martes, 16 de febrero de 2016

Altamira aumentará el número de visitantes



El Patronado acuerda en su reunión de Santillana "verificar científicamente" cuántas personas podrían sumarse a las actuales, cinco cada viernes
También apuesta por buscar un sorteo complementario al que ya existe, y que podría realizarse vía internet


Guillermo Balbona. Es posible aumentar las visitas a la Cueva de Altamira, ¿pero hasta dónde puede aumentarse el número? Esta es la principal conclusión que arroja la reunión mantenida esta mañana por el Patronato de Altamira. Este organismo, en el que están representadas todas las instituciones implicadas en la gestión de la cueva, se ha reunido en el Museo de Santillana del Mar donde como estaba previsto, además de aprobar las cuentas se ha nombrado a Miguel Ángel Ballester nuevo coordinador de la Comisión de Seguimiento. "Después de los cargos que he tenido durante mi trayectoria vinculada al patrimonio europeo, esta es la mayor responsabilidad que he tenido, porque la cueva no es una cueva más y Altamira no es un bien patrimonial más sino que es un símbolo universal", ha confesado Ballester, que estará desde ahora al frente de la Comisión encargada de velar por ese posible incremento.

Si en la última reunión del patronato (celebrada en Santander en marzo de 2015) se apostó por las visitas controladas y abrir la puerta a una futura ampliación, ahora la Comisión se encargará de evaluar hasta dónde se pueden ampliar las visitas para garantizar, dentro del Plan de Conservación Preventiva de la cueva de Altamira, el perfecto estado de las pinturas ya que, hasta ahora, la incidencia de la presencia humana en la cavidad resulta "imperceptible". Así lo explicaba esta mañana el secretario de Estado de Cultura en funciones, José María Lassalle: "Se puede ampliar el número de visitantes, pero antes hay que verificar científicamente el número idóneo o adecuado para aumentar dichas visitas".

En segundo lugar, la reunión del Patronato ha planteado la opción de modificar los accesos a la cueva, para que la posibilidad de entrar no solo sea a través del sorteo que cada viernes realiza el Museo en su sede desde hace ya dos años. La propuesta pasa por crear "un sorteo complementario y telemático" que maneje "con otros plazos y características", ha dicho Lassale. En esta línea ha coincidido el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla. Ambos han apostado por dejar la puerta abierta para buscar "nuevas formas de sorteo de modo complementario a lo que ya existe". Esta propuesta surge tras las polémicas declaraciones del consejero de Industria, Innovación y Turismo, Francisco Martín, en las que planteaba la posiblidad de "subastar las entradas" al ser la cueva un eje estratégico para el turismo. En ningún momento se han referido a esta medida sino a la encaminada a generar un tráfico de visitantes global, "de forma que un japonés interesado en venir a las cuevas tenga la posiblidad de hacerlo".

En ese sentido surge una tercera idea planteada en la reunión del Patronato, que ha puesto sobre la mesa la necesidad de generar un plan para conciliar las visitas excepcionales. Como ejemplo, la hipotética visita de Obama, o de un alto mandatario que no podría entrar a verlas si no fuera por la vía actual, es decir, un sorteo los viernes. Por ello, se ha propuesto "buscar una fórmula" para que se pueda conciliar visitas excepcionales a la cueva con el derecho de todos los ciudadanos de acceder a ellas dentro del marco científico de conservación. eldiariomontanes.es / Link 2 / Link 3


Actualización: Revilla, "seguro" de que las visitas a Altamira aumentarán de forma "significativa" en "poco tiempo"
El presidente de Cantabria, Miguel Angel Revilla, ha afirmado este jueves que tiene la "seguridad" de que "en poco tiempo", el número de visitas a Altamira -restringidas ahora a cinco a la semana- aumentará "de forma no grande pero sí significativa"...


Actualización: Expertos aseguran que las visitas no dañan las pinturas de Altamira . El Correo
El equipo liderado por Gaël de Guichen organizó el actual régimen de accesos a la cueva más famosa de España...


