jueves, 26 de mayo de 2016

High altitude archaeology: prehistoric paintings revealed


View of the paintings from the interior of the rock shelter with the rock art colours enhanced with DStretch (Photo: Loïc Damelet, CNRS/Centre Camille Jullian; enhancement: C. Defrasne)
 
Archaeologists at the University of York have undertaken pioneering scans of the highest prehistoric paintings of animals in Europe.

Studying the rock paintings of Abri Faravel, a rock shelter in the Southern French Alps 2,133m above sea level, archaeologists used car batteries to power laser and white-light scanners in a logistically complex operation.

Producing virtual models of the archaeological landscape, researchers have now published the scans in Internet Archaeology – an online, open-access journal.

Abri Faravel was discovered fortuitously in 2010. The rock shelter has seen phases of human activity from the Mesolithic to the medieval period, with its prehistoric rock paintings known to be the highest painted representations of animals (quadrupeds) in Europe.

The study of Abri Faravel and its paintings is part of a wider collaborative project between the University of York and the Centre Camille Jullian, Aix-en-Provence, France. Undertaking research in the Parc National des Écrins, the long-running study investigates the development of human activity over the last 8,000 years at high altitude in the Southern Alps. [...] The University of York / Link 2 


Actualización: Analizan las pinturas de Abri Faravel, las más enigmáticas de Europa halladas en los Alpes
El Parque Nacional de Écrins comprende más de 100 cumbres situadas a más de 3.000 metros de altitud, así como unos 40 glaciares en los Alpes suroccidentales franceses. Allí, en 2010 se descubrieron las pinturas rupestres de animales situadas a mayor altitud de toda Europa.

El yacimiento de Abri Faravel es, según los investigadores, el más enigmático de todos los existentes en los Alpes, situado a una altitud de 2.133 metros. Se trata de una cornisa rocosa que muestra evidencias de diversas fases de ocupación humana, desde el Mesolítico hasta la época medieval. En el se han hallado herramientas de sílex mesolíticas y neolíticas, cerámica de la Edad del Hierro, una fíbula romana y objetos metálicos medievales.

Sin embargo, lo más interesante y que da valor a este yacimiento, son las pinturas rupestres prehistóricas, las representaciones de cuadrúpedos situadas a mayor altitud de todo el continente. Algo realmente inesperado para los arqueólogos, dados los escasos refugios naturales que ofrece la zona. Lo que revelan estas pinturas, según los investigadores, es esencial para comprender como era la vida y la actividad humana en uno de los entornos más díficiles del mundo...

Las mujeres de hace 5 000 años emigraban lejos en busca de pareja


En aquella época emigraban grandes grupos desde la estepa póntica hasta el sur de Alemania y Suiza. Foto: PLOS ONE

Agencia DPA. Muchas mujeres que habitaban en el sur de Alemania hace unos 5 000 años se establecieron con sus parejas lejos de su lugar de origen, concluyen investigadores suecos tras analizar huesos y dientes de varias excavaciones en el estado de Baviera.

Los científicos estudiaron también restos humanos de dos grandes y antiguos cementerios cerca de Lauda-Königshofen (en Baden-Württemberg) y Bergrheinfeld (en Baviera) y descubrieron que en torno al 42% de los enterrados allí no procedían originalmente del lugar, aseguran en la publicación especializada PLOS ONE.

Los científicos dirigidos por Karl-Göran Sjögren de la Universidad de Gotemburgo en Suecia concluyen que en aquella época podría haber existido un sistema relativamente estable de exogamia, siendo habitual emparejarse fuera del grupo social propio.

Por eso, se cree que las mujeres habrían emigrado largos recorridos para establecerse en los asentamientos de sus parejas. Los investigadores hablan de un complejo sistema de intercambio social y de diversificación económica en la Europa del Neolítico tardío.

"Nuestros resultados señalan que los grupos de cultura de cerámica cordada eran muy móviles, especialmente las mujeres". Esa cultura existió en Europa en torno a los años 2 800 a 2 200 antes de Cristo.

Sin embargo no está claro qué distancias exactamente recorrían las mujeres, señaló Sjögren a DPA. Es igual de probable que fueran distancias cortas para ir de pueblo en pueblo como trayectos más largos a través del sur de Alemania, desde Franconia a la Baja Baviera más al sur.

"Tenemos que investigarlo más en profundidad", añadió Sjögren. A partir de los análisis óseos los científicos pudieron inferir las costumbres de alimentación del hombre de aquella época y hacerse una idea de quién era oriundo del asentamiento y quién había llegado allí más tarde. En épocas anteriores, el hombres se alimentaba de animales y plantas pero muchos asentamientos tenían una cultura más centrada en la agricultura y la industria lechera que otros.

Johannes Krause, del instituto Max-Planck-Institut de Historia de la Humanidad en Jena, considera concluyente la investigación de sus colegas suecos. Ya se conocían grandes movimientos migratorios en tiempos de la cerámica de cuerdas, señaló el experto, que no participó en el estudio. En aquella época emigraban grandes grupos desde la estepa póntica hasta el sur de Alemania y Suiza. Un estudio anterior ya había destacado la migración de una joven mujer desde la Selva Negra a Dinamarca en la Edad de Bronce.

Desde su pueblo natal caminó en torno a 800 kilómetros hasta la península de Jutlandia, en la actual Dinamarca, en torno al año 1 370 antes de Cristo. Después volvió a su ciudad y de nuevo viajó a Jutlandia. Científicos daneses creen que la joven fue emparejada con un hombre de allí para mejorar las relaciones comerciales entre las familias. El Comercio


Link 2: Women in southern Germany Corded Ware culture may have been highly mobile
Women in Corded Ware Culture may have been highly mobile and may have married outside their social group, according to a study published May 25, 2016 in the open-access journal PLOS ONE by Karl-Göran Sjögren from Göteborg University, Sweden, and colleagues...