jueves, 22 de septiembre de 2016

INAH estudia cueva de 10 mil años de antigüedad en BCS


Foto: INAH
  • Se trata de un sitio del periodo del Holoceno Temprano que se localiza en la bahía de La Paz, uno de los más antiguos con presencia humana en la región de Los Cabos 
  • En el interior se hallaron depósitos de conchas, algunas con rastros de haber sido consumidas por el hombre, otras transformadas en ornamentos y herramientas
En la bahía de La Paz, justo frente a la Isla de Espíritu Santo, en Baja California Sur, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) estudia un sitio arqueológico de 10,000 años de antigüedad. Se trata de un campamento paleocostero que concentra, en el interior de una cueva, vestigios de los primeros pobladores del continente americano, nombrado Cueva Tecolote #2.

En la caverna, localizada a 30 metros sobre el nivel del mar, en la playa Tecolote, se hallaron depósitos de conchas: unas consumidas como alimento por el hombre, otras transformadas en ornamentos y algunas más usadas como herramientas. Asimismo, se descubrieron materiales líticos, entre ellos raederas, un cuchillo bifacial semicircular y una punta o cuchillo triangular de sílex, material que no es común en la región.

La Cueva Tecolote #2, concentra en su interior vestigios de los primeros pobladores del continente Americano. Foto Harumi Fujita INAH.

A través de la técnica de Radiocarbono 14 ―aplicada en 20 ejemplares de concha― se obtuvo como fecha más antigua calibrada 10,000 años, lo que coloca a la Cueva Tecolote #2 dentro de los sitios arqueológicos más antiguos de la península de Baja California. [...] inah.gob.mx

Cómo conquistaron los gatos el mundo


 
Una reciente investigación genética ha rastreado el pasado de estas criaturas para entender cuándo y cómo fueron domesticadas 

... los gatos siguen envueltos en un aura de misterio: hay dudas sobre cuándo o dónde fueron domesticados a partir de gatos salvajes, e incluso hay dudas sobre si el gato de casa es en realidad un gato domesticado. Pero gracias a una reciente investigación, los científicos han podido secuenciar el ADN de más de 200 gatos que vivieron en la antigüedad, hace 15.000 años y hasta llegar al siglo XVIII.

«No conocemos la historia de los gatos antiguos. No conocemos su origen, no sabemos cómo se dispersaron», ha dicho en Nature Eva-Maria Geigl, investigadora del Instituto Jacques Monod, en París.

Los investigadores analizaron el ADN mitocondrial (heredado por vía materna y diferente del que hay en el núcleo de las células) de los restos de 209 gatos de la antigüedad, encontrados en 30 yacimientos arquelógicos de Europa, Oriente Medio y África. Las muestras más antiguas provenían del Mesolítico, el período en que la agricultura y la domesticación de animales estaba comenzando, y las más recientes del siglo XVIII.

Dos grandes linajes de gatos

La principal de ellas es que los gatos parecen haberse originado en dos oleadas distintas, según el equipo de Maria Geigl. Según lo que han observado en el ADN, los gatos salvajes de Oriente Medio se expandieron junto a las primeras comunidades de granjeros por el Mediterráneo oriental. Probablemente porque eran muy útiles para mantener a raya a los roedores que amenazaban al grano de las cosechas.

Miles de años después llegó la segunda oleada de gatos. Parece ser que los descendientes de los gatos egipcios se expandieron rápidamente por Europa y África. Esto explicaría por qué las momias de gatos egipcios del siglo IV antes de Cristo comparten su linaje genético con los gatos de la época que había en Bulgaria, Turquía y África subsahariana. Mucho tiempo después, el linaje genético de estos gatos estaba presente en los restos de un yacimiento vikingo del norte de Alemania del siglo VIII. [...] abc.es / Link 2 


Actualización: How cats conquered the world (and a few Viking ships) : Nature News & Comment
First large-scale study of ancient feline DNA charts domestication in Near East and Egypt and the global spread of house cats...

Recomponiendo el puzle de la expansión humana

Varios estudios publicados simultáneamente en la revista Nature ofrecen nuevos datos genéticos y geográficos sobre cómo fueron las sucesivas oleadas en las que Homo sapiens salió de África. El movimiento del planeta y las variaciones climáticas dirigieron nuestras idas y venidas.

El ser humano anatómicamente moderno, el Homo sapiens, salió de África y se distribuyó por el planeta en cuatro grandes oleadas que comenzaron hace 125.000 años. El equipo de Axel Timmermann y Tobias Friedrich publica este miércoles en la revista Nature un modelo numérico que explica, a partir de datos paleoclimáticos, cuáles fueron los patrones de migración de aquellos primeros sapiens y coinciden con los datos del registro fósil.

Los datos hablan de cuatro salidas a través de la península arábiga y Oriente Medio durante periodos glaciales que ocurrieron en los intervalos de entre 106.000 y 94.000, 89.000 y 73.000, 59.000 y 47.000, y 45.000 y 29.000 años. La principal novedad es que el modelo confirma que los cambios en las temperaturas inducidos por ligeras variaciones de la órbita terrestre fueron el principal motor de estas migraciones. Y el modelo incluye la llegada temprana de los primeros Homo sapiens a China hace unos 90.000 años recientemente documentada por investigadores españoles.
La revista Nature recoge en el mismo número varios estudios genéticos de más de 280 poblaciones que pretenden descifrar las variaciones y movimientos de estos primeros humanos durante el Pleistoceno. El equipo de David Reich, por ejemplo, ha secuenciado el genoma de 300 personas de 142 poblaciones habitualmente infrarreresentadas en este tipo de trabajos y han descubierto que la población que dio lugar a los humanos del presente empezó a separarse hace al menos 200.000 años y que desde entonces la acumulación de mutaciones genéticas se ha acelerado alrededor de un 5 por ciento en los no-africanos.
En otro trabajo, Eske Willerslev y su equipo han secuenciado los genomas de 83 aborígenes australianos y 25 individuos de Nueva Guinea Papúa, y sus datos apuntan a que los ancestros de estas poblaciones se separaron de los grupos euroasiáticos hace entre 51.000 y 72.000 años y contienen rastros de material genético de humanos como los misteriosos denisovanos y de un segundo grupo desconocido.
Por último, y liderado por Luca Pagani, investigador del Biocentro de Estonia, pretendía caracterizar la diversidad humana en Eurasia y para ello analizaron el genoma de 150 poblaciones de todo el planeta. “Las herramientas y técnicas de que ahora disponemos nos permiten recuperar una gran cantidad de información de una población partiendo de un solo genoma”, explica a Big Vang Pagani.

