known example of cooked tortoise cuisine.

What ancient humans ate has always been of vast interest, and the answer seems to be largely, whatever they could get their hands on. Chemical analyses of Neanderthal remains from northern European climes indicated dietary rigidity and heavy reliance on meat. Recent evidence indicates that prehistoric men were responsible for the extinction of giant birds and other mega-fauna in Australia; other evidence indicates that the ancients did not cavil at eating micro-mammals.

That said, hunting isn't easy, leading to speculation that images of hairy proto-men gathered around a campfire feasting on mammoths are fantastical, and that Stone Age and earlier people ate mainly vegetable matter. Some evidence – also from Qesem, 400,000 years ago – shows clear evidence of meat-eating.

In fact it turns out that prehistoric hominids, going back a couple of million years, had a taste for tortoise. They're delicious, reportedly, and nutritious, their shells are useful, and they are as easy to catch as a potato. (As the scientists put it, hunting them is a low-risk, low-energy activity.) The discovery that cavemen living in Qesem cooked and ate tortoises some 400,000 to 300,000 years ago should therefore not surprise. [...] Haaretz.com


Actualización: Las tortugas eran un alimento complementario en la dieta humana hace 400.000 años | CENIEH
El CENIEH lidera un estudio publicado en la revista Quaternary Science Reviews sobre el descubrimiento de marcas de procesamiento humano sobre restos de caparazón y huesos de tortuga en el yacimiento israelí de la Cueva de Qesem

A la brasa, hervidas o salteadas, el consumo de tortugas se ha asociado siempre a las exóticas culturas del Lejano Oriente, donde la sopa de tortuga se considera una delicatesen. También se suele vincular a las aventuras de los marineros del siglo XVI y XVII, o incluso a las tribus del Brasil central, como los Kayapó. Sin embargo, su consumo se remonta a cronologías muy antiguas, según evidencia el artículo que se acaba de publicar en la prestigiosa revista Quaternary Science Reviews por un equipo internacional liderado por la Dra. Ruth Blasco, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), que recoge los descubrimientos efectuados en el yacimiento israelí de la Cueva de Qesem, muy cerca de Tel Aviv, según el cual los grupos humanos de hace 400.000 años incorporaron las tortugas como parte complementaria en sus dietas...

Científicos reconocen un error en el estudio que determinaba que gran parte de África tenía ascendencia euroasiática


This rocky area in Mota cave held bones that yielded the first ancient African genome. Kathryn and John Arthur
 
Un error ha forzado a un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge a rectificar un estudio que determinaba que los seres humanos en todo el conjunto de África llevan el ADN heredado de los inmigrantes eurasiáticos.

EUROPA PRESS. Un error ha forzado a un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge a rectificar un estudio que determinaba que los seres humanos en todo el conjunto de África llevan el ADN heredado de los inmigrantes eurasiáticos .

Según ha informado la revista 'Nature', han sido los propios autores que, a través de un comunicado oficial han explicado el error cometido durante su investigación, que fue publicada en papel en octubre de 2015.

El documento sugería que las poblaciones de todo el continente africano albergan ascendencia significativa de los agricultores de Oriente Medio, debido a una migración masiva ocurrida hace 3.000 años. Estos datos se desprenden de un genoma que fue tomado del cráneo de un hombre enterrado boca abajo hace 4.500 años en una cueva llamada Mota, en la actual Etiopía.

Precisamente, eran las tierras altas etíopes cercanas a la cueva las que, según el trabajo, llegaron a los más altos niveles de ascendencia euroasiática.

Ahora, una de las autoras del trabajo Andrea Manica, dice que el equipo cometió un error en su conclusión de que el reflujo alcanzó África occidental y central. "El movimiento hace 3.000 años, más o menos, se limitó a África oriental", ha apuntado.

Manica ha explicado que se produjo el error, cuando su equipo comparó variantes genéticas en el hombre de Etiopía antigua con los del genoma de referencia humano. La incompatibilidad entre los dos paquetes de software utilizados causó que algunas variantes de las que el hombre etíope compartió con los europeos se eliminaran del análisis.

Esto hizo que el hombre hallado en Mota pareciera estar menos relacionado con las poblaciones europeas modernas de lo que era y, a su vez, hizo poblaciones africanas contemporáneas parecieran más estrechamente relacionadas con los europeos.

Los investigadores tenían una secuencia de comandos que se podría armonizar los dos paquetes de software usados en el trabajo, pero alguien se olvidó de ejecutarlo, según ha señalado la investigadora.

Fue Ponto Skoglund, genetista de la Escuela de Medicina de Harvard quien, sorprendido por la afirmació, inició una nueva comparación entre las dos poblaciones y no encontró ninguna evidencia de esa conclusión. Tras informar de sus resultados al equipo de Manica, se descubrió el error de procesamiento.

"Casi todos estamos de acuerdo en que había un poco de flujo de genes de una migración en el este de África. Pero no llegó a África occidental y central, por lo menos no de una manera detectable", ha señalado Skoglund.

El error también socava la conclusión original del documento de que muchos africanos llevan ADN neandertal (heredado de euroasiáticos cuyos antepasados habían cruzado con el grupo). lavanguardia.com


Link 2: Error found in study of first ancient African genome : Nature News & Comment
Finding that much of Africa has Eurasian ancestry was mistaken.

An error has forced researchers to go back on their claim that humans across the whole of Africa carry DNA inherited from Eurasian immigrants.

This week the authors issued a note explaining the mistake in their October 2015 Science paper on the genome of a 4,500-year-old man from Ethiopia1 — the first complete ancient human genome from Africa. The man was named after Mota Cave, where his remains were found.

Although the first humans left Africa some 100,000 years ago, a study published in 2013 found that some came back again around 3,000 years ago; this reverse migration has left its trace in African genomes...