Gráfico

ActualizaciónLos restauradores rechazan "demonizar" a los visitantes por el deterioro de Altamira - La Nueva España
Concha Cirujano subraya "la absoluta independencia" con la que trabajan los técnicos en la cueva respecto del poder político

"No se puede demonizar una visita de seis personas una vez a la semana en la cueva de Altamira. ¿Ahora los culpables del deterioro son los que van a verlo? Cada cosa debe de estar en su justa medida". De esta forma defendió ayer Concha Cirujano, restauradora del Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE), las visitas controladas al gran salón de las pinturas rupestres del norte de España. La experta intervino en las Jornadas de Restauración y Conservación que organiza la Escuela Superior de Arte de Asturias y que concluirán hoy. En su ponencia, explicó el trabajo realizado para dar a luz el plan de conservación preventiva en la cueva cántabra, un plan que, según afirmó, "se está poniendo ahora en marcha, no sin dificultades".

Una de las conclusiones de la restauradora, que participó en la redacción de este plan, es que "pese a todo lo que han hecho los hombres, la cueva ha llegado hasta nosotros". Eso sí, con un deterioro que está motivado, fundamentalmente, por las condiciones naturales de la cueva. El agua es el gran enemigo con el que tienen que lidiar los bisontes y demás fauna prehistórica. Y es que, al filtrarse por el techo, genera el arrastre y pérdida de pigmentos. Por eso, los investigadores descartaron algunas soluciones propuestas a priori, como instalar una puerta para hacer más estanco el espacio de la cueva...


Actualización: 'Más allá de las visitas, Altamira necesita un control de las pinturas' - Escenarios - El Periódico de Aragón
La arqueóloga y restauradora del Instituto de Patrimonio Cultural, Concha Cirujano, intervino ayer en el marco de las XII Jornadas Técnicas de Conservación de Patrimonio, organizadas por la Escuela Superior de Diseño de Aragón (ESDA). La ponencia de Cirujano, con el título de Diseño de un plan de conservación preventiva para la Cueva de Altamira. Procedimientos de seguimiento y control, versó sobre el trabajo que realizó durante 24 meses en la cueva de Altamira junto a casi 70 profesionales más de la conservación. En este plan participaron instituciones diversas como el Ministerio de Educación y Cultura, las Universidades de Cantabria y País Vasco o el CSIC.

La arqueóloga explicó para los alumnos e interesados presentes en la ponencia, cómo ha sido la evolución de estas cuevas desde 1875 hasta la actualidad. "La cueva ha sufrido cambios antrópicos muy importantes", dijo Cirujano, en parte porque hasta 1977 las visitas fueron "masivas y sin control" ya que "no se tenía idea del impacto" que podían causar a esta cueva que, desde 1985, está incluida en la Lista del Patrimonio Mundial. Tras el cierre en 1977 se encargó un estudio a la Universidad de Cantabria que estableció un sistema de visitas "limitado y controlado" y que ha servido de pauta durante el estudio en el que participó Cirujano. Tras varios estudios, aperturas y cierres, en 2015 la cueva vuelve a recibir visitas controladas.

El estudio en el que trabajó Cirujano entre 2012 y 2014, tenía como objetivo determinar el impacto de la presencia humana en la conservación de las pinturas. Para ello se crearon seis equipos que estudiaron las condiciones climáticas de la cueva, la policromía, el valor social de la cueva y establecieron las condiciones de accesibilidad, entre otras cosas. Revisaron toda la documentación existente teniendo en cuenta que investigan "para conservar, no para innovar", por lo tanto el principal objetivo era "trabajar para conservar la cueva sin entorpecerla", explicó Cirujano. Se definieron zonas de control como referencia para la evaluación continua del estado de conservación. Parte del trabajo se centró en la conservación de soporte y policromía. "No todas las pinturas se conservan igual, nosotros no tomamos muestras, solo observamos y recogimos datos" y desarrollaron un sistema que permitía ver la evaluación de la policromía. "El proceso de pérdida de la policromía existe, y hay que poner un control de ello, independientemente de las visitas", explicó Cirujano.

Localizados y conservados cinco yacimientos arqueológicos en la Autovía del Olivar en Jaén



La Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía ha localizado y conservado cinco yacimientos arqueológicos de especial interés a lo largo de la traza de la A-316, la Autovía del Olivar, en la provincia de Jaén, desde Úbeda a la capital.