Este equipo de investigadores se ha centrado en especial en el genoma de los papuanos. “Nuestras conclusiones –prosigue- son coherentes con los resultados de los otros dos trabajos. La foto general a que llegamos es que todos procedemos de una única migración que tuvo lugar hace 75.000 años. Nosotros hemos añadido detalles a esa foto: si bien papuanos y euroasiáticos procedemos de la misma migración, los papuanos conservan en su genoma un 2% de material genético de una migración previa y extinta”.
Para el paleogenetista del IBE (UPF-CSIC) Carles Lalueza-Fox, la conclusión a que llegan los tres estudios acerca de que los humanos modernos procedemos de una sola población que salió de África es compatible con la posibilidad de que haya habido otras migraciones de individuos que no hayan tenido impacto genético en poblaciones actuales.

En este sentido, un artículo de opinión que acompaña a los tres estudios publicados en Nature, los investigadores de la Universidad de Washington Serena Tucci y Joshua Akey señalan que, a pesar del paso adelante que suponen investigaciones como éstas para dilucidar algo más este episodio clave de nuestro pasado, “quedan aún muchas preguntas fascinantes por contestar”; será el desarrollo de “herramientas estadísticas cada vez más sofisticadas lo que desvelará más secretos del pasado”.

#. Vídeos (3) añadidos a PaleoVídeos > L.R.2.11. nº 15, 16 y 17.


Link 2: Jury out on 'Out of Africa' migrations
AFP - The longstanding debate about how many waves of African emigration it took for modern humans to populate the planet revived on Wednesday in diverging genetic studies published in the same science journal.

Two papers carried by Nature said a single exodus from Africa likely resulted in contemporary human populations in Asia, Europe and elsewhere.

But a third said it found surviving human DNA from at least one, earlier, Africa migration.

Altogether, the three studies presented data from more than 280 diverse populations around the world, but did not quite agree on what it all means.

The research provided "some missing pieces in the puzzle of human history", Serena Tucci and Joshua Akey of the University of Washington's Department of Genome Sciences wrote in a comment.

But "many fascinating questions remain" and further research was needed "to fully retrace the steps taken by early humans as they explored and colonised the world."

Many scientists hold that all present-day non-Africans trace their ancestry to a single resettling population which left the continent some 40,000-80,000 years ago.

Others maintain there was an earlier migration to southeast Asia and Australasia around 120,000-130,000 years ago, followed by a later one to Eurasia.

Two of the new studies seem to support the first theory.

Genetic data, they said, point to all non-Africans hailing from a single African exodus. But they disagree on what happened later.

According to the one group of researchers, it appeared that on leaving Africa around 72,000 years ago, modern humans soon split into two groups -- one heading north to Eurasia while the other swung east to Australasia...


Link 3: Human DNA tied mostly to single exodus from Africa long ago
The genetic ancestry of people living outside Africa can be traced almost completely to a single exodus of humans from that continent long ago, new studies suggest.

Still, a tiny legacy from an earlier exit may persist in some native islanders in the southwestern Pacific Ocean.

That's the conclusion from three studies of modern DNA from around the world, released Wednesday by the journal Nature.

Our species, Homo sapiens, arose about 200,000 years ago in Africa. From there, it colonized the world, and scientists are still trying to understand the timing of that expansion.

The new work takes advantage of the fact that human DNA accumulates tiny changes over time. That can be used like a clock to estimate how long ago two populations split off from each other. The approach can't reveal every migration out of Africa, just those that left a genetic legacy that has been handed down to this day...


Actualización: La apasionante historia de Homo sapiens. Lo que nos queda por saber | Reflexiones de un primate
...  La semana pasada, la revista Nature nos presentó varias investigaciones impresionantes sobre determinados aspectos genéticos de esa relativamente breve historia de nuestra especie. Resulta prácticamente imposible asimilar tanta información, cuya complejidad metodológica y técnica queda solo para los expertos. De todas esas investigaciones quiero destacar en este blog el trabajo publicado por dos expertos en climatología y oceanografía, los profesores Axel Timmeramann y Tobias Friedrich de la Universidad de Hawaii. Para conocer el clima hay que saber mucho de astronomía, puesto que las oscilaciones climáticas mejor estudiados (las que corresponden a la historia de la genealogía humana) están determinadas por los movimientos de la Tierra en su relación con el sol y los demás planetas del sistema solar. El tema es muy complejo y no está resuelto, pero las consecuencias son siempre las mismas y tienen que ver con la cantidad de energía que recibe nuestro planeta de la estrella de la que depende. Así, durante las épocas glaciales el hemisferio norte recibió menos insolación, los veranos eran muy suaves y las capas de hielo terminaban por ocupar vastas regiones de América del Norte y Eurasia...