lunes, 13 de marzo de 2017

Un cráneo agujereado por un martillo hidráulico 400.000 años después de la muerte


Cráneo hallado en la cueva de Aroeria (Portugal)

Un equipo hispanoluso encuentra en Portugal el fósil de un humano contemporáneo de la Sima de los Huesos

El 15 de julio de 2014, tres científicos excavaban en un yacimiento arqueológico de Portugal con un martillo hidráulico. Esta herramienta que normalmente se usa para levantar el pavimento es indispensable cuando hay que avanzar en la roca en busca de fósiles. De repente, entre las piedras saltó una esquirla de hueso. Tras dos años y medio de cuidadoso trabajo, ese descubrimiento fortuito ha permitido recuperar un cráneo que ilumina un periodo oscuro de la evolución humana.

El fósil estaba pegado a la roca circundante, por lo que los responsables del yacimiento de Aroeira, al sur de Portugal, decidieron sacarlo en un solo bloque. El fragmento se envió al Centro de Evolución y Comportamiento Humanos de Madrid, donde se han arrancado los restos de su envoltorio mineral. “Nunca en mi carrera me había enfrentado a un reto de estas características por la importancia del fósil y la dificultad de la extracción”, ha explicado la restauradora Maricruz Ortega, del centro madrileño. “Fue necesario trabajar muy fino, con un torno de dentista, prestando mucha atención a la anatomía para separar el hueso de la roca sin tocar el cráneo”, detalla en una nota de prensa difundida por la institución madrileña. Después, los restos fueron sometidos a escáneres médicos para poder reconstruir un modelo del cráneo en tres dimensiones. 

El resultado de todo este trabajo se publica hoy en la revista Proceedings, de la Academia de Ciencias de EE UU. Se trata de la mitad derecha del cráneo de un humano que vivió hace unos 400.000 años, según las dataciones realizadas en la roca. [...] EL PAÍS / EFE 


400,000-year-old fossil human cranium is oldest ever found in Portugal | EurekAlert! / Link 2

Figure 3 Acheulean Handaxes from the Aroeira site.

Binghamton University. A large international research team, directed by the Portuguese archaeologist João Zilhão and including Binghamton University anthropologist Rolf Quam, has found the oldest fossil human cranium in Portugal, marking an important contribution to knowledge of human evolution during the middle Pleistocene in Europe and to the origin of the Neandertals. The cranium represents the westernmost human fossil ever found in Europe during the middle Pleistocene epoch and one of the earliest on this continent to be associated with the Acheulean stone tool industry. In contrast to other fossils from this same time period, many of which are poorly dated or lack a clear archaeological context, the cranium discovered in the cave of Aroeira in Portugal is well-dated to 400,000 years ago...


Actualización: Crânio de 400 mil anos é o fóssil humano mais antigo descoberto em Portugal - PÚBLICO

A equipa na entrada da gruta da Aroreira DR

A gruta da Aroeira, no complexo arqueológico do Almonda, em Torres Novas, guardava um fóssil de um crânio com traços morfológicos únicos e uma datação precisa. Agora, falta encontrar o esqueleto...


Actualización: Vídeo. Crânio humano de 400 mil anos é o mais antigo de sempre em Portugal - RTP


Actualización: Aroeira, el cráneo que demuestra que el fuego se domesticó hace 400.000 años
Carlos García / Guarda (Portugal), 14 mar (EFE).- Aroeria-3 es el nombre que se le ha dado al cráneo humano localizado en una gruta del río portugués Almonda -afluente del Tajo- que, además de ser el más antiguo de Portugal, demuestra la hipótesis de que el fuego ya había sido "domesticado" hace 400.000 años.

El jefe de la expedición arqueológica es el portugués João Zilhão, que trabaja en la Universidad de Barcelona (nordeste de España), aunque en el momento del hallazgo era el catalán Joan Daura -ahora adscrito al Centro de Arqueología de la Universidad de Lisboa- el que dirigía las excavaciones.

En una entrevista con la agencia Efe, Zilhão explica que la Gruta de Aroeira, integrada en el conjunto de cuevas de Almonda, llevaba 30 años en proceso de excavación y que ya habían encontrado en su interior huesos de animales quemados.

"Estos huesos no habían podido llegar hasta allí por arrastres", afirma Zilhão, por lo que, una vez que fue fechado "con total exactitud" el cráneo localizado, "se puede asegurar la idea que se tenía de que hace 400.000 años el hombre había domesticado el fuego para calentarse o para comer".

El cráneo aún se encuentra en el Laboratorio de la Universidad Complutense de Madrid, donde trabaja el arqueólogo Juan Luis Arsuaga, codirector del yacimiento de la Sierra de Atapuerca (norte español), donde se han localizado cráneos similares.

