viernes, 13 de enero de 2017

La cueva de Eirós podría tener restos paleolíticos más antiguos, según el equipo de expertos


Román Rodríguez, Maria del Carmen Martínez, Francisco R. Durán y los arquólogos, Román Fábregas y Arturo de Lombera presentan los resultados de la investigación de la Cova Eirós. XOÁN REY (EFE)
 
La Xunta trabaja en su delimitación, avanza que mantendrá la dotación para futuras campañas y garantiza su conservación

EUROPA PRESS. El equipo de investigadores responsable de las intervenciones en el yacimiento paeolítico de Cova Eirós, en el Ayuntamiento de Triacastela (Lugo), ha hecho balance este viernes de los trabajos del bienio 2015-2016 para informar de que, según las dataciones más recientes, "muy posiblemente" en este espacio habitaron "los últimos neandertales en la parte Norte" de la Península Ibérica.

Así lo ha expuesto el catedrático y director científico del proyecto --que encabeza el Grupo de Estudos para Prehistoria do Noroeste de la USC--, Ramón Fábregas Valcarce, quien ha destacado las "características singulares" que presenta esta cueva, ya que "es uno de los 20 yacimientos" peninsulares en donde coexistieron los neandertales con los Homo sapiens, que entraron en la Península por los Pirineos y fueron avanzando hacia el Sur.

Entre otras singularidades que muestran el "gran interés" de este yacimiento en el que hubo osos de las cavernas se encuentran aspectos geológicos, paleontológicos y paleoambientales. A modo de ejemplo, se han encontrado restos de "una de las pocas hogueras que se conocen en el Paleolítico medio".


Las últimas excavaciones datan entre 39.000 y 41.000 años --en un principio se creía que podían alcanzar casi los 100.000 años, que ahora se rebajan-- las primeras presencias de comunidades prehistóricas.

Comienzan con los últimos grupos de neandertales, a los que siguen los grupos de cazadores del Paleolítico superior, los primeros agricultores del Neolítico e incluso hay registros de actividad hasta la Edad Media, con cerámica del siglo XI, en donde hubo "una ocupación intensa".

Actualmente, la excavación se encuentran en el nivel 3, fechado en el Paleolítico medio, con la recuperación de más de 10.000 registros y piezas en la cavidad, mientras analizan herramientas, modos de vida y condiciones climátias.

EL ADORNO MÁS ANTIGUO DE GALICIA

Un aspecto "muy interesante" de Cova Eirós es que cuenta con manifestaciones de arte rupestre marcada por el "simbolismo". En concreto, se ha encontrado "el objeto de adorno más antiguo de Galicia", se trata de un colgante hecho con el diente de un zorro de 26.000 años de antigüedad.

A esto se une, el arte parietal encontrado, de los últimos momentos del Paleolítico superior, con murales de hace más de 10.000 años de antigüedad, "la más antigua del país".

En esta presentación también han participado el codirector del proyecto, Arturo de Lombera; el decano de la Facultade de Xeografía e Historia, Francisco Durán, y la directora xeral de Patrimonio Cultural, María del Carmen Martínez Ínsua. [...] lavanguardia.com / Link 2 (IPHES)

Archäologen entdecken weitere Teile eines 5.000 Jahre alten Wagens


1/3. Eine jungsteinzeitliche Geweihhacke in originaler Fundlage. Foto: W. Hohl, »Landesamt für Denkmalpflege im Regierungspräsidium Stuttgart«
2/3. Eine jungsteinzeitliche Geweihhacke in originaler Fundlage. Foto: W. Hohl, »Landesamt für Denkmalpflege im Regierungspräsidium Stuttgart«

Erfolgreicher Abschluss der öffentlich zugänglichen Grabung von Olzreute-Enzisholz (Landkreis Biberach) 

Kurz vor Weihnachten 2016 wurden die Arbeiten auf der Ausgrabung in Olzreute-Enzisholz (Landkreis Biberach) beendet. Archäologen des Landesamtes für Denkmalpflege im Regierungspräsidium Stuttgart untersuchten dort eine fast 5.000 Jahre alte Siedlung der Jungsteinzeit. In den vergangenen Jahren waren dort schon einige hölzerne Wagenräder zum Vorschein gekommen. Nun fanden die Forscher kurz vor dem Ende der Geländearbeiten einen weiteren Beleg für die steinzeitliche Mobilität: ein Achsenfragment aus Holz. [...] Archäologische Nachrichten / Link 2 


Actualización: Un eje de carro de madera y una azuela enmangada de hace 5.000 años
Las excavaciones en el yacimiento neolítico de Olzreute-Enzisholz (Alemania) siguen proporcionando fabulosos hallazgos en materiales perecederos

