domingo, 29 de enero de 2017

El descubrimiento que "desmonta" teorías sobre los pobladores del centro peninsular hace 40.000 años


1/4. Punta de lanza en Peña Capón (Guadalajara)

Manuel Alcaraz, uno de los directores del proyecto científico, cree que puede servir para poner fecha a la transición entre los neandertales y los humanos modernos

Carmen Bachiller. La investigación de científicos españoles y alemanes puede poner patas arriba algunas de las teorías vigentes sobre los habitantes del centro de la Península Ibérica hace unos 40.000 años. Era el momento de transición entre el Paleolítico Medio y el Superior. La época en la que los neandertales dejaban paso a los humanos modernos.

Manuel Alcaraz-Castaño es investigador post-doctoral ‘Marie Curie’ en el Neanderthal Museum (Alemania). Junto a José Javier Alcolea, doctor en Filosofía y Letras por la Universidad de Alcalá y especialista en Paleolítico Superior y Grafías Rupestres Prehistóricas y a Gerd-Christian Weniger, director del Neanderthal Museum acaban de concluir un proyecto que puede “desmontar muchas teorías”, explica Alcaraz.

Hasta ahora se ha creído que, en la segunda mitad del Pleistoceno superior y en el centro de la Península Ibérica, los poblamientos humanos eran escasos. Sus investigaciones concluyen todo lo contrario. Han estudiado tres yacimientos de la provincia de Guadalajara: la Cueva de los Casares, en La Riba de Saelices, Peña Cabra en Muriel y Peña Capón, en Tamajón.

“En contraste con las zonas costeras, es un área muy poco estudiada. Se dice que aquí vivía muy poca gente, que era zona de paso y nosotros queríamos poner en duda todo eso con nuevos trabajos de campo”. En la provincia de Guadalajara han contado con los datos que arroja un “yacimiento clave” en el llamado ‘Arte Paleolítico’ como es la Cueva de los Casares, conocida por su gran conjunto de grabados y pinturas. “Tristemente, a pesar de su gran relevancia científica, ha sido un yacimiento muy poco estudiado y me atrevería a decir mal estudiado”, explica el investigador.

Es una de las razones de estos nuevos estudios. Desde los años 60 del siglo XX se sabe que el de la Cueva de los Casares es un yacimiento neandertal. “De hecho se encontró un metacarpiano humano” aunque las dudas se centraban hasta ahora en las fechas de su ocupación humana. “Podían remontarse a hace 200.000 años o a 30.000”.
En las paredes de la Cueva de los Casares pueden observarse grabados del Paleolítico Superior que fueron realizados en una época posterior a los neandertales, por humanos modernos. Entre ellos destaca una importante serie de figuras antropomorfas. "Eso ha generado ciertas teorías un pelín ‘aliens’. Lo han tratado ciertos presentadores del mundo del misterio diciendo algunas cosas que… Enfin. Creemos que no es necesario acudir a eso para poner de relevancia nuestro trabajo".

Importantes resultados “en primicia”

Con estas nuevas investigaciones, Manuel Alcaraz-Castaño avanza “en primicia” unos resultados que en breve se publicaran en revistas científicas. Llegaron hace apenas dos semanas de los laboratorios de Carbono 14 de la Universidad de Colonia. “Son dataciones sobre las ocupaciones en la cueva que hemos obtenido por fin. Ha costado mucho porque datar un yacimiento no es tan fácil como se pueda pensar”.

Las investigaciones indican que allí vivieron neandertales hace 40.000 años. “¿Por qué es relevante? Pues porque ese es el momento en el que parece que se extinguen de toda Europa y coincide con la llegada de los humanos modernos. Estamos constriñendo este momento cada vez más”. [...] eldiario.es

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Neolitización en el sureste de la Península Ibérica - UNED




Alberto Mingo Álvarez profesor del Departamento de Prehistoria y Arqueología, UNED
 
27/01/2017. Los procesos de neolitización no han sido homogéneos en todas las zonas geográficas. En el sureste de la Península Ibérica se daba además una situación muy curiosa, ya que se conocían expresiones de arte rupestre neolítico, como por ejemplo las famosas pinturas del abrigo de Minateda, pero no había restos de hábitats de los humanos que las hicieron. Alberto Mingo Álvarez, que es profesor de Prehistoria en la UNED, se dio cuenta de este vacío y decidió buscar estos yacimientos. Hoy dirige una investigación multidisciplinar que está ofreciendo resultados muy interesantes sobre la neolitización en el sureste de la Península Ibérica.