martes, 17 de mayo de 2016

North sea reveals 7,000 year old human footprints through ancient forest


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The ebb and flow of the North Sea has revealed a waterlogged archaeological secret of Britain's past - traces of hunter gatherers stalking animals through a long-lost woodland.

An ancient forest, which dates back more than 7,000 years and has lain buried beneath the sand for millennia, is slowly being uncovered by the ocean.

Tree stumps and felled logs, which have been preserved by peat and sand, are now clearly visible along a 650 feet (200 metres) stretch of coastline at Low Hauxley near Amble, Northumberland.

Studies of the ancient forest, which existed at a time when the sea level was much lower and Britain had only recently separated from what is now mainland Denmark, have revealed it would have consisted of oak, hazel and alder trees.

The forest first began to form around 5,300 BC but by 5,000 BC the encroaching ocean had covered it up and buried it under sand. Now the sea levels are rising again, the remnants of the forest are becoming visible and being studied by archaeologists. [...] Daily Mail Online


Actualización: Vídeo: 8000 Year Old Forest at Low Hauxley - Paul Appleby
Ver en PaleoVídeos > L.R.2.10 nº 19.


Actualización: Huellas de pisadas de hace 7.000 años descubiertas en un antiguo bosque de la Atlántida británica
A lo largo de una franja de unos 200 metros de longitud de la línea de costa de Low Hauxley, cerca de Amble (Northumberland), han quedado al descubierto antiguas huellas de pisadas así como troncos y tocones de árboles prehistóricos. Esta región se encuentra en la antigua ubicación de Doggerland, la Atlántida británica...

Cultura ibérica influenciou Europa há 5000 anos


Lugares onde foram encontrados vasos campaniformes

As inovações e a cultura campaniforme marcaram o velho continente, diz o geneticista Pedro Soares, do Centro de Biologia Molecular e Ambiental (CBMA).

As inovações e a cultura ibéricas, sobretudo lusitanas, marcaram a Europa há quatro e cinco milénios. Pedro Soares, investigador do CBMA da UMinho, quer confirmar esta teoria nos próximos três anos – coordena um projeto que inicia este mês e deve envolver parcerias com arqueólogos, antropólogos, linguistas e geneticistas de Huddersfield (Inglaterra), Pavia (Itália), Santiago de Compostela (Espanha), Porto e Algarve.

“No final da Pré-História surgiu na Estremadura portuguesa a cultura campaniforme, associada a recipientes com a forma de sino, novos objetos, técnicas avançadas e comércio à distância. Este povo teve supostamente uma onda de migração para o resto da Europa, influenciando-a significativamente no seu desenvolvimento económico, social e cultural”, diz Pedro Soares. “Estaríamos na altura a exportar inovações para a atual Alemanha, o que hoje sucede provavelmente ao contrário”, exemplifica. O estudo poderá assim demonstrar que não foi apenas nos Descobrimentos que os ibéricos influenciaram o mundo “conhecido”.

O projeto de investigação de Pedro Soares é financiado pela Fundação para a Ciência e a Tecnologia (
FCT) e intitulase “Origens da cultura campaniforme: testando a hipotética expansão Neolítica a partir da Península Ibérica usando genomas mitocondriais atuais e antigos”. [...] Jornal Online UMINHO

Hallan un punzón de 4.000 años de antigüedad en el interior de una cueva de Cabrales (Asturias)


Punzón. La pieza hallada es de cobre, tiene un color verdoso y se estima que pueda datar de principios de la Edad de Bronce/ P. ARIAS

Tres vecinos encontraron esta pieza de cobre, que está siendo analizada, en la que se conoce como La Jerra el Teyeru, en Arangas

La comarca del Oriente de Asturias es una fuente casi inagotable de yacimientos prehistóricos. Hay numerosas cuevas en las que hubo ocupación humana, entre las que destacan las de Tito Bustillo, El Pindal, el Buxu o Coímbre por el arte rupestre que decora sus paredes. Pero estas no son las únicas, ni mucho menos. De hecho aún existen cuevas en la comarca casi desconocidas y que pueden aportar información sobre la población que las ocupó hace miles de años.