Los hábitats palafíticos neolíticos en torno a los Alpes resultan lugares clave para obtener información de materiales perecederos que de otro modo no se habrían conservado a través de los milenios. Esto les valió en 2011 su reconocimiento al ser incluídos en la lista de Patrimonio Mundial, y siguen proporcionando campaña a campaña piezas sorprendentes. Es el caso del descubrimiento en la última campaña de excavación en Olzreute-Enzisholz de un eje de carro de madera de 5.000 años de antigüedad o una azuela con su enmangue prácticamente completo, además de los materiales constructivos de cabañas, las semillas de cereales que se consumían en los poblados o, hace unos años, algunas de las ruedas de madera más antiguas que se conocen. Además de la importancia de los hallazgos, las autoridades han potenciado el interés de los habitantes de la zona ofreciendo visitas de "puertas abiertas" mientras se realizaban las excavaciones, de modo que los visitantes no solo pudiesen ver un palafito neolítico de cerca sino que podían conocer en directo como se desarrolla el trabajo arqueológico. Esta estupenda inicativa propició que unas 7.500 personas visitasen la excavación el verano pasado...

Archaeological Find Puts Humans in North America 10,000 Years Earlier Than Thought


A figure from the researchers’ paper shows where the marked bone would have been in the horse’s jaw. Radiocarbon dating puts the bone at 24,033 to 23,314 years before present. Photo by Bourgeon et al.
 
New evidence suggests humans lived in a Yukon cave during the last ice age 24,000 years ago.

About 24,000 years ago, when much of North America was buried under the ice of the Last Glacial Maximum, a few hunters took shelter in a small cave above the Bluefish River in what is now northwestern Yukon. The hunters had killed a Yukon horse and were butchering it using super-sharp stone shards called microblades. As they sliced out the horse’s meaty tongue, the microblades left distinctive cuts in its jawbone. Millennia later archaeologist and doctoral candidate Lauriane Bourgeon spotted those marks through her microscope at the University of Montreal, and added the fragment of ancient jawbone to her small selection of samples for radiocarbon dating.

The bones came from excavations led by archaeologist Jacques Cinq-Mars between 1977 and 1987, and have been in storage at the Canadian Museum of History in Gatineau, Quebec. At the time, Cinq-Mars and his team concluded that the Bluefish Caves showed evidence of occasional human use as much as 30,000 years ago. That is so much older than anything else found in the Americas that Cinq-Mars’s conclusions were widely disputed, and the three small caves largely left out of discussions about the peopling of the Americas.

The idea of researching such a controversial site appealed to Bourgeon: “Alaska, Yukon, bone accumulations, caves, the first peopling. …That was it. That was the Spell of the Yukon!” she said by email.

Bourgeon sent six pieces of bone that showed evidence of stone tool cuts to a lab in Oxford, England, for radiocarbon dating. The youngest, it turned out, was a 12,000-year-old caribou bone. The most ancient: the 24,000-year-old horse jawbone.

The finding makes the Bluefish Caves the oldest archaeological site in North America by a margin of almost 10,000 years—and confirms much of Cinq-Mars’s work.

Previously, the oldest accepted human occupations were three sites in Alaska and one just over the border in Yukon, all dating to about 14,000 years ago. [...] Hakai Magazine


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Actualización: Los primeros humanos llegaron a América 10.000 años antes


El momento de la primera entrada de seres humanos en América del Norte a través del estrecho de Bering se ha retrasado en nada menos que 10.000 años.

Esto ha sido demostrado sin lugar a dudas por Ariane Burke, profesora del Departamento de Antropología de la Universidad de Montreal y su estudiante de doctorado Lauriane Bourgeon, con la contribución del Dr. Thomas Higham, Subdirector de la Unidad de Aceleradores de Radiocarbonos de la Universidad de Oxford.

La fecha de liquidación más temprana de América del Norte, hasta ahora estimada en 14.000 años antes del presente, según los sitios arqueológicos más antiguos, ahora se estima en 24.000 años, a la altura de la última edad glacial o último máximo glacial.

Los investigadores hicieron su descubrimiento usando artefactos de las Cuevas Bluefish, ubicadas a orillas del río Bluefish en el norte de Yukon, cerca de la frontera de Alaska. El sitio fue excavado por el arqueólogo Jacques Cinq-Mars entre 1977 y 1987. Basándose en la datación por radiocarbono de los huesos de los animales, el investigador hizo la audaz hipótesis de que el asentamiento humano en la región databa de hace 30.000.

En ausencia de otros sitios de edad similar, la hipótesis de Cinq-Mars permaneció muy controvertida en la comunidad científica. Por otra parte, no había pruebas de que la presencia de caballo, mamut, bisonte y los huesos de caribú en las Cuevas Bluefish se debió a la actividad humana...