Estas actuaciones arqueológicas, que se tienen en cuenta desde el momento de planificación de la infraestructura previo a las obras, han supuesto una inversión aproximada de dos millones de euros para la identificación, tratamiento y conservación de unos restos que han permitido documentar asentamientos humanos desde la época prehistórica hasta nuestros días...

... De la época prehistórica, sobresale el yacimiento de la Venta del Rapa, en las proximidades de Mancha Real, que ha permitido la documentación y protección de un asentamiento calcolítico, un pequeño poblado de forma circular junto a la autovía rodeado por un foso y otras construcciones subterráneas en los alrededores como almacenes, talleres o tumbas.

Venta del Rapa. Cabaña circular de doble surco.

De esta misma época se han datado restos arqueológicos en la zona de Puente del Obispo, en el Cerro de los Vientos, lo que permite conocer los inicios de la sedentarización que ocupó el valle del Guadalquivir a lo largo del tercer milenio antes de Cristo.

Precisamente ésta es la zona donde han concurrido la mayor diversidad de restos arqueológicos, como una necrópolis ibérica, construcciones romanas, restos de la época visigoda y una alquería islámica del siglo XI, que posteriormente se desarrolló como un cortijo castellano durante el periodo medieval... ideal.es / Link 2 

Miguel Arenas: "Los paleolíticos dieron mucho a nuestra genética"

El investigador gallego explicó en Mieres el proceso de la evolución humana aplicando simulaciones de computadoras

¿De dónde venimos? ¿Cómo se hicieron las colonizaciones? Estas fueron algunas de las respuestas que ofreció ayer el investigador gallego Miguel Arenas, del Instituto de Patología Molecular e Inmunología de Oporto, que fue invitado por la Unidad Mixta de Investigación en Biodiversidad (UMIB) de Mieres para hablar sobre el proceso de la evolución humana aplicando simulaciones computacionales.

"El trabajo es ver cómo se colonizaron las regiones, comparamos en el ordenador datos genéticos simulados con otros reales y vemos las coincidencias", explicaba ayer. De este modo, Arenas puede explicar, por ejemplo, cómo se colonizó la península ibérica. "Hubo una primera colonización por humanos arcaicos hace 50 o 60.000 años, pero no tuvieron prácticamente mezcla con poblaciones posteriores; la primera gran colonización sería la paleolítica, hace unos 40.000 años, que comenzó desde lo que hoy es Israel y Turquía por el resto de Europa", apunta, señalando que, "después vendría la última glaciación, entre 25.000 y 14.000 años atrás, donde todo el norte de Europa era hielo y hubo una emigración hacia el sur del continente, especialmente hacia la península, y es por eso que aquí hay tantos restos de fósiles mientras que no ocurre lo mismo en otras zonas del sur". En su opinión, la península ibérica, "debía de ser muy favorable para las condiciones de vida en el paleolítico". La siguiente expansión, según el investigador, se dio hace 10.000 años, pero ya con los neolíticos. "En nuestros trabajos hemos encontrado que sí hubo mucha mezcla entre paleolíticos y neolíticos, se puede decir que los primeros contribuyeron mucho a nuestra genética".

El trabajo desarrollado por Miguel Arenas aborda la colonización de Eurasia, con los movimientos migratorios de larga distancia, así como el estudio de los gradientes de diversidad genéticos, es decir, la distancia genética entre unos individuos y otros, tanto en Europa como en el continente americano. "Había un estudio en los años 80 que presentaba un gradiente con una orientación del noroeste de Europa (Reino Unido) al sureste (Israel), señalaba que los humanos de Israel eran genéticamente más diferentes que los de Reino Unido, y lo explicaban porque había mucha distancia entre ambos lugares, lo que se llama aislamiento por distancia, pero en nuestros estudios sale también que influenció la última glaciación". La Nueva España

Presentan la reproducción de una vasija de 7.000 años hallada en Monte Pindo




EFE. La asociación Monte Pindo Parque Natural ha anunciado hoy la presentación de la reproducción de una vasija hallada en este enclave natural coruñés y que tiene una antigüedad superior a los siete mil años.

