miércoles, 21 de diciembre de 2016

Studies Refute Hypothesis on What Caused Abrupt Climate Change Thousands of Years Ago


Credit: © janez volmajer / Fotolia

Two new studies in the Journal of Quaternary Science refute the hypothesis that one or more comets/bolides struck North America approximately 12,900 years ago triggering rapid climate change and the start of the Younger Dryas period.

Prior to the Younger Dryas, the climate had gradually warmed from glacial conditions to near modern temperatures, and the massive ice sheets in North America were in full retreat; however, approximately 12,900 years ago, temperatures rapidly plummeted and returned to glacial conditions for about a 1200 year long period. Also about this time, the mammoths and mastodons became extinct in North America.

The two papers challenge two lines of evidence reported and used by others to support the impact theory. One is the report of elevated concentrations of nanometer-sized diamonds in sediments deposited at the onset of the Younger Dryas. It is claimed that these diamonds were formed during an impact. The other is the interpretation that paleofire evidence at a key archaeological site demonstrates massive wildfires at the beginning of the Younger Dryas. It is claimed that the impact caused wildfires that spanned the continent. [...] eu.wiley.com / Link 2

El gen que conquistó el frío


Una familia inuit del cabo Dorset (Canadá) en un trineo. :: Ansgar Walk

Los inuit heredaron de un homínido extinto su capacidad de aguantar las temperaturas polares

L. A. GÁMEZ. Los inuit resisten el frío polar gracias a un gen de un homínido extinguido hace unos 40.000 años. Según una investigación que publica la revista 'Molecular Biology and Evolution', los antepasados de los esquimales de Norteamérica y Groenlandia heredaron del hombre de Denisova un gen que propicia la producción de calor por la oxidación de un tipo de grasa, lo que les ha permitido vivir en entornos gélidos.

Los denisovanos se definieron en 2010 como una nueva especie humana a partir del ADN de una falange recuperada en los montes Altái (Siberia), que no casaba ni con el nuestro ni con el de los neandertales. La genética ha revelado desde entonces que los humanos modernos -los 'Homo sapiens', nosotros- no somos una 'especie pura', sino el fruto de cruces con otros homínidos según íbamos conquistando el mundo.

Por eso todos los humanos no africanos tenemos entre un 2% y un 4% de herencia neandertal, consecuencia de encuentros sexuales con esa especie en Oriente Próximo u Oriente Medio hace unos 100.000 años, y los melanesios y australianos portan entre el 1,9% y el 3,4% de genoma denisovano debido a otra hibridación posterior en Asia. Además, en julio pasado, investigadores españoles descubrieron en el genoma de pigmeos actuales de las islas Andamán, en el océano Índico, fragmentos de ADN de otro homínido que vivió en el sureste asiático y también se cruzó con nuestros antepasados.

«La mayoría de los genes de esos homínidos extintos son neutrales o perjudiciales. Nosotros buscamos los pocos que hay beneficiosos», explica Fernando Racimo, investigador del Centro del Genoma de Nueva York y autor principal del trabajo sobre los inuit. Al comparar el genoma de 200 esquimales de Groenlandia con los de mil humanos actuales, humanos antiguos, neandertales y denisovanos, su equipo descubrió en los inuit una variante del gen TBX15 similar a la del hombre de Denisova.

«La secuencia de ADN inuit en esa región casa muy bien con el genoma denisovano y se diferencia claramente de las de otros humanos actuales, aunque no podemos descartar la posibilidad de que proceda de otros homínidos arcaicos cuyo genoma desconozcamos. Ese gen ayudó a los inuit a adaptarse al frío ártico como otro gen denisovano, EPAS1, ayudó a los tibetanos a sobrevivir a las condiciones de hipoxia -falta de oxígeno- a gran altitud», dice el científico.

En opinión de Racimo, la hibridación entre nuestros antepasados y los denisovanos sería un buen indicador de que, al igual que los neandertales, esos homínidos asiáticos no eran tan diferentes de nosotros. «De la morfología de los denisovanos sabemos muy poco, por los pocos fósiles encontrados, pero de los neandertales sabemos que no eran tan primitivos, que tenían mayor capacidad craneal que nosotros y que eran diferentes, pero no tanto», concluye el genetista argentino. SUR.es


Arctic Inuit, Native American cold adaptations may originate from extinct hominids -- ScienceDaily  / Link 2
In the Arctic, the Inuits have adapted to severe cold and a predominantly seafood diet. Now, a team of scientists has followed up on the first natural selection study in Inuits to trace back the origins of these adaptations. The results provide convincing evidence that the Inuit variant of the TBX15/WARS2 region first came into modern humans from an archaic hominid population, likely related to the Denisovans...

La inteligencia superior es fruto de una pequeña mutación genética


La sustitución de una sola letra en el ADN alumbró la inteligencia superior.© MPI f. Molecular Cell Biology and Genetics

Un cambio en el ADN humano propició la expansión del neocórtex, implicado en el lenguaje y la conciencia

Una pequeña mutación genética fue la que permitió la emergencia de las funciones cognitivas superiores propias del Homo Sapiens, según un estudio publicado en Science Advances. La mutación, identificada por un equipo del Instituto Max Planck de Alemania, consistió en la sustitución de una base nucleica denominada citosina por una guanina, en el seno del gen conocido como ARHGAP11B, informa el citado instituto en un comunicado.

Las bases nucleicas son compuestos orgánicos que constituyen la base de los ácidos nucleicos. Se organizan formando largas cadenas, algunas de millones de nucleótidos encadenados. Existen dos tipos básicos de ácidos nucleicos, el ADN (ácido desoxirribonucleico) y el ARN (ácido ribonucleico), que se diferencian entre sí, entre otras cosas, por las diferentes bases nitrogenadas de citosina y guanina.

Las bases nucleicas desempeñan un papel fundamental en el almacenamiento, expresión y transmisión de información genética en virtud de su capacidad para formar estructuras complementarias. También son indispensables para el metabolismo energético de las células.

Los investigadores observaron que la mutación de la nucleobase citosina por guanina está presente no sólo en todos los humanos modernos actuales, sino también en los neandertales, cuyo cerebro es tan voluminoso como el nuestro, así como en los denisovanos, una posible nueva especie de Homo que vivió entre un millón y 40.000 años atrás en áreas geográficas en las que también vivían neandertales y sapiens.

Según los investigadores, la mutación de la citosina por guanina ocurrió en el seno del gen ARHGAP11B, que apareció cerca de la línea evolutiva de los homínidos cuando se separaron de los chimpancés.[...] tendencias21.net


A tiny change with considerable consequences | Max Planck Society
A single nucleotide substitution likely contributed to the evolutionary expansion of the human neocortex

What distinguishes humans from monkeys and apes? The gene ARHGAP11B is probably among the things that make humans special: This gene is only present in humans and contributes to the amplification of brain stem cells. Researchers at the Max Planck Institute of Molecular Cell Biology and Genetics in Dresden have now made a spectacular finding: It is a single base pair substitution in the ARHGAP11B gene that ultimately is responsible for the ability of the ARHGAP11B protein to amplify brain stem cells, a process thought to underlie the expansion of the neocortex in modern humans...