Dentro de este último grupo está una cavidad situada en el entorno de la localidad cabraliega de Arangas donde ha aparecido «un objeto metálico» de 4.000 años de antigüedad. Concretamente de cobre, de tono verdoso y que se asemeja mucho a un punzón. Pablo Arias, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Cantabria, estuvo durante las pasadas jornadas visitando esta cueva apenas conocida. Tan poco se sabe de ella que prácticamente solo se puede apuntar el nombre con el que ha sido bautizada, La Jerra el Teyeru.

«Se trata de una cueva que no era conocida. La encontraron tres vecinos, Francisco José Gutiérrez Díaz, Basilio Fernández Gutiérrez y Álvaro Saiz Calvo. Está en un monte muy cerrado por la vegetación y no es fácil dar con ella», explica este catedrático. En su interior, pero en la misma superficie, es donde ha aparecido este objeto metálico que va a ser analizado en más detalle para determinar su importancia arqueológica. [...] elcomercio.es


Actualización: Una aventura que terminó en hallazgo
  • Francisco Gutiérrez 'Kiko', vecino de Arangas, animó a dos amigos a acompañarle a inspeccionar un lugar de juegos de su infancia
  • Uno de los tres descubridores de la Jerra el Teyeru, en Cabrales, desvela cómo se llegó a la cavidad
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Actualización: El Museo Arqueológico se hará cargo de la pieza hallada en una cueva de Cabrales
La Consejería de Cultura avanza que el centro ovetense custodiará el punzón de 4.000 años encontrado en la Jerra del Teyeru

El Museo Arqueológico de Asturias se hará cargo del punzón hallado en la cueva conocida como la Jerra el Teyeru, localizada en el pueblo cabraliego de Arangas. El catedrático de la Universidad de Cantabria Pablo Arias, uno de los expertos que pudo analizar la pieza de primera mano, ya adelantaba al desvelar la noticia que la intención de los tres jóvenes descubridores era la de que pasase a formar parte de la colección de este espacio museístico...


Actualización: El Museo Arqueológico mostrará el punzón encontrado en Arangas

El punzón de Arangas se encuentra ya en el Museo Arqueológico. / Mario Rojas.

Lo hará una vez «se replantee el área expositiva dedicada al Neolítico», indica Ignacio Alonso, director de este espacio

Tiene una longitud de 113 milímetros y está elaborado en un 99% en cobre y un 1% de arsénico. Se trata del punzón de Arangas, una pieza de 4.000 años de antigüedad que descansa ya en el Museo Arqueológico de Asturias. Su director, Ignacio Alonso destaca su gran estado de conservación. En cuanto a para qué era utilizada esta pieza, apunta a que se usaría para «hacer pequeñas perforaciones en pieles o tejidos».

La pieza tiene una gran relevancia. Tanta como para que sea mostrada al público por el museo. Al menos esa es la intención de su director. «En cuanto se replantee el área expositiva dedicada al Neolítico se contará con el punzón», indicaba hace unos días Ignacio Alonso.

Si esta pieza perteneciente a la Edad de Bronce es singular también lo es la forma en la que fue hallada. Su descubrimiento hay que atribuírselo a tres vecinos del concejo. Se trata de Francisco José Gutiérrez Díaz 'Kiko', Basilio Fernández y Álvaro Saiz Calvo. Ellos lo encontraron cuando fueron a explorar una cueva situada en un entorno en el que 'Kiko' jugaba de niño. Allí, en una cavidad a la que se la denomina la Jerra del Teyeru, encontraron hace casi dos años esta pieza.

Lo pusieron en conocimiento de amigos vinculados a la arqueología y finalmente el hallazgo llegó a oídos de Pablo Arias, profesor de Prehistoria en la Universidad de Cantabria, y un investigador que ya había participado en varias excavaciones en el Oriente asturiano. Fue esta primavera cuando Arias se desplazó hasta Arangas para conocer el punzón y la cueva donde fue encontrado.

Tras constatar que la pieza era relevante procedió a analizarla para después entregarla al Arqueológico, tal y como era voluntad de los tres cabraliegos que la encontraron. El equipo de Arias prosigue ahora el estudio de la pieza para tratar de determinar de qué mina se extrajo el metal que se utilizó para darle forma.