El profesor Xoán Ramón Vidal Romaní y un equipo de ceramistas lucenses han materializado esta copia de una vasija campaniforme neolítica, datada por termoluminiscencia y cuyos restos aparecieron durante una excursión realizada hace ocho años en una cueva del Monte Pindo, en Carnota (A Coruña), explica la asociación en un comunicado.

La pieza, depositada en el Museo Arqueológico de A Coruña, es uno de los restos arqueológicos más antiguos descubiertos en el Monte Pindo hasta el momento y confirmaría la presencia humana en las grutas del Olimpo Celta al menos desde el Neolítico, añaden las mismas fuentes.

La reproducción del aspecto que pudo tener originalmente la vasija ha sido desarrollada a partir de las proyecciones de Vidal Romaní y del ceramista Manuel Miranda, y ha recibido muchas muestras de interés a través de las redes sociales. ABC.es / Link 2

 

Los misteriosos 'hobbits' de la isla de Flores no eran humanos



Los diminutos homínidos que habitaron hace miles de años en la isla de Flores, en Indonesia, no pertenecían a nuestra especie, Homo Sapiens, sino que presentaban más similitudes con el Homo erectus.

Los investigadores franceses Antoine Balzeau, del Musee de l'Homme, y Philippe Charlier, de la Universidad de Verasalles-San Quintín, llevaron a cabo un estudio por microtomografía del cráneo del especimen mejor conservado de la especie Homo floresiensis, denominado LB13.

Sus hallazgos, publicados ahora en The Journal of Human Evolution, muestran que este cráneo no tiene signos de ninguna patología conocida del Homo sapiens. Sus características permiten excluir este fósil de nuestra especie y mostrar más similitudes con el Homo erectus.

Estos homínidos conocidos popularmente como hobbits tenían una estatura de aproximadamente un metro, con un cerebro del tamaño de un chimpancé. Cazaban, fabricaban herramientas, utilizaban el fuego y vivía en una isla que nunca estuvo conectada con el continente.

En el debate entablado hasta ahora, algunos investigadores creen que esta especie es el resultado de la adaptación a un entorno aislado, como antepasados del Homo erectus o Australopithecus. Para otros, se trataría de un Homo sapiens enfermo, no proporcionado, microcefálico, o que sufría síndrome de Down, entre una larga lista de propuestas.

Sin embargo, datos clarificadores se mantenían el cráneo de LB1, el ejemplar más completo, que se utiliza para definir la especie Homo floresiensis. El estudio realizado por Antoine Balzeau y Philippe Charlier se centró en los datos de microtomografía de alta resolución, único sistema capaz de observar e interpretar las características anatómicas de pequeñas dimensiones.

El análisis de estos datos ha resuelto una serie de problemas relativos a la condición del cráneo y llevado a cabo el primer estudio de su estructura. Desde un punto de vista médico, LB1 tiene numerosos caracteres internos que caen dentro de la variación normal de los homínidos, como la falta de neumatización frontal. Sin embargo, sufrió de hiperostosis frontal interna. La estructura y la forma del cráneo muestran similitudes claras a Homo erectus. De hecho, la distribución del espesor de hueso, la estructura interna y la configuración de las estructuras craneales son primitivas entre los homínidos, al menos cuando Homo erectus se compara con Neandertal y Sapiens.

Se puede concluir que no hay apoyo para un parentesco entre LB1 y Homo sapiens ya que su cráneo no tiene ninguna patología conocida en el Homo sapiens y no tiene los caracteres derivados que definen a nuestra especie. Sin embargo, los datos de grosor del hueso no permiten aclarar la definición de la especie Homo floresiensis. Si la morfología del cráneo puede excluir que este fósil es un Homo sapiens, no se aprecian detalles en la forma de su cerebro para proponer hipótesis sobre las especies fósiles de las cuales este pequeño homínido ha heredado sus características. europapress.es/
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Link 3: Homo floresiensis, l'intérieur de son crâne montre sa parenté avec Homo erectus - Hominidés
Link 4: Mystery 'hobbits' not humans like us, study finds - Telegraph