viernes, 5 de febrero de 2016

La cerámica en la Historia: del Neolítico a los Íberos en la Península Ibérica


 
Exposición del 27 de enero al 29 de febrero de 2016
Biblioteca Central UNED, Madrid


El propósito de esta exposición es ofrecer una visión general sobre las producciones cerámicas, su evolución y desarrollo en algunas culturas de la Península Ibérica, a través de una interpretación personal, partiendo de unos estudios arqueométricos y artísticos de los objetos cerámicos hallados en diferentes yacimientos arqueológicos.

El descubrimiento o invención de la cerámica representó un avance tecnológico de incalculable transcendencia en la vida de los hombres. Sus aplicaciones prácticas permitieron: cocinar los alimentos, almacenarlos y transportarlos, incluso sirvieron de recipientes funerarios. También fueron objetos de adorno, de carácter votivo y religioso, así como de intercambio comercial. Más información

Vídeo: La cerámica en la Historia: del Neolítico a los Íberos en la Península Ibérica
Ver en PaleoVídeos > L.R.1.11 nº 15.


Actualización: Vídeo. Presentación: La cerámica en la Historia: del Neolítico a los Íberos en la Península Ibérica
Ver en PaleoVídeos > L.R.1.11 nº 20.

Tras la huella de los primeros artistas - UNED




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05/02/2016. El conocido como arte paleolítico nace en un periodo en el que los seres humanos modernos parecen haberse extendido por la totalidad del planeta.

Por aquel entonces nuestros antepasados se organizaban en torno a grupos tribales y vivían de la caza y de la recolección. En estas actividades parecen inspirarse las primeras creaciones plásticas que han llegado hasta nuestros días. Las paredes de las cavernas se convirtieron en uno de los principales soportes utilizados, dando lugar al conocido como arte parietal. El conocido como arte mobiliar o mueble sería el realizado en piezas de hueso, piedra, madera, conchas y otros materiales susceptibles de ser transportados por estos pueblos. El sentido y el significado de estas manifestaciones plásticas, no obstante, continúan siendo un misterio para nosotros.

Desde el punto de vista antropológico, aquel arte, aparte de tener una estética que es indudable y una notable expresividad plástica, posiblemente fuera un lenguaje que compartía la tribu, el grupo humano.

Serie: Prehistoria y Arqueología
Alberto Mingo Álvarez profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología, UNED
Pedro Saura Ramos catedrático Departamento de Dibujo Facultad de Bellas Artes, UCM
Federico Bernaldo de Quirós Guidotti catedrático de Prehistoria, Universidad de León
José Manuel Maíllo Fernández profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología, UNED

¿Por qué los seres humanos necesitamos menos sueño que cualquier otro primate?


Dormir en los árboles tiene sus problemas. Thinkstock

... La mayoría de nosotros duerme entre seis y nueve horas por noche, lo que significa que pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Puede parecer mucho tiempo, pero somos los que menos dormimos entre todos los primates, el grupo que incluye a monos, simios y nosotros.

Así lo afirma un nuevo análisis que examina el impacto que ha tenido el sueño sobre nuestra evolución.

La nueva investigación sugiere que los seres humanos han evolucionado para dormir menos, pero también más profundamente, y puede ayudar a explicar nuestro éxito como especie.

Hace tres millones de años, nuestros antepasados Australopithecines todavía tenían cuerpos parecidos a los de los monos y probablemente dormían en los árboles, como los chimpancés modernos.
Pero hace dos millones de años, los homínidos se habían vuelto totalmente erectos. El homo erectus se pasaba su vida en el suelo, y pudo haber sido el primer homínido en hacer camas allí.

Dormir en el suelo debe haberle regalado un sueño de mayor calidad, más reparador. No tenía que preocuparse por caer de los árboles y aunque el riesgo de ser víctima de los depredadores era mayor en el suelo, tenían formas de protegerse a sí mismos.

A mejor sueño, mejor aprendizaje

También hay evidencia de que alrededor del mismo período en que los homínidos descendieron de los árboles se hicieron más inteligentes y adquirieron mejores armas.

El tamaño de sus grupos también aumentó alrededor de ese tiempo, con la ayuda de mejores habilidades de comunicación.

Según David Samson y Charles Nunn, de la Universidad de Duke en Carolina del Norte, Estados Unidos, todas esas transformaciones se pueden vincular al cambio en la forma en que nuestros antepasados dormían.

En un nuevo estudio publicado en la revista Antropología Evolutiva, explican que el paso de los árboles al suelo permitió a nuestros antepasados dormir más profundamente, "lo que a su vez podría haber afectado la cognición", señala Samson. [...] BBC Mundo


Link 2: Why humans need less sleep than any other primate - BBC - Earth
Most of us feel like we need more sleep, but as a species we have actually evolved to sleep less than our ape and monkey relatives. Could that be the key to our success? ...