Almonda puede convertirse en un centro arqueológico similar al de Atapauerca. Lo que ocurre es que en este yacimiento burgalés aparecieron rápidamente los fósiles humanos y en la zona portuguesa no han sido localizados hasta pasados 30 años.

"Tenemos trabajo para 200 años", asegura el arqueólogo luso, que trabaja en el Instituto Catalán de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA) de Barcelona y, además, está inmerso en un trabajo de investigación arqueológica para la Universidad de Murcia (sureste español).

El conjunto del Yacimiento de Almonda se sitúa en el nacimiento del río, en una base que tiene un desnivel de 75 metros.

Desde las primeras excavaciones ya habían sido localizadas todo tipo de herramientas del Paleolítico Inferior, sobre todo, hachas de piedra que usaban los hombres de esa época.

Sin embargo, no fue hasta 2014 cuando la Gruta de Aroeira se convirtió en un referente para la investigación de la procedencia humana, tras ser localizado el fósil de un cráneo incrustado sobre una roca, un hallazgo que se ha hecho público en las últimas horas.

"Yo, en el momento de ser localizado, no estaba en la gruta y cuando llegué, 40 minutos después, me mostraron, con preocupación, que habían agujereado un cráneo humano en la zona parietal", relata el arqueólogo.

"En ese mismo instante, ya supe que se trataba de un cráneo de 400.000 años de antigüedad" aunque, para completar con exactitud el estudio, decidieron extraer toda la roca, "que pesaba unos 100 kilos", para que fuera estudiada por Arsuaga en Madrid, agrega.

Ahora que está muy bien datado, el cráneo será devuelto en breve a Portugal para ser depositado en el Museo Nacional de Arqueología de Lisboa, donde se pretende hacer una exposición a partir de septiembre u octubre próximo.

Otra de las conclusiones "importantes" que se extraen de este hallazgo, una vez comparada la semejanza con los cráneos de Atapuerca, es que, a diferencia de lo que piensan muchos investigadores, hace 400.000 años "no había varias especies de humanos, sólo había una, aunque más diversa que en la actualidad". "Por tanto, cuando me preguntan a qué especie humana perteneció este cráneo, yo lo digo muy claro: a la especie humana, la única que hay", concluye João Zilhão.


Actualización: Aroeira 3: bienvenido a la familia | Reflexiones de un primate
Acabamos de conocer un nuevo e importante fósil humano, que se añade a la lista de ilustres ejemplares del Pleistoceno Medio de Europa. El arqueólogo Joan Daura ha liderado la publicación de este resto humano en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, USA, que ya presentó en el último congreso sobre Evolución humana de Europa, celebrado en septiembre de 2016 en Alcalá de Henares. Pero estábamos esperando una publicación más detallada, para conocer mejor al nuevo miembro de la familia. Finalmente, acabamos de conocer mejor los datos sobre este fósil...

El clima y la dieta marcaron los genes de los primeros americanos


Familia inuit de Noatak, Alaska, 1929. / Edwar S Curtis.
 
La primera migración a América a través del Estrecho de Bering dejó huellas en el genoma de los nativos americanos actuales. Según un nuevo estudio, con participación española, el frío hizo que solo unos cuantos individuos sobrevivieran a esa travesía, por lo que muchos de los descendientes de aquellos primeros colonos todavía conservan adaptaciones al clima ártico, aunque ya no les son necesarias.

Los primeros humanos que entraron en América por el Estrecho de Bering se encontraron con un clima y una alimentación totalmente diferentes. Un estudio publicado recientemente en la revista PNAS demuestra que esta migración dejó huellas en el genoma de los nativos americanos, descendientes de aquellos primeros colonos. Se trata de variantes genéticas que les facilitan la digestión de las grasas, rasgo distintivo de la adaptación a clima ártico y las dietas ricas en proteínas.

"Las presiones ambientales y dietéticas que se encontraron los primeros pobladores de América los marcaron genéticamente", declara David Comas, científico en el Instituto de Biología Evolutiva de Barcelona (IBE, CSIC-UPF) y director del departamento de Ciencias Experimentales y de la Salud de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) que ha participado en la investigación. [...]  SINC


Genetic signature of natural selection in first Americans - Institut de Biologia Evolutiva
The cold meant that only a few individuals survivedd the crossing of the Bering Strait. Many Native Americans still have adaptations to the Arctic climate even though they are no longer needed. These are genetic variants that facilitate the digestion of fats, which is distinctive feature of adaptation to Arctic climate and diets rich